Viernes, 1 de Mayo de 2009
El 60% de los usuarios registrados en Twitter abandonan el servicio antes de un mes.
Pero estos son los datos positivos. Antes de que la superestrella de la televisión norteamericana, Ophra Winfey, en un apoyo promocional sin precedentes, comenzara a twittear, arrastrando a más de 700.000 televidentes, sólo un 30% de los usuarios registrados seguían activos. Lo más irónico: Ophra -o mejor dicho su equipo- tampoco es una campeona de la constancia.
Twitter seguramente ya exista a un cierto nivel de la cultura mediática, al menos en EEUU. Pero eso no quiere decir que esté para quedarse en la cultura popular más allá de lo que está un hype masivamente anunciado. A estas alturas -y de momento sólo en EEUU- puede compararse tal vez a esos personajes bufos a los que los late shows dan una fama pasajera. Aunque si medimos en ese rango, creo recordar que hasta el chiqui-chiqui tuvo una retención mayor del 40%…
Lunes, 27 de Abril de 2009
Facebook va de capa caída. Su intento marketiniano para democratizar un sistema escasamente presentable ha demostrado que el rey estaba desnudo: Sólo un 0.3% de sus supuestos miembros han tomado parte en la elección de sus nuevas reglas, ni preguntemos cuantos tomaron parte en su elaboración.
¿Qué está pasando? Pues simplemente que facebook, más allá de lo que significa para la web, representa una cultura de socialización, que al menos en el mundo latoc harta.
Como decía Gregorio Verdugo en un comentario a este blog:
hacía ya tiempo le estaba dando vueltas a la idea de que algo me incomodaba en redes sociales como facebook, sobre todo la increible pérdida de tiempo en usos para los que no estoy interesado y la interacción de bajo nivel que se produce. Me aportan mucho más los comentarios en el blog, aunque se porducen en menor número, que todos aquellos envíos de solicitudes, regalos y demás que se producen en esta red. Si lo que te interesa es la conversación y el compartir conocimientos e ideas, Facebook, a mi entender, tiene muchas limitaciones y demasiado ruido. Por eso me molesta y cada vez estoy menos activo en esa red, aunque la sigo utilizando de vez en cuando.
Es la resaca de facebook. Algo así como volver de una fiesta poligonera con muchísima gente y muchísimo ruido, todos muy simpáticos y sociables, repartiendo flyers y pasando copas… pero de la que vuelves sin haber conocido a nadie interesante. José Alcántara, muy crítico con facebook también en su aspecto estructural, abunda también desde esta perspectiva:
yo creo que uno de los problemas de facebook es que diluye la comunicación real en un sinfín de estupideces sin importancia
Denle una vuelta: facebook viene de un mundo sin bares ni tapeo, sin relación directa con quién te hace la comida o el lugar de donde sale. El debate facebook/blogs es la representación del mundo del MacDonalds frente al de la taberna.
Facebook es un país sin tabernas ni tapeo, sin conversación ni nuevos amigos, pero con muchas caras, muchos conocidos y muchas cosas a las que sumarte, a las que comprar… ¿A que no conociste a ningún amigo de verdad en un MacDonalds o similar? Tampoco te pasará en facebook. En realidad no es más que una gigantesca fiesta Erasmus en la que nadie se quedará para recoger y limpiar cuando amanezca.
Jueves, 23 de Abril de 2009
Facebook, Tuenti, Orkut… las mal llamadas redes sociales no pueden ser del gusto de ningún ciberactivista consecuente y sin embargo nos tientan con la posibilidad de llegar a un público muy joven, de reciente inculturación digital y poco conectado por otros medios.
¿Es posible usar las redes sociales sin fortalecer aquello en lo que representan un peligro para la estructura distribuida de la red?
Unas sencillas guías pueden sernos útiles para incluir a las redes sociales en nuestra campaña sin supeditarla o limitarla a ellas.
- Las mal llamadas redes sociales como facebook no son espacios deliberativos, de discusión, de toma de posición. Son espacios donde el intercambio de información se produce de un modo más parecido a los viejos libros de firmas de las páginas web 1.0 que al debate entre y en los blogs: Sirven para permitir que otros nos expresen su adhesión, no para convencer ni ser convencidos.
- Si en el modelo clásico del ciberactivismo los blogs servían a la deliberación y los teléfonos móviles a la movilización y las convocatorias, las redes sociales son en cierta medida sustitutivas de los teléfonos móviles. Con un inconveniente: la mayoría de la gente no mira las convocatorias con la frecuencia que chequea los SMS de su móvil.
- Son espacios cerrados donde para poder informarse hay que ser miembro. No podemos exigir a nadie que para unirse a una campaña se haga miembro de un servicio privado de una empresa.
- Y dado que como hemos visto sólo permite acceder a los convencidos previamente, convencidos que además han de ser miembros de un determinado servicio privado, la página central de una campaña o una convocatoria no puede estar dentro de un servicio externo como facebook.
- La adhesión es una forma poco costosa de interacción, por eso números llamativos de adherentes no se transforman más que marginalmente en participantes de un evento o asistentes a una convocatoria presencial. El adherente recurrente de facebook es mucho menos valioso que el comentarista habitual de un blog. Precisamente porque le conoceremos mucho menos, porque al no nacer de la conversación sino de la expresión, la relación será mucho menos personal podremos esperar mucho menos de él.
- Si la idea que nos queda es llevar gente interesada de servicios cerrados basados en la adhesión barata al espacio abierto de la blogsfera y la web abierta, basada en el debate y la deliberación y por tanto más costosa/valiosa desde el punto de vista de la interacción de cada cual, tenemos que entender las mal llamadas redes sociales como meros canales de convocatoria, tratando a todas por igual y no basando las campañas en ellas, mucho menos en una sola en concreto.
Y más allá del ciberactivismo orientado a la movilización, ¿pueden servir a la fidelización estos servicios? Si, pero sin olvidar que normalmente se tratará de grupos pequeños de unos centenares o unos pocos miles de personas que además serán cerrados.
Es decir, podemos publicar fotos, transmitir noticias, etc. pero a hacerlo seremos nosotros los que generaremos valor y por tanto fidelidad de los usuarios a facebook. Daremos a facebook más de lo que facebook nos de y precisamente con ello colaboraremos a hacer más difícil que esos usuarios se fidelicen a aquellos espacios donde realmente podremos establecer una relación enriquecedora con ellos.
Domingo, 29 de Marzo de 2009
Los zapateros junto con los impresores fueron el más politizado entre los gremios europeos del convulso siglo XIX. Entre los partidarios de Baubeuf, de Proudhon, de Bakunin, pero también entre los movimientos demócraticos, del cantonalismo ibérico al radicalismo británico, los zapateros representan una minoría llamativa. En un famoso artículo1 Hobsbawm y Scott se preguntaban por esta coincidencia:
Quizá la explicación más plausible del intelectualismo del oficio se derive de este factor: el trabajo del zapatero era al mismo tiempo sedentario y exigía poca fuerza física. (…)
Puede que ello proporcionase un incentivo para adquirir otros tipos de prestigio. Y puede que aquí la naturaleza semirrutinaria de gran parte de su trabajo, que podía combinarse fácilmente con el pensamiento, la observación, y la conversación, sugiriese alternativas intelectuales.1
En la historia del anarquismo español anterior a la guerra civil existe un gremio parecido en su protagonismo político: los barberos. Como los zapateros y a diferencia de los obreros industriales, el trabajo en grupo no era para ellos un proceso colectivo y el entorno era dado al comentario y la conversación. En ambos casos además, sus herramientas de trabajo eran portátiles, lo que les convertía, en cada oleada de represión política, en una tribu nómada.
El mundo de los zapateros radicales del siglo XIX y de los barberos anarquistas del XX es un mundo de cotidianidad laboral poco o nada jerárquica, motivaciones no únicamente monetarias y migraciones periódicas. Rodeados por un mundo que experimentaba la producción en masa y la descentralización de las comunicaciones con todo lo que esta abría2, iban verdaderamente contracorriente de la estratificación social y el implacable desarrollo de la división del trabajo de su época. Su democratismo horizontalizante era tan coherente con su modo de vida como ajeno a un mundo donde el propio movimiento obrero se representaba a través de alambicadas jerarquías de primeros, segundos y hasta terceros secretarios, comisarios y enlaces.
Lo interesante desde la mirada de hoy, inseparable de la emergencia social de la comunicación en redes distribuidas2, es que los nuevos modos de vida y trabajo nos acercan más a aquellos gremios libertarios que a sus contemporáneos radicales.
En 2003, en Como una enredadera y no como un árbol adelantábamos que
El mundo tiende a organizarse cada vez más al modo de una comunidad de software libre y existe una razón económica profunda para ello: al tener cada día más valor en la producción global los componentes científicos y creativos, la organización de esa producción tiende hacia las formas propias del trabajo académico y artístico, la Academia y la República de las letras
Pero seguramente deberíamos haber dicho que nos acercaba más al mundo de los últimos gremios itinerantes de trabajadores que no requerían gran fuerza física.
Esa fue al menos la impresión que sacó Luis Pérez, director de la empresa de software Szena, del primer Encuentro de emprendedores y empresas sobre Democracia Económica que realizamos, de forma practicamente espontánea, 38 personas de una veintena de empresas tecnológicas el 20 de marzo de 2009.
- La cuestión no estuvo en los pros y los contras de la democracia económica sino en descubrir formas jurídicas y estrategias que se prestaban mejor a lo que la mayoría de nosotros cuando menos trata de experimentar- comenta mientras apura el café en la mesa del comedor de los Exploradores Electrónicos frente a casi una decena de indianos.
- La pregunta a reponder es por qué ya no son percibidas como necesarias las jerarquías -respondía Juan Urrutia
Para el autor de El capitalismo que viene, la crisis económica actual debería servir para ampliar el espacio social de organizaciones más horizontales, abiertas y aunque pueda parecer paradójico también más comunitarias y por tanto identitarias.
La conversación se anima. Sonia Carbajal, que realiza su fase de aprendizaje en e4, apunta que el uso cotidiano en los modos de trabajo de tecnologías de comunicación distribuida, como Internet, produce de manera casi automática la inculturación de la lógica de la abundancia.
- Las jerarquías son necesarias para gestionar la escasez, para racionalizar los cuellos de botella en el acceso a la información, pero cuando el trabajo se organiza, por necesidad, de manera casi obvia, de forma distribuida, todo te lleva a pensar en términos cuando menos, democráticos, con jerarquías mínimas y estructuras muy horizontales.
La lógica de la abundancia es un concepto seminal que Juan Urrutia propuso en 20023 como base para comprender la entonces llamada nueva economía.
El ejemplo clásico es la comparación entre los periódicos y la blogsfera. En un periódico, con su superficie de papel limitada, publicar una línea más de un artículo implica reducirlo en otro como en un juego de suma cero. En cambio en la blogsfera, un espacio donde el coste social de un post extra es cero, que cualquier blogger publique su información no merma las posibilidades de publicación de otro. El coste marginal es cero.
Desaparece simplemente por tanto la necesidad de dirimir colectivamente qué se publica y qué no. Frente a la lógica de la escasez que genera la necesidad de la decisión democrática, la lógica de la abundancia abre la oportunidad de la pluriarquía2.
En un universo así toda decisión colectiva o jerárquica sobre qué se publica o qué no sólo puede ser concebida como generación artificial de escasez, merma de la diversidad y empobrecimiento de todos.
Para una generación y un ámbito profesional cuyas herramientas de trabajo funcionan bajo una lógica así, incluso la democracia económica ha de ser vista como un mal menor, como un pacto con la realidad en aquellos espacios sociales -como la empresa- donde aún hay que lidiar con la escasez. Por eso los innovadores que emprenden en el ámbito de las redes sociales o diseñando productos sobre Internet, redescubren con ojos nuevos tradiciones tan antiguas como las cooperativas.
Han sido llamados trabajadores del conocimiento, la nueva clase de internet o simplemente netócratas4, pero en realidad pocas son las asunciones sobre ellos basadas en la esencia misma de su trabajo. Son, en muchos aspectos los nuevos barberos o zapateros del mundo de las redes distribuidas, pero como veremos, tal vez sería más correcto definirles como tejedores y elaboradores de contextos.
1. Political shoemakers, Hobsbawm y Scott-, Past and Present. 1980; 89: 86-114. Las negritas son mías.
2. Véase El poder de las redes, 2007.
3. Redes de personas, Internet y la lógica de la abundancia: un paseo por la nueva economía, Juan Urrutia, Ekonomiaz: Revista vasca de economía, ISSN 0213-3865, Nº. 46, 2001, pags. 182-201
4. Véase De las naciones a las redes, 2009.
Martes, 24 de Febrero de 2009
Leidys García Chico y Daimy Díaz Breijo son dos estudiantes de quinto año de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana que están preparando su tesis de licenciatura. El proyecto se centra en los grandes periódicos de lengua española y su utilización de las herramientas 2.0. Ellas me enviaron el siguiente cuestionario que publico con las respuestas que les envié.
¿Podría conceptualizar el término web 2.0?
Tras mucho debate, mucho congreso y seguramente demasiada literatura, lo que queda en claro es que la web 2.0 es el resultado agregado de la incorporación de contenidos por los usuarios a la mayoría de sitios y servicios.
Lo interesante es que lo que originalmente era una democratización de la web, ha sido reorientado en muchos casos a algo distinto y sin duda mucho más problemático: el dospuntocerismo
¿Qué entiende por concepciones y aplicaciones de la web 2.0?
El mundo 2.0 es sumamente contradictorio. La Web 2.0 es la web de los blogs y flickr, pero también de meneame y la wikipedia.
Es decir, las cuatro aplicaciones tienen en común que el contenido lo agregan los usuarios. Sin embargo en las dos primeras el resultado que cada cual obtiene (aquello que lee o de lo que se le informa) es seleccionado para cada uno por si mismo en función de sus criterios personales. En cambio en el segundo grupo, existe un único resultado final que se ofrece a todos los usuarios.
Por mucho que este resultado sea obtenido por medios más o menos democráticos, el mero hecho de restringir los resultados a uno es imponer una escasez artificial.
¿Cuáles son las concepciones y/o aplicaciones de la web 2.0 que han implementado las grandes empresas mediáticas hispanohablantes?
La primera la apertura a comentarios de los lectores en los artículos de los periodistas. La segunda la implementación de blogs personales y servicios.
El impacto ha sido desigual desde el punto de vista de la concepción del medio y del valor generado por este para los lectores.
Al agregar comentarios a los artículos, el medio ha perdido control sobre la calidad del contenido para dárselo no a los lectores en general, sino a los comentaristas. Los comentaristas son por lo general una minoría hiperpolitizada y fanática de sus propias opciones que entiende los comentarios como un campo de batalla. El resultado es una pérdida de calidad global del conjunto publicado a cambio de un ligero aumento en las páginas vistas (medida de buena parte de los ingresos publicitarios).
El impacto de los blogs, que al estar separados del contenido periodístico no afectan directamente a la calidad, también está siendo puesto en duda.
Los blogs de los grandes medios como el País, de los que se esperaba constituyeran una gran comunidad alrededor del periódico, enlazan a noticias del periódico con una frecuencia similar a la de los blogs de otros servicios. Al final, aunque una vez más se aumenten las “impresiones” y por tanto los ingresos, la implementación de servicios de blogs en grandes medios no ha servido para desarrollar socialmente al periódico y aumentar la relación con su entorno.
Un tratamiento aparte merecen las votaciones “entre los lectores” y encuestas. El problema con estas aplicaciones ha sido fundamentalmente conceptual: el resultado se presentaba como “la opinión de los lectores” cuando los que participaban no eran “los lectores”, en general, sino un subgrupo militante de lectores y no lectores. Es lo que se ha llamado participacionismo
Y finalmente algo realmente positivo: las entrevistas abiertas -aunque moderadas- donde cualquiera podía enviar preguntas al entrevistado. El balance, en parte por la moderación, es que han sabido mantener la calidad general del medio incorporando nuevas perspectivas a través de la participación pública.
¿Qué factores internos o externos han determinado la asunción de las concepciones y/o aplicaciones de la web 2.0 en estos medios?
Fundamentalmente económico y de imagen. Imagen de “modernidad”. Comercial porque en general el abrir contenidos genera más “impresiones” publicitarias.
¿Considera que estos medios se pueden definir como /periódicos digitales de marca/? ¿Cómo se expresa esta marca periodística?
Creo que estamos en un momento donde precisamente lo que trata de definirse es esa marca. El uso simplista y muchas veces oportunista de tecnologías participativas ha conseguido erosionarla más que potenciarla.
Por otro lado, la necesaria fusión de redacciones (digital y papel) y la conversión del periódico en una única “gran fábrica de noticias” está todavía pendiente en los medios de lengua española. La causa es el analfabetismo digital -y la tecnofobia- de la vieja generación de periodistas. Según un estudio interno de El País, más de la mitad de sus redactores “de papel” no sabrían poner un enlace en sus artículos.
¿Considera que los criterios de los usuarios influyen en la configuración de la agenda temática de estos medios? ¿Cómo?
No, en absoluto. No hay que confundir tener abrir canales a los lectores en la determinación de la agenda pública y política de los medios con la apertura oportunista de contenidos que bajo el reclamo de ser “blogs” desvirtúan el compromiso de calidad de la marca. Por ejemplo, elpais.com promocionó durante más de un año como producto estrella de su apuesta 2.0 el “blog” de una actriz porno retirada.
¿Considera que las nuevas concepciones participativas asociadas a la web 2.0 suponen una modificación de la práctica periodística y de la relación emisor-receptor? ¿Por qué?
Sí. Pero el lugar no reside en los viejos medios. Iniciativas como “yo periodista” en elpais.es han fracasado porque nadie enviaba contenidos, mientras en España la blogsfera se convertía, incluso en momentos de crisis histórica como el 11M, en un medio de comunicación masivo y alternativo.
¿Cuáles han sido los resultados más significativos que han obtenido los medios luego de aplicar los principios de la web 2.0?
Los medios miraron con mayor temor a los nuevos periódicos gratuitos que a la blogsfera. Han imitado a los primeros -perdiendo calidad- e intentado dar fórmulas participativas tomadas de los segundos -con escaso resultado.
En conjunto creo que los grandes medios se van enquistando en internet sobre aquello que la gente en realidad les demanda (republicar rápidamente los cables de agencia y poner los vídeos de los goles de la liga de fútbol), sin aportar caminos nuevos ni aprovechar las verdaderas oportunidades del medio, que requerirían remodelaciones de la plantilla y la adopción de una nueva cultura de comunicación.
Lunes, 26 de Enero de 2009
Ayer Maki y yo tomamos café con un buen amigo con larga trayectoria en el mundo de la empresa y la consultoría. A los tres nos llamaba la atención la incapacidad de la empresa española para ir más allá de la cultura empresarial en el sentido más superficial del término. Se salvaban, nos contaba, la gente de MCC. En realidad, ese más allá que reclamábamos tampoco era tan difícil. Consiste en tener una cierta ideología de empresa.
Ideología no es una mala palabra. Tener ideología no es sectario. Tener ideología es tener articulados una serie de valores y utilizarlos analíticamente, no sólo declarativamente o para sostener gestos. Tener ideología es poner cuatro ideas de aplicación universal a trabajar. Es usarlas, según palabras de Maki, como software mental. Sin ideología no existe posibilidad de compromiso.
Al volver a casa, recordé Quarrentine de Greg Egan, abrí el ordenador y tomé unas notas de cómo sería el pseudocódigo del programa que cada indiano aplica ante cualquier cosa…
No llegué al pseudocódigo, pero me surgió esto:
- Toma de variables:
- Controles de calidad:
- Si hiciera una propuesta en este momento sobre esa base ¿Cómo afectaría al quién y su identidad? ¿Se fortalece? ¿Hay trazas de participacionismo?
- ¿Qué estructura de poder subyace bajo la arquitectura de información de mi propuesta? ¿Quién se beneficia? ¿Quién pierde?
- Herramientas (sociales, de software, de conocimiento, etc.):
- ¿Existen herramientas ya desarrolladas adaptables para la solución propuesta?
- ¿Las herramientas existentes o las que yo proponga, generan dependencia para el sujeto para el que trabajo respecto a mi o respecto a un tercero? Si la respuesta es positiva: cambia la propuesta de herramientas.
- Una vez elegidas las herramientas ¿Existe posibilidad de que se convierta con ellas en mumi para su entorno? Si la respuesta es positiva, elabóralo.
- Localización:
- ¿En que plano se ubica la solución propuesta? ¿Local, nacional, transnacional? ¿Está contingentada artificialmente en una frontera? ¿Cómo se relaciona esa frontera con la identidad de mi cliente?
- ¿Podría aportar algo a los objetivos de mi cliente abrir puertas hacia una evolución neoveneciana?
- ¿Hay posibilidad de colaboración en red, es decir, hay otros quienes con quien construir desde la identidad de mi cliente? ¿Lo fortalece? ¿Genera red distribuida? ¿Distribuye riesgos?
- Contraste final: ¿Mi propuesta aumenta la diversidad social?
Seguro que me olvido mil cosas… pero creo que el kernel está
Martes, 5 de Agosto de 2008
Que Batya Gur es una de los santas patronas de nuestra biblioteca no es ningún secreto. Su detective Ohayon tiene una muy particular metodología:
En todos los casos, los crímenes hacen de detonante para la completa destrucción espiritual de la sagrada institución. En primer término porque naturalmente, el crimen (o los crímenes) ha sido cometido por alguien de dentro. La situación ha estallado en derramamiento de sangre cuando alguna de las ocultas y más perniciosas miserias humanas del colectivo ha llegado a un callejón sin salida. A continuación, comienza la operación guillotina. El agudo superintendente Ohayon necesita conocer a fondo el funcionamiento y la personalidad colectiva de la institución para llegar a resolver el misterio.
Pero mi favorito es Asesinato en el kibbutz subtitulado Un caso comunitario. Kibbutz en hebreo significa comunidad y realmente un kibbutz es una comunidad, una red distribuida que sólo se centraliza en sus procesos de toma de decisión, cuando se convierte en una democracia asamblearia tan radical como lejana de toda lógica pluriárquica.
Todo tiene su historia. Los relatos de los primeros pioneros, ya sean los de Degania, el primer kibutz, o los de Hashomer Hatzair, la juventud sionista, llegados unos años más tarde; son irremediablemente épicos y conmovedores. La idea era sencilla, encontrar un lugar en el mundo para los judíos donde se desarrollaran como campesinos y trabajadores (en vez de como comerciantes) y organizados económicamente de manera cooperativa de modo que no existieran explotados ni explotadores.
Lo que encontraron al llegar fueron tierras yermas y un país escasísimamente poblado, que no contaba con las mínimas infraestructuras para el desarrollo. Su economía fué, en realidad una economía de la escasez más terrible. Escasez a la que enfrentaron a base de idealismo, disciplina y una tremenda voluntad de sacrificio individual en pos del proyecto y la comunidad. En una economía de supervivencia, cualquier pequeño error, cualquier pequeño coste extra, puede tener consecuencias terribles para cada uno y su entorno. Estás en la línea misma
y es terriblemente fácil cruzarla y que una decisión acabe en hambruna.
Las ideas de Agust Bebel sobre la vida cotidiana en el socialismo parecían demostrar una mayor productividad y por tanto aumentar las posibilidades de supervivencia: guarderías, comedores, zonas comunes
sustituyeron rápidamente a las cocinas individuales, la responsabilidad paternal y la intimidad.
Los kibutzim se acostumbraron a reducir el ámbito de decisión de cada uno al mínimo, a someter todo a la asamblea porque todo, o casi todo, tendría consencuencias sobre los demás. Entre las tradiciones socialistas de las que venían y la cotidianidad de la supervivencia, la cultura del kibutz se convirtió en el más acabado totalitarismo democrático que había existido nunca. Todo era decidido por todos, nadie decidía casi nada por uno mismo
Sobrevivieron. Pero como pasa tantas veces, la cultura permaneció más allá de las necesidades económicas que le habían dado sentido. El kibbutz se convirtió en un generador de escasez. ¿Por qué decidir en asamblea qué ha de estudiar cada cual? ¿Por qué comer siempre juntos? ¿Por qué los padres no van a cuidar a sus hijos en su tiempo libre o incluso llevarlos consigo al trabajo? Las defecciones se multiplican y por primera vez el número de kibutz decrece. Las mismas asambleas ya son presencialmente minoritarias. Aunque es obligatorio asistir, muchos kibutzim las siguen a través de un circuito cerrado de televisión desde sus cuartos.
Es en este marco en el que se desarrolla Asesinato en el kibutz. ¿Qué tiene que ver con nuestro debate, hace dos años, sobre la Wikipedia? Todo. Desde el choque cultural y la incomprensión que genera llegar a marcos donde operan o pueden operar lógicas de abundancia, pasando por la generación artificial de escasez y culminando en las oligarquías participativas.
La novela negra habla de crisis reales del mundo real
y del virtual, muchas veces antes de que sean conocidas y socialmente conscientes.
Miércoles, 9 de Agosto de 2006
Pere Quintana nos envía una nueva entrada de Rough Type sobre los cambios que Jimmy Wales anuncia en la Wikipedia.
Wikipedia cofounder and prime mover Jimmy Wales set the new agenda in his keynote address, when he announced that the online encyclopedias focus would shift from quantity to quality. In a subsequent interview with the New York Times, Wales said that theres a sense in the English[-speaking] community that were going from the era of growth to the era of quality
That could mean quality control making sure the information is accurate and it could mean a clearer presentation, or more information.
Esta evolución, iniciada ya por el otro cofundador de la enciclopedia colaborativa Larry Sallinger con el lanzamiento de Digital Universe, lleva al autor del post a la siguiente conclusión:
But at least this years Wikimania helped set one thing straight: Quality is ultimately a function not of openness but of control. Quality doesnt emerge naturally from below; its imposed willfully from above.
Esta conclusión me parece sencillamente atroz: La calidad, lo bueno, es un juicio individual, no una propiedad objetiva de las cosas. Por eso el mercado es el que hace emerger la calidad, al someter toda la oferta a cada uno. Porque sólo los individuos, los usuarios, pueden ser jueces legítimos de su propio bienestar y decidir lo que es calidad para ellos. Personalmente pensaba que ya estaba cerrado el viejo debate histórico en el que la Iglesia Católica y sus doctores se arrogaban el monopolio de la lectura de las fuentes bíblicas y la publicación de obras sobre temas que de algún modo pudieran afectar a la interpretación de las Santas Escrituras. Pero he aquí que el viejo debate vuelve, secularizado, una vez más.
El problema es que cuando se parte de la idea de una única oferta, sea la oferta teológica de la Iglesia Católica o la oferta informativa de la Wikipedia, cuando se parte de un monopolio con un único producto, una única wikipedia y de un único saber convencional, estamos hablando en realidad de que sólo es legítima una única subjetividad y útil tan sólo la información que la satisface.
¿Quieren calidad? No sigan pensando en la lógica del monopolio, sino en la de un mapa de información tan diverso como lo son las propias subjetividades de los individuos, fomenten las contextopedias de todo tipo y construyan buenas herramientas para que cada cual pueda agregar, según sus propios criterios de calidad, sus resultados.
Viernes, 16 de Junio de 2006
Bueno, después de unos días de comment-bombing y cutre-injurias, tras la rabieta que les dió a los bibliotecarios de la Wikipedia española porque empezara mi propia contextopedia ahora pretenden borrar la biografía que me subió Bambino y que luego compas de Ciberpunk completaron
Para calentar el ambiente, ha habido juego sucio previo de algunos bibliotecarios. Me han acusado por ejemplo de plagiar en Contextos entradas de la Wikipedia
cuando esas entradas estaban sacadas enteritas de mis propios textos, publicados desde hace años en la página de Juan Urrutia o en la mía
o incluso habían sido copiadas en la Wikipedia del mi propia entrada en Contextos con horas de diferencia
En fin. Que cojan de mi web y mi contextopedia lo que quieran que para éso está, pero que no acusen en falso. Es triste, estúpido e inutil. ¿Por qué le tienen tanto miedo a mi modestísima contextopedia personal? ¿Temen tanto la aparición de una Wikipedia Distribuida hecha de verdad por la gente sin su supervisión?
Obviamente no voy a entrar en la votación sobre mi propia relevancia, que borren cuanto quieran, perderá calidad su producto, no mi vida. Y sobre todo así demostrarán aún más claramente lo que de verdad quieren demostrar: que la Wikipedia, no es un servicio público, es su feudo y está hecha a su imagen y con sus modos. Lo siento Rafa, tu idea era buena en lo que toca a darle vida a nuestra lengua, pero el sistema de gobierno de quien recibía instrumentalmente el favor no, ¿ves como al final no merecía la pena? La lógica de la represalia demuestra empíricamente la insensatez de meterse ahí. Si no se hubiera abierto el debate y no hubiera criticado a la Wikipedia y su lógica de gobierno mi biografía seguiría indiscutida. A eso le llamo yo neutralidad de los contenidos.
En todo esto también ha habido cosas divertidas. La mejor, descubrir que los bibliotecarios, esos grandes defensores de la calidad que supone el debate y control de contenidos entre pares, tenían blogs como este
¿A qué se refieren con pares? De verdad resultan más fiables los contenidos revisados por alguien que llena su blog a base de fotos cutres de culos y tetas? En fin
Que borren lo que quieran, no llevo años escribiendo y haciendo cosas por aparecer en un sitio u otro, sino porque hacerlas y aprender me pagan de sobra. Con todo esto, a pesar de estas mezquindades finales, no han sido pocas las cosas que he aprendido en positivo.
Lástima que el precio de aprender cosas nuevas sea, muchas veces, descubrir otro rinconcito oscuro, refugio de mezquinos anónimos.
Actualización: la noche de los cristales rotos wikipédicos
Descubro ahora que para rematar han puesto etiqueta de no neutralidad a la biografía de Juan Urrutia (un viejo texto puesto al día), aduciendo que es una hagiografía
extraña hagiografía la que tan sólo lista las obras publicadas por un autor
Y por supuesto han declarado sin relevancia aparente las ciberturbas. No puedo dejar de acordarme de aquella canción de los ochenta que decía la asamblea de majaras ha decidido: mañana, sol y buen tiempo
Creo de hecho que hay más barbaridades del mismo estilo, todas perpetradas por el mismo bibliotecario, para variar anónimo y sin blog. ¿Buscará también a mis familiares? ¿Nos darán él y sus colegas de casta el ciberpaseillo wikipédico a todos los ciberpunks, bloggers y gente de mal vivir de la red? Se ve bajo tanto berrinche y afán de represalia una fantasia a lo Noche de los cristales rotos
y me da risa.
Pobrecico, se sintió amenazado, temió por un momento perder su monopolio, su pequeño momento de poder diario y anónimo, ése momento, ése poder y ésa gloria que sólo algo como la Wikipedia, podía permitirle. Tranquilo, amigo, por eso me fuí, por eso empecé mi propio repositorio de referencias personales, para no tener que discutir con pares como tú si el 13M, o las revueltas francesas eran relevantes o no, o si Juan Urrutia había publicado demasiados libros y tenía una biografía demasiado positiva como para ser aceptada por alguien como tú y tus amigos
Actualización 17/6: Veo en las estadísticas que me han llegado dos visitas de menéame. Voy al sitio y me encuentro con que un usuario ha propuesto este post. Sólo hay dos votantes
y un aviso de múltiples votos negativos junto con sus respectivos comentarios. Es decir, los dos que han votado han votado en contra de la relevancia del artículo. Uno de ellos es unf, un bibliotecario de la Wikipedia que me dejó ayer un comentario en este mismo mensaje. En su comentario -allí y aquí- explica que el concepto de contextopedia le parece peligroso. Bien. ¿Pero qué tiene que ver eso con la relevancia? Nada. Pero nada podía darme más la razón, la forma de actuar de las castas de este tipo de sitios: su forma de ejercer el poder es declarar irrelevante aquello con lo que no están de acuerdo, 1984 style
Actualización 18/6 : Esta mañana hemos tenido un fuerte ataque en el servidor. Estoy trabajando para arreglarlo. Si intentásteis dejar comentarios esta mañana o entrar a la contextopedia, lo habréis notado. Vuelvo pronto.
Actualización 18/6 17:22hh: ¡¡Ya está!! Ya funciona otra vez. Ya tenéis la Contextopedia de nuevo a disposición
Y no, no creo como muchos que me habéis escrito que hayan sido los bibliotecarios. Ni falta que hace. En la red siempre hay alguien dispuesto a hacer el cafre y con suficientes conocimientos como para cuando menos intentar tirar tu sitio
sobre todo si hay un grupo que te anda demonizando. Por desgracia en eso también rige la lógica de la abundancia
Posts sobre este mismo tema
Comentario final
Y por cierto, parece que la Wikipedia anglófona suscita similares análisis: tanto respecto a la gestión y las expectativas como a la estructura de red. De Nuevo colectivismo y Maoismo Digital califica Jaron Lanier la lógica de la Wikipedia de una forma tal vez no tan penetrante como Enrique
claro que al menos a él no le borran en represalia.
Actualización: Vaya, parece que la Wikipedia anglosajona se decide a convertirse en un sistema editorial normal, que es lo que siempre imitó, y dejar poderes de edición sólo a los bibliotecarios. A Nicholas Carr, fuente del artículo del NYT, tampoco le borran su entrada, y eso que a diferencia de la mía tiene más relevancia googleana que su propio blog. Curioso, curioso
Actualización (21/6): Rafa Estrella en El País
El problema, según Estrella, es la acumulación de trabajo de los administradores. En la edición española, por ejemplo, son unos 70, pocos para la tarea editorial que tienen por delante.
Fé de erratas: Compruebo y efectivamente confirmo que el mensaje recibido de un anónimo es cierto, el borrador compulsivo no es un bibliotecario aunque sí un contribuyente muy activo -y también anónimo- a la Wikipedia
Miércoles, 31 de Mayo de 2006
Como sabéis vengo apoyando la propuesta de Rafael Estrella aún desde antes de que se hiciera pública. Sin embargo, la experiencia nos obliga a matizar: una cosa es que sea digna de apoyo, incluso a veces dramáticamente necesaria, una iniciativa que trata de equiparar las herramientas en nuestros idiomas a las herramientas anglófonas y otra que la herramienta en si misma, en este caso la Wikipedia, sean santo de nuestra devoción.
Porque lo que se ha hecho evidente, con asuntos como la votación del borrado de la biografía de PJ Romero, aunque finalmente se mantenga, o la del día del orgullo friki, es que la Wikipedia puede resultar gratuitamente frustrante
especialmente cuando una campaña como la de Rafael Estrella lleva a un montón de novatos a aportar rompiendo los equilibrios y estilo de la pequeña comunidad que ya estaba establecida y generándose conflictos por un quíteme usted esta entrada.
Pero, más allá de las pequeñas miserias humanas e identitarias ¿Cómo puede siquiera discutirse que una entrada sea irrelevante o no? ¿qué sentido tiene dejarlo en manos de un proceso de votación? Me acordaba en estos días de los horribles tiempos de USENET en español, cuando intenté crear un grupo de news de Economía -no había ninguno en español- y lo intenté crear lógicamente en la sección de ciencias. Salieron un montón de cafres discutiendo si la Economía era ciencia o no y finalmente no se aprobó. Google convirtió aquella decisión democrática en pluriárquica cuando sacó GoogleGroups
pero entonces faltaban años todavía para pasar de la escasez a la abundancia.
La cuestión es que la Wikipedia tal como existe hoy se basa en una generación artificial de escasez que justifica una gestión democrática claramente innecesaria. O mejor dicho, se basa en un proceso democrático que genera artificialmente escasez y con ella un tipo de conflicto que es el característico de nuestros tiempos. Acostumbrados a la plurarquía de una red distribuida como la blogsfera, donde cada cual escribe y aporta independientemente de la relevancia que le adjudiquen los demás y sin tener que someterse a la aprobación o la votación de nadie, no puede resultarnos sino frustrante un sistema centralizado y democrático donde el trabajo de cada cual puede ver sometida a votación su mera existencia.
La cuestión es que en la red aparecen, como bien dice Enrique Gómez, muchos proyectos de mentalidad antigua. Proyectos que se basan en centralizar en vez de en distribuir, en generar escasez en vez de en generar abundancia y diversidad y que a consecuencia de eso se ven abocados a una gestión democrática innecesaria. En una gestión democrática la minoría se sometera a la mayoría, se frustrará el menor número sí, pero ¿qué sentido tiene cuando podrían convivir todas las versiones, incluirse todas las entradas y recogerse todas las aportaciones? ¿Qué sentido tiene que haya una única manera de leer/consultar la Wikipedia o los resultados de Menéame cuando puede interesarnos mucho más la versión de nuestros pares?
En el código va la implícita la ley. El código genera una arquitectura informacional que a su vez traduce una estructura de poder. No se trata sólo de que el código sea libre o abierto, eso sólo hace que la ley sea conocida, que no se oculte bajo un binario. La cuestión es qué y cómo ordena las relaciones entre las personas y la comunidad a la que pertenecen.
Si en un mundo de escasez la democracia es una solución exigible, en un mundo de abundancia potencial lo exigible es la plurarquía y la democracia tan sólo un tic del pasado.
Actualización: No os perdáis el post al respecto de Enrique Gómez
Actualización 2: Alberto también saca post al respecto contando el affaire de la entrada del Día del orgullo friki.
Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just
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