Domingo, 28 de Junio de 2009
Experimentar el itinerario ha cambiando las Indias más que ninguna otra cosa desde Nat se convirtió en nuestra primera gobernadora electa. La experiencia es tan positiva que creo merece la pena compartirla.
Se trata de una herramienta muy sencilla en realidad, un itinerario no es más que una serie cronológica de textos, vídeos y artículos. Y nosotros creamos uno para que la gente que se nos acercaba conociera no sólo lo que pensábamos sobre la red (que para eso tenemos la bitácora) o cómo nos organizamos (que para eso tenemos la e4pedia), sino de qué debates venimos, qué aportamos y cómo evolucionamos a partir de ellos.
El itinerario es en realidad un contexto histórico y literario en el que el que se aproxima a nuestra manera de hacer y pensar es invitado a hacer un balance crítico de aquella parte de la conversación social de las últimas décadas en la que nos inscribimos. Aparecen desde películas independientes a documentales, pasando por novelas pulp, libros de economía y ensayos sobre la Historia del comercio medieval.
Pronto vimos que podía ser muy potente. Tanto como para justificar el que se creara una nueva figura: el aprendiz. Alguien que es becado durante un tiempo máximo de seis meses no para trabajar o hacer labores de asistente, sino para leer y criticar. El aprendizaje es el paso previo a colaborar profesionalmente en proyectos. Tras un periodo de nueve a doce meses de colaboración, el antiguo aprendiz podrá convertirse en socio igualitario de nuestras empresas.
Pero nos quedábamos cortos. El itinerario no es una formación académica. No tiene exámenes, notas ni nada por el estilo. El aprendiz no es un alumno, es un explorador.
Cuando se habla de democracia económica y de redes con la soltura y trayectoria nuestra es muy fácil que mucha gente simpatice sin profundizar demasiado. Pero eso no quiere decir que su sitio futuro, por cercano que sea este futuro, esté como socio de este proyecto.
Ser pluriespecialista suena muy bien pero a la hora de la verdad mucha gente siente vértigo de alejarse de lo que considera su expertise y pornerse a aprender algo completamente nuevo simplemente para descubrir si hay una oportunidad de negocio, disfrutar de aprender algo nuevo u ofrecer una consultoría. El discurso de las redes distribuidas es muy empoderante pero dejar de ser la estrella local de twitter o de seguir el cotilleo de los amigos en facebook supone un cierto sacrificio para algunos. Defender el software libre es una cosa y renunciar a la Mac por convicción propia otra muy diferente. Compartir el conocimiento que se genera en un proyecto o en algo tan tonto como probar un nuevo programa, en la práctica significa unas cuantas horas documentando para los demás…
El itinerario descubre que todas estas cosas no son unas ideas entre otras. Que no son mero discurso al que en algún momento nos adherimos. Precisamente porque relata el contexto en el que surgieron, deja claro al que se acerca que todas esas cosas son generadoras de significado para nosotros. En eso reside nuestra identidad como comunidad y de ahí brota la pasión con la que trabajamos. Nos creemos el trabajo porque nos permite hacer ciertos gestos y compartirlos con otros a los que por ello y por profundizar en esos significados, consideramos nuestros iguales.
Y es eso precisamente lo que hace que el itinerario impida la simple adhesión que mucha gente nos pide. La cultura de la adhesión, en las antípodas de nuestra mirada del mundo, se nos intentaba por la puerta principal porque gracias a los facebooks del mundo, simpatizar con algo se convierte cada vez más en un gesto banal, un acto estético superficial, que ni siquiera exige conocer o dotar de contexto a aquello con lo que se simpatiza o a lo que uno pretende unirse.
El itinerario no está para convencer o transformar a nadie. Está para alimentar a quién ya participa de los valores que nos fundamentan y para que quién no lo haga, no se lo haya planteado o simplemente no comparta la pasión por esos temas con nosotros, descubra por si mismo -y nos muestre a los demás- que no tiene sentido que se piense como socio de nuestra pequeña filé.
Por cierto que tampoco es un todo o nada. Hay muchos otros espacios para trabajar, discutir y disfrutar de ese gusto por estar juntos en una identidad amplia que llamamos fraternidad, con muchísimas personas.
¿Es un modelo útil para otras comunidades? Sinceramente, creo que si. Creo que no hay peor forma de unirse a un proyecto que acompañarlo de un a pesar de. Hablemos de un grupo scout, una campaña, la relación con un cliente o la incorporación a una empresa, el sacrificio es la peor puerta de entrada posible, sobre todo cuando implica acomodar valores o hábitos sin convicción previa.
Puede que el itinerario lleve a un aprendiz a plantearse cambiar de sistema operativo o abandonar su cuenta de twitter o facebook. Pero no es su objetivo. El objetivo es que tenga claro que no tiene sentido seguir si no lo hace atendiendo a una convicción personal y a un deseo real de construir en el que lo privativo y lo centralizador simplemente no caben.
Y evidentemente, esos son nuestros valores, otras organizaciones, comunidades o empresas tienen los suyos. ¿No sería positivo declararlos y contextualizarlos para que cuando alguien quiere unirse haga algo más que adherirse? A fin de cuentas sólo así, resulta viable crear conocimiento.
Miércoles, 3 de Junio de 2009
Perdonad la falta de posteos. No abandoné este blog. Simplemente llevo unos días harto intensos. El viernes me dió una crisis de agotamiento: fiebres, sudor y letargo hasta el domingo noche. El lunes, lo primero es lo primero: antes de nada posteos en el Ecoperiódico y El Arte de las Cosas. No olvidéis que nos vemos el domingo en Barco 37. No faltéis a la cita
Ayer, día aún más intenso: Sonia acabó su proceso de aprendizaje en e4. Empezamos el día con una pequeña asamblea y ceremonia con la que remarcar que tenemos ya una compañera más. Muy hermoso.
Pero breve, porque rapidamente salimos Nat y yo a una sesión importante de consoltoría. Lo nuevo: por una vez los consultores no éramos nosotros, sino los especialistas en internacionalización de la Comunidad de Madrid. Lo analizado: la internacionalización de las Indias. Fue fantástico. No suelen sobrar momentos para disfrutar de una mirada externa y experta sobre la propia trayectoria, hacer un buen análisis DAFO y verlo todo más claro.
Conclusiones: las Indias es el corazón de e4, sobre ellas tenemos que focalizar nuestro crecimiento y nuestra transnacionalización. El Arte tiene un largo y hermoso recorrido por delante, es divertido, es nuestro nuevo terreno de exploracion… pero no es el centro de nuestro proceso de creación de valor, sino, prácticamente, una pequeña plataforma de productos y servicios para la comunidad indiana. Abierta a todo el mundo, por supuesto, pero fundameltalmente orientada hacia nosotros. El lugar desde donde mirar, crecer y desarrollar sigue y seguirá siendo las Indias. Ese es nuestro centro. Y en ese marco las Indias, todo parece indicarlo, será, tan pronto se convierta formalmente en cooperativa en los próximos días y semanas, una de las empresas seleccionadas para disfrutar de los programas punteros de apoyo a la internacionalización. Interesante ¿verdad?
Ahora, en unos minutos, saldré para Barcelona. Esta tarde a las siete doy una conferencia en el CCCB titulada: Bricolage, significación y propiedad intelectual. Si estáis por Barcelona hoy, os espero:
Tanto desde la crítica de arte como desde la teoría económica, el desarrollo de los conceptos de postproducción y bricolaje están llevando a una crítica radical de la propiedad intelectual. Generar significado y crear valor, resultan en esta convergencia de miradas, dos dimensiones del mismo proceso social.
No es casualidad que este cruce se produzca precisamente en estos años, un cambio profundo en la estructura social de la comunicación, en la topología de las redes sociales, está alentando nuevas prácticas masivas y distribuidas que ponen en cuestión las bases mismas del mundo descentralizado donde nacieron los viejos conceptos sobre la innovación y su supuesta necesidad de protección.
Para lo que queda de semana prometo un nuevo cuentito para el catálogo literario de El Arte de las Cosas. Mientras, el de Sonia hoy seguro que os da un gran rato.
Domingo, 10 de Mayo de 2009
La mitopoiesis, el proceso de creación colectiva de mitos, es un viejo tema ciberpunk.
Construir mitos, historias que generan un contexto y un mapa de valores destilables en símbolos que se encajan de modo coherente con los ya existentes en una comunidad, no es un proceso inmediato, no es un listo para llevar. Tiene una cierta metodología y una profunda lógica interna.
Crear mitos es muy muy importante y es la parte central de la generación de contexto que da valor a las cosas: las que se hacen y las que nos mantienen unidos.
Esos mitos no son bromas particulares ni ocurrencias, son cuentos en los que cada oyente se puede ver e identificar (las Indias como metáfora de una actitud ante el clasismo, la enredadera como una alternativa a los grandes tochos corporativos, Sión como la libertad lejana…)
Por eso es importante su elaboración colectiva y pausada. Los mitos no vienen en 5 minutos y los simbolos que los condensan tampoco.
El objeto o el motivo que condensa un mito (su símbolo) debe referir a ese cuento, generar el mito al modo en que un icono abre una ventana… o el simbolo será uno más, algo bonito pero al fin vacio para el que escucha, no porque en realidad lo sea, sino porque hace a una historia en la que no se puede identificar. Al fin los mitos, como los de nuestros ancestros antiguos, tienen que ser universales o no cohesionarán.
El proceso mitopoietico
- Los valores: un mito es una historia que comienza desde los valores que se quieren integrar o relatar. ¿Cual es la idea a transmitir? ¿Cúal es el espíritu que nos identifica? ¿Dónde está aquello a lo que no queremos renunciar en la historia de nuestra propia comunidad?
- Basado en hechos reales. Los mitos, aunque no son relatos históricos, se documentan, se discuten y se argumentan. Su verdad está en el campo de los valores, es cierto, pero se construyen con ladrillos de realidad estilizada. No es que los vayamos a medir por su viabilidad como explicación histórica, pero si que necesitamos basarlos en un contexto cultural básico común que sirva de cimiento.
- Una buena historia. Un mito que funcione debe recrear cada vez que se cuente un conjunto de valores que permitan al tiempo la proyección de la comunidad y sus fundamentos y la identificación con ellos del que escucha. No es un conjunto de analogías ni una interpretación simbólica más o menos acertada, es un cuento que apela al oyente y revive en el relator el por qué de la comunidad que proyecta en su relato.
- Inserción en un conjunto coherente. Una comunidad a lo largo de su historia va destilando una serie de mitos que recogen los valores en los que se funda y los que van definiéndola a lo largo del tiempo. Sus mitos han de ser complementarios, si no hay complementariedad la mitología comunitaria no se sostendrá.
- El nombre. Todos los buenos mitos tienen un nombre, es la fase previa a la condensación en símbolos.
- Los símbolos. Un símbolo es un icono, una representación gráfica relativamente sencilla capaz de abrir la ventana del mito a quien participa de él. Los símbolos han de explicarse completamente en el relato, no tener aristas extra que difuminen su campo de valores.
- Las palabras y los nombres de la cotidianidad. El mito y sus símbolos generan un campo de significado irremediablemente. Surgirán palabras, relatos derivados y conexiones con otros mitos ajenos con los que exista una cierta interoperabilidad. Esto es parte del proceso social normal.
El ejemplo de los mitos indianos
- El lobo y la Osa
- Los valores: surge como mito del ciberpunk ya en crisis de finales de los 90. Un momento en el que hay que hacer balance de lo que ha pasado en el Este de Europa, recogerse, transmitir y llevar los valores libertarios y de diversidad que impulsaron los movimientos antitotalitarios en Europa Central y Oriental y llevarlos hacia Occidente, aún desde la consciencia, ya entonces clara, de que la dominante no es una nueva primavera de los pueblos, sino la emergencia del etnicismo, el nacionalismo más oscuro y el primer yihadismo.
- Basado en hechos reales. Descubrimos entonces que una serie de restos arqueológicos en Asturias y Cantabria permitían a algunos historiadores defender que el politeismo había perdurado más en la cornisa cantábrica que en el resto del Imperio romano y que incluso algunos templos paganos tardíos, como el de la Isla, podían haber llegado como resultado de una importación.
- Una buena historia. La historia de unos politeistas que se refugian de la reforma religiosa de Constantino y la imposición teodosiana huyendo del Este hacia Occidente, llegando a la península ibérica y portando con ellos la diversidad de los dioses del Imperio, era preciosa y reflejaba como ningún otro relato el momento en el que viviamos y el análisis de la situación histórica que nos sostenía.
- Inserción en un conjunto coherente. El mito rompía con toda nuestra iconografía y con el universo mítico del que habíamos bebido (el ciberpunk anglosajón). Nos hizo ser más conscientes de que viviamos un momento de ruptura y que esta llegaría incluso al lenguaje. Pasamos del universo de Sterling y Gibson a uno propio. Desde aquel momento habría una línea, no seríamos lo mismo. Se empezó a hablar entonces del ciberpunk español en vez de los españoles ciberpunks.
- El nombre. La estela del lobo caminando de Oriente a Occidente bajo dos estrellas parecía resumir este relato de refundación mejor que ninguna otra cosa. Espontáneamente, empezamos a referirnos a ella como el lobo y la Osa
- Los símbolos. El símbolo en el principio fue la misma estela original asturiana. Con la creación de los Exploradores Electrónicos han ido apareciendo distintas versiones que mantienen la simbología original.
- Las palabras y los nombres de la cotidianidad. El lobo a veces se ha convertido en loba romana, representando o induciendo a ampliar el campo de valores a una cierta identificación con el ideal republicano romano. En general el símbolo y sus valores nos permitió un lazo simbólico desde el que vivir con más naturalidad que la que nuestro origen permitía la reapropiación y la inserción en la agenda social española y hacerlo además desde un discurso de la postmodernidad que se contaba desde una historia local, antigua y hermosa.
- Las Indias Electrónicas
- Los valores. La fundación de las Indias viene en un momento de crisis. Caen las puntocom e Internet es presentado una y otra vez como un bluff, como una burbuja moribunda. Por un lado señalábamos que lo que había muerto era una concepción instrumental, de centro comercial, nacida desde los grandes grupos mediáticos y económicos y protagonizado -muchas veces literalmente- por los hijos del stablishment. Queríamos contar que la Internet por explorar, por mapear, era la gran oportunidad generacional para romper el tapón generacional de la Transición que se solidificaba con la tradicional estratificación de clases y el arraigadísimo nepotismo ibérico. Queríamos hablar de una actitud que tenía que ver además con la cultura que había nacido ligada a la internet misma (la ética del hacker) y que se basaba en el conocimiento y el reconocimiento antes que en la extracción a toda costa de beneficios.
- Basado en hechos reales. Es el momento en que Juan Urrutia comienza a hablar de la lógica de la abundancia. Las Indias en el siglo XVI, la idea de haber descubierto el paraiso, su cierre para los marranos y moriscos… daban el espacio mítico que nos permitía contar las expectativas, aún sin definir, de esa abundancia, el mundo que después vendría con la explosión de la blogsfera y las identidades virtuales. Al tiempo nos permitía afirmarnos como los nuevos exploradores, los marranos que esta vez, llegarían primero que los barcos de los reyes y el poder.
- Una buena historia. La historia del ansia de los cristianos nuevos por salir de los reinos ibéricos y escapar de la Inquisición transmitía la angustia que la situación social española y portuguesa nos producía. El mito de que hubo quien llegó antes, se fundió en la población indígena y luego se convirtió en los relatos de encuentros con la tribu perdida de Israel (un relato recurrente en crónicas de la conquista de América), transmitía al mismo tiempo un espíritu y una invitación a unírsenos. Internet era la tierra de abundancia y nosotros, al tiempo, sus aborígenes y exploradores.
- Inserción en un conjunto coherente. El mito de las indias encajaba perfectamente con el lobo y la Osa, que sin embargo pasó entonces por una época de menor uso. El sentido de Oriente a Occidente se mantenía aunque en una nueva fase que además se remarcaba el cambio de etapa. Saltábamos -simbólicamente- el Océano. Nos permitía recuperar incluso viejas referencias del primer ciberpunk como el mito de Croatán que utilizara Hakim Bey para fundamentar las ZTA. Encajaba, dando continuidad y al tiempo incorporando las señas propias de la nueva etapa.
- El nombre. Las Indias Electrónicas vino también solo, evocaba la historia completa y dio nombre a nuestra sociedad, la Sociedad de las Indias Electrónicas, a la que la gente sigue llamando, sencillamente, las Indias.
- Los símbolos. La esfera armillar, primera representación geográfica del mundo sin territorios (relación con Internet), símbolo del conocimiento técnico/científico en el Barroco (enlace con la ética hacker) y señal de los exploradores marítimos de la era de los grandes descubrimientos, que además sirve para localizarse a uno mismo en función de las estrellas (nueva referencia a la Osa) tenía tal potencia contextual y tal sencillez gráfica que encajaba perfectamente con el mito y con nosotros. De hecho es un símbolo que hemos explicado poco precisamente por eso.
- Las palabras y los nombres de la cotidianidad. Pronto mucha gente empezó a llamarnos indianos. Abría un universo complementario que volvía a ligar con el origen asturiano de nuestro primer símbolo y nos enlazaba además con una idea de migración, de ida y vuelta (del mundo físico al virtual y de este con nuevos conocimientos al presencial/territorial/material). La vuelta a las cosas estaba aún lejos, pero no deja de ser curioso cómo de alguna manera los símbolos insinúan profecías más o menos autocumplidas
- La enredadera
- Los valores. Seguramente el aporte más importante del ciberpunk de esta década fue fundamentar la lógica de la abundancia en la topología de redes. La idea de que el grado de diversidad posible en una sociedad/comunidad tenía que ver con la forma de la estructura de comunicación/producción, era realmente tan revolucionaria como iluminadora.
- Basado en hechos reales. El mito de la enredadera es en realidad una historia de los grandes episodios de la ética hacker y su papel en el progresivo advenimiento de la sociedad red. Se elaboró colectivamente desde un plan original que era en realidad más amplio que el que finalmente fue.
- Una buena historia. El mito de la enredadera es, en si mismo, un conjunto de cuentos, desarrollados conscientemente como un mito-rompecabezas en Como una enredadera y no como un árbol (2003). La idea de todos ellos es transmitir como se entrelazaban y apoyaban sin perder viabilidad por si mismos el conjunto de fenómenos que definían la sociedad red: desde la ética del hacker a la primera netocracia, pero sobre todo hacer una parábola sobre la entonces naciente experiencia de la plurarquía y la vida en redes distribuidas. El mito funcionó hasta fundirse completamente con el símbolo porque la metáfora de la enredadera es tan intuitiva que generaba practicamente sola el mito de que Internet y las formas sociales nacidas de él se comportan como una de ellas.
- Inserción en un conjunto coherente. Aunque el tipo de relato es diferente del de los símbolos anteriores, la enredadera encajaba, hablaba de nosotros como proyecto de crecimiento, de la forma en que ese crecimiento habría de tener lugar y del mundo que prefiguraba. La enredadera además es parte del imaginario occidental y mediterráneo desde época romana.
- El nombre. Una de las constantes a partir del nacimiento de las Indias fue la voluntad de volver a la transnacionalización en la que el ciberpunk había surgido. No habíamos hecho aún la crítica del anglocentrismo ni definido el espacio latoc como una frontera de red conversacional, así que hasta 2007 el inglés y el francés eran lenguas utilizadas con asiduidad. El eslogan Feed the Ivy, alimenta la enredadera, contraído feevy, se convirtió en la bandera del conflicto entre las tendencias recentralizadoras de la red (rankismo, facebook, twitters, etc…) y la defensa de la lógica distribuida y el horizonte de la plurarquía.
- Los símbolos. Cuando hicimos por primera vez la metáfora de la enredadera no conocíamos el rizoma de Guattari. La enredadera ideal podía ser cortada en cualquier punto sin matar a la planta en su conjunto. Es más, cada trozo podría dar lugar a una nueva enredadera e incluso reunirse, reconectarse con otros trozos de la gran maraña vegetal. Evidentemente sólo algunas especies de enredadera funcionan así, aunque popularmente se atribuya este tipo de crecimiento distribuido a casi todas las variedades. El mito de la enredadera se funde, por su propia sencillez en su representación, pocos casos como este donde el símbolo emerja del mito tan facilmente… aunque hay que pensar que si lo hace es también porque se trata de un mito muy difuso, demasiado cercano o tendente todavía a la metáfora. Pocos recuerdan ya el relato original del libro o mejor dicho los relatos originales, por eso, como mito, la enredadera va cayendo en desuso y convirtiéndose sin embargo en símbolo, algo parecido a lo que algunas plantas, como el laurel, eran para las mitologías clásicas.
- Las palabras y los nombres de la cotidianidad. De feevy a la enredadera digital, pasando por las infinitas referencias a la enredadera, el mito creado en el libro original ha permanecido a través del símbolo. De hecho fueron muchos los que lo incorporaron fuera del mundo indiano: desde Enredadera, la asociación aragonesa de empresas tecnológicas, al BBVA pasando por conocidos blogueros como Julio Alonso, cuyo blog Merodeando por la enredadera se llama así en honor del libro original. Esta difusión externa en contraposición al poco recuerdo interno del cuento fundacional refuerza esta idea de la fusión símbolo y mito
- Sión
- Los valores. Tras el 11M España vive al borde de la ruptura social, al mismo tiempo que aparece, más allá incluso de la ciberturba del 13M, los primeros síntomas del paso a una sociedad red. Una nueva generación se incorpora a ciberpunk: María Rodríguez, Arnau Fuentes, Pere Quintana o Enrique Gomez entran entoces en nuestra conversación a través de la Bitácora de las Indias. Nuestro contacto y acciones en otras partes del mundo (de Ucrania a Argentina) se retoman. La idea de tener un espacio de trabajo y seguridad al margen de los debates y conflictos en los que hacemos activismo va tomando cuerpo, en principio y aún por tiempo, confundido con la propia red. La reflexión va madurando y finalmente, en la digestión del debate sobre la Wikipedia, Pere Quintana enuncia por primera vez el concepto del Sionismo digital. Según esta idea, estaríamos viviendo -no sólo nosotros, sino tantas otras comunidades virtuales- el nacimiento de una identidad transnacional, no territorial, sino basada en conocimiento y conversaciones.
- Basado en hechos reales. Más allá de los posteriores conflictos y las disputas políticas con sus vecinos, el origen del estado de Israel y la historia del sionismo moderno, territorialista, es la historia de como una comunidad no definida por un territorio es capaz de convertirse en un sujeto político y levantar las bases de una identidad nueva con su propia agenda y su propia dinámica social y económica.
- Una buena historia. La historia de los primeros kibbutzim, la idea de refugio y separación del gran drama europeo, la voluntad de independencia sobre una bases nuevas y comunitarias (el kibbutz), es en si, una historia bonita, siquiera sea la más conflictiva y se ubique en un espacio cultural que sin dejar de ser mediterráneo y occidental, no ofrece una continuidad directa como los anteriores ofrecen entre si.
- Inserción en un conjunto coherente. El mito de Sión es uno de los mitos más arraigados en el universo mediterráneo y en el mundo judeocristiano del que el mundo latoc y nosotros mismos somos parte. Evoca la idea de un espacio de abundancia hacia el que se va, al que se migra. Encaja por tanto en la tradición de nuestros mitos y símbolos anteriores. La pirueta en este mito está en el cambio de la historia del sionismo hertzeliano y kibbutzim definido por la territorialidad a su reinterpretación y reapropiación eliminando precisamente la territorialidad. Desde mi punto de vista personal es el mito más difícil de todos los nuestros y seguramente el menos satisfactorio en la medida en que es el que más ha tardado en arraigar, seguramente por su dificultad.
- El nombre. Del mito del Sión digital, del espacio conversacional desterritorializado, surgió espontáneamente hablar de Sión sin más refiriéndose a la transnacionalización, a las bases que algún día tendríamos y finalmente, ya en la época e4 a la red de casas y bases indianas.
- Los símbolos. Sión era el mito seguramente más difícil de representar mediante símbolos gráficos y el que más ha tardado en hacerlo. De hecho todavía no aparece como símbolo… aunque personalmente apostaría a que la identificación con la Casa de Indias llevará a consolidación simbólica más temprano que tarde.
- Las palabras y los nombres de la cotidianidad. Sión es ahora el nombre de nuestra red de casas y bases, de alguna manera se ha materializado una vez más la profecía que iba implícita en el mito.
El Arte de las Cosas: Un nuevo mito en formación
Los valores. Desde noviembre de 2008 vivimos en una crisis económica global cuyas proporciones asustan. En el mundo indiano esto ha coincidido con el nacimiento de nuestra filé, los Exploradores Electrónicos y con la aparición de todo un conocimiento que tiene que ver con la organización como Democracia económica, y la definición de la comunidad sobre su demos.
Es un nuevo momento de salto de etapa que clama por un nuevo mito, mito que ha de alimentar tanto la transformación en Grupo Cooperativo de los Exploradores Electrónicos como la aparición de un nuevo nodo dedicado a una nueva línea de trabajo, la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas.
La recuperación y reivindicación del pasado gremial, la institución veneciana del passagium (que enlaza con el mito de Sión), la increible historia del Arte de la Calimala (enlace entre nuestro orgullo de mercader del mito de las Indias y la vindicación gremial) y la recuperación del modelo genovés/veneciano para explicar la filé (que a su vez enlaza con el mito de la enredadera), constituyen un denso entramado simbólico que profundamente enlazado con los mitos anteriores, dan sentido al nombre mismo de Arte (osea gremio, pero también particular relación con lo producido) de las Cosas. Arte como la mítica Calimala.
Aún no tenemos símbolo, el mito está cuajando. Pero lo que es un hecho es que la mitología indiana explica ya nuestra historia tanto como traza mapas de futuro.
Lunes, 26 de Enero de 2009
Ayer Maki y yo tomamos café con un buen amigo con larga trayectoria en el mundo de la empresa y la consultoría. A los tres nos llamaba la atención la incapacidad de la empresa española para ir más allá de la cultura empresarial en el sentido más superficial del término. Se salvaban, nos contaba, la gente de MCC. En realidad, ese más allá que reclamábamos tampoco era tan difícil. Consiste en tener una cierta ideología de empresa.
Ideología no es una mala palabra. Tener ideología no es sectario. Tener ideología es tener articulados una serie de valores y utilizarlos analíticamente, no sólo declarativamente o para sostener gestos. Tener ideología es poner cuatro ideas de aplicación universal a trabajar. Es usarlas, según palabras de Maki, como software mental. Sin ideología no existe posibilidad de compromiso.
Al volver a casa, recordé Quarrentine de Greg Egan, abrí el ordenador y tomé unas notas de cómo sería el pseudocódigo del programa que cada indiano aplica ante cualquier cosa…
No llegué al pseudocódigo, pero me surgió esto:
- Toma de variables:
- Controles de calidad:
- Si hiciera una propuesta en este momento sobre esa base ¿Cómo afectaría al quién y su identidad? ¿Se fortalece? ¿Hay trazas de participacionismo?
- ¿Qué estructura de poder subyace bajo la arquitectura de información de mi propuesta? ¿Quién se beneficia? ¿Quién pierde?
- Herramientas (sociales, de software, de conocimiento, etc.):
- ¿Existen herramientas ya desarrolladas adaptables para la solución propuesta?
- ¿Las herramientas existentes o las que yo proponga, generan dependencia para el sujeto para el que trabajo respecto a mi o respecto a un tercero? Si la respuesta es positiva: cambia la propuesta de herramientas.
- Una vez elegidas las herramientas ¿Existe posibilidad de que se convierta con ellas en mumi para su entorno? Si la respuesta es positiva, elabóralo.
- Localización:
- ¿En que plano se ubica la solución propuesta? ¿Local, nacional, transnacional? ¿Está contingentada artificialmente en una frontera? ¿Cómo se relaciona esa frontera con la identidad de mi cliente?
- ¿Podría aportar algo a los objetivos de mi cliente abrir puertas hacia una evolución neoveneciana?
- ¿Hay posibilidad de colaboración en red, es decir, hay otros quienes con quien construir desde la identidad de mi cliente? ¿Lo fortalece? ¿Genera red distribuida? ¿Distribuye riesgos?
- Contraste final: ¿Mi propuesta aumenta la diversidad social?
Seguro que me olvido mil cosas… pero creo que el kernel está
Sábado, 17 de Enero de 2009
La evolución de empresas hacia formas de democracia económica va en el mundo por un lado diferente al reposicionamiento como Economía Social (asimilándolo a fundaciones, ONG’s, etc.) que se ve en Europa y en España.
La causa seguramente sea el atasco del viejo sistema cooperativo, atasco fundamentalmente ideológico, pero también apuntalado por una legislación de cooperativas que parece escrita por un jefe de koljoz de los años treinta decidido a hacer obligatorias aquellas formas de organización interna consideradas benéficas por su propia tradición, y decidido a cerrar las puertas de la legalidad a cualquier otra.
Sin embargo, lo que vemos por ahí, tiene un carácter bien distinto. Empresas bien conocidas en el anglomundo como Equal Exchange o King Arthur Flour e incluso algunas en el top 500 de Fortune como DaVita son consideradas comunmente empresas democráticas aunque en Europa tendrían muy difícil, por no decir imposible, encaje en la legislación.
Esto no significa que no se pueda experimentar nada fuera del rígido molde cooperativo. En la Sociedad de las Indias Electrónicas la propia evolución nos llevó poco a poco hacia la democracia económica. La forma en que la consagramos fue la de el establecimiento de unas reglas de juego democrático en la vida cotidiana y la gestión: la Carta de las Indias. La Carta establece las relaciones entre los accionistas y los trabajadores, limitando el poder de estos hasta lo que podríamos llamar el equivalente empresarial de una Monarquía Constitucional, con un grado de libertad mayor y una estructura mucho más ligera que los establecidos en la ley de cooperativas.
El problema residual de un sistema así viene dado por la herencia. ¿Qué pasa si a alguno de los tres accionistas fundacionales nos pasa algo y aparecen herederos que impugnan la Carta firmada por los fundadores? En principio nada porque somos tres accionistas y ninguno tiene mayoría por si mismo como para modificar un acuerdo de socios unilaterlamente. Pero eso no quita para que le demos una vuelta en cualquier caso.
Si lo pensamos hay dos formas de solventarlo: en una las acciones son asumidas por una asociación o fundación consagradas precisamente al cumplimiento de la Carta. En otra, como en el sistema monárquico tradicional, los herederos comparten el compromiso y asumen la representación y función moderadora en casos de crisis que reserva la Carta a los accionistas originales. En nuestro caso, mientras estudiamos las posibilidades de crear una fundación dedicada a la democracia económica que pueda heredar esas acciones seguimos llamando a Itziar nuestra Princesa heredera. A fin de cuentas, esto del principio monárquico constitucional, puede tener muchas ventajas… y su puntillo de glamour…
Domingo, 11 de Enero de 2009
Por e4 el día no comienza leyendo el periódico, sino el lector de feeds. Nuestras fuentes son públicas: medio centenar de agencias y medios de todo el mundo, más otras tantas RSS de blogs, periódicos y ezines que se toman como referencia para la elaboración de agenda informativa en el Ecoperiódico.
Pero la cuestión nunca está en la información en si misma. Está en saber atar unas cosas con otras para que emerjan las relaciones entre ellas. Así nacieron nuestros primeros miniposts durante 2004 en Ciberpunk.net. Divididos en secciones que como El gran juego de Asia, recogían la actualidad estratégica y geopolítica de cada día.
Ultimamente habréis visto que estoy volviendo a hacer músculo en los miniposts. Nat lleva también un par de meses. Juntos estamos entrenando a Jessica.
Pronto sacaremos algo que tendrá, entre otros alicientes, esas pildoritas escritas a varias manos, con una mirada global desde el mundo latoc, remarcando lo que no sale en las primeras páginas de los periódicos, sino lo que dará forma a las portadas dentro de unos meses o condicionará los nuevos mapas, adelantando las nuevas caras, los nuevos nombres, buscando tras las declaraciones oficiales los móviles ocultos de la energía, la economía, el cambio sociotecnológico y la geoestrategia. Todo muy comprimido y muy enlazado. Cuando el contexto es lo que más importa, el enlace es el rey.
Muy pronto. Más.
Lunes, 1 de Diciembre de 2008
[No se ha encontrado la foto]El fin de semana de Fer y Leti había sido especial. Días de sol y celebraciones en Montevideo, la emocionante firma de nuestra Constitución. En el viaje de vuelta a Buenos Aires en el Buquebús habían comenzado los planes. En tres meses la nueva Casa de Indias estaría disponible.
- ¿Te das cuenta de que nos toca el rol de los protagonistas de “Islas en la red“?
Y antes de la mudanza al otro lado del Río de la Plata, unos días de trabajo en Europa, aprovechando las ofertas de la temporada baja, servirían de nueva recarga emocional y gastronómica. Lo mejor de la vida indiana: cambiar de continente, encontrarse con la file en algún lugar, viajar, charlar, dar esos paseos infinitos que dejaban muertos a las visitas…
Eran ya las 21:00 HI. De momento, casa de nuevo, descansar de las tres horas en barco, hacer un poco de cena. En Montevideo Nat y Mary estarían yendo a cenar gnochi con Sandra. En Madrid, estarían preparando el último mate de la semana…
Pero al abrir la puerta una baharada de agua les empapó los piés. Llovía en casa. Las lluvias de verano del finde en Baires habían tirado el techo nuevo con el que este año se cubrió la terraza para crear la sala de trabajo. El techo era una piscina que filtraba cortinas de agua por media casa. Uma, la gata, aterida, maullaba escondida bajo una cama.
De repente, un ruido. El techo del baño cayó dejando la viga vista. Y un miedo: el sistema eléctrico, los ordenadores… Al menos funcionaba la wifi todavía. Había quedado algo seco, menos mal.
Evacuación
Leti conectó el portatil a la wifi. En menos de una hora, en tres mares diferentes la indianada entera estaba al trabajo. Pidiendo presupuestos de billetes a Madrid, organizando el envío inmediato de las cajas con los efectos personales a Montevideo, buscando lugares donde dejar las cajas a buen recaudo durante tres meses, estudiando los trámites de expatriación de gatos a Europa… Próxima reunión: lunes 8:00 HI. A ejecutar.
Somos una filé. Trabajamos como una filé. Y nos cuidamos unos a otros como una filé con la misma velocidad y eficiencia con la que intentamos dar respuesta a nuestros clientes. Hasta los desastres sirven para tensar y hacer músculo y probar cómo la lógica de las bases y casas distribuídas por el mundo aporta seguridad a cada uno.
Viernes, 3 de Octubre de 2008
Nat acaba de publicar un comunicado en la Bitácora de las Indias:
Ayer celebramos el día de las Indias, era nuestro sexto aniversario y hay mucho que celebrar y de lo que sentirse orgulloso. Pero lo realmente importante siempre está en tiempo presente, así es la lírica.
Ayer los socios de la Sociedad de las Indias Electrónicas dimos un paso fundamental en nuestra pequeña historia: firmamos una carta que regula el funcionamiento de la Sociedad orientándola hacia la plurarquía y dejándola por tanto en manos de los indianos para siempre.
Podéis descargar el original firmado desde aquí
Poco más hay que decir. La Carta de las Indias es ya una realidad. No es un papelito creado de la nada, resume la experiencia, tradiciones y valores destilados en estos seis años (y en los casi 19 ya de ciberpunk) y le da forma organizativa. Nos ha costado muchas cicatrices. Lírica sin una pizca de utopismo ni frivolidad.
Juan antes de firmarla dijo:
Me parece preciosa, estoy de acuerdo con ella y me rejuvenece.
Y a mi con él.
Viernes, 30 de Noviembre de 2007
Hoy es un día más que especial para todos los indianos. El día en que el sueño empieza a dejar de ser sueño y se hace tangible. Pequeño, ambicioso y generoso. Pero sobre todo tangible.
Hoy Arnau y Meri, con Nat, fueron a la notaría del padre de Paco y fundaron Orlantrix, la empresa que lanzará Orlandooo-things.
Las Indias y sobre todo Nat han tenido que soportar muchos ninguneos y mezquindades en estos años. Muchos no llevan bien que una enfermera de 25 años cambie el mundo, cambie ella misma, funde con 3001 euros y ni un contacto en la agenda una consultora de innovación y en 5 años de trabajo constante, sin pelotazos, sin enchufes, a pura inteligencia, imaginación y jornadas interminables, con una generosidad a prueba de cualquier miseria, llegue a facturar números de siete cifras. Si además esa empresa atiende a un proyecto intelectual e ideológico, serán muchos los que no perdonen.
Pero ahí está. Miren la foto de la derecha. Miren a Meri y a Nat. Mírenlas de nuevo. Miren que joven y hermosa es la felicidad del que no se cansa de dar, de ofrecer y sentir que su trabajo es un gran regalo que ha de servir a todos.
Tal vez algún día caigamos. De hecho no faltaron caídas hasta hoy. Aprendimos de cada una. De cada una salimos más sabios, fuertes y generosos. Si alguna vez dudan de que la próxima vez sea también así, miren esa foto de nuevo. Recuerden a Meri y a Nat hoy y sabrán que nos volveremos a levantar una y otra vez, porque aquello por lo que luchamos y en lo que vivimos, realmente merece la pena. Porque sólo el que ha probado a darse y ser feliz, el que ha cantado en medio de lo terrible y nunca ha dudado en tender la mano, sólo el que no teme contaminarse de los otros, el que, no importa cuanto prejuicio o desprecio reciba, mantiene el alma limpia y la mente abierta, puede construir mundos que merezcan ser vividos.
Y el nuestro, nuestra pequeña y ágil enredadera ha crecido con la tenacidad y perseverancia de la vida. A su celebración nos dedicamos. Construimos y cantamos. Creemos. Damos. Continuaremos. El sueño comienza ahora.
Viernes, 20 de Julio de 2007
Ayer, a raíz del post criticando el concepto de cultura libre, Enrique Gómez me comentaba que a lo largo de los últimos años las Indias había ido destilando una serie críticas a ideas populares o establecidas en la Internet cool que a su vez habían producido un cierto enfoque particular, una cierta ideología que era a la vez el principal elemento diferenciador de nuestra oferta.
Estoy de acuerdo con él. Las Indias es deudora y continuadora del trabajo y las distinciones del movimiento ciberpunk español del que nunca ha dejado de formar parte a pesar de la hibernación actual. Por éso tanto Pere Quintana como el propio Enrique Gómez, Gema Llorens, Alberto Navarro o Arnau Fuentes, están en el origen de debates y distinciones que hemos hecho nuestras y que en cierta manera, hoy, con ciberpunk hibernado, protagonizamos.
Enrique proponía ayer un listado de debates y conceptos a modo de documento identidad indiano que ordenaba por años. Una especie de destilado indiano:
Enrique aventuraba, a raíz del post de ayer, que el programa de investigación del 2007 de las Indias y su entorno teórico sería la crítica de la idea misma de cultura libre. Todavía es un poco pronto para saberlo, creo yo, porque lo importante en los debates es a dónde te llevan, que nuevos conceptos puedes descubrir.
Lo que es claro es que el solo listado de estos debates explica bastante bien algunas cosas. El otro día Eduardo Arcos, que se mueve por la blogsfera española en un entorno ideológico muy 2.0, le comentaba a Pablo que quería conocernos porque sólo había oido hablar mal de mi y de las Indias. También explica porque en nuestros blogs, como me comentaban el otro día a mi en Medialab, nunca hay un vía Meneame o referencias a los rankings de Technorati o similares.
Somos deudores de una evolución y de una cierta crítica, de un destilado de temas que a fin de cuentas son los que hacen nuestra identidad y nuestra oferta como proyecto, que informan todas las iniciativas de las Indias, desde feevy hasta las contextopedias o la investigación del fabbing. Con esos hitos se conoce a las Indias y estamos muy orgullosos de ello
A fin de cuentas es nuestra identidad.
Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just
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