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Viernes, 5 de Junio de 2009

Hacer nuestras cosas

Muchas veces nos preguntamos por qué nadie editaba los libros que nos interesaban, por qué la ropa sostenible tenía que ser hippiosa y estar mal acabada. Por qué los vinos que nos gustaban costaba tanto encontrarlos o por qué las casas y oficinas de todo el mundo parecían cada vez más un catálogo de IKEA.

Con la Colección Planta 29 exploramos el camino de la asociación: salió estupendamente y ha aportado decisivamente a un debate social hasta ahora copado por el discurso reaccionario de la SGAE y los talibanes de la propiedad intelectual.

Por que no sé si recordarán, pero hasta hace poco sólo se escuchaban voces como las del preclaro Antonio María de Avila, director de la Federación de Gremios de Editores de España, quién aún el otro día, nos caracterizaba en prensa, por nuestra defensa del libro electrónico del siguiente modo:

Ahora llegan unos mercaderes con unos artefactos que dicen que son nuevos y que habría que ver si son tan nuevos y que se supone van a cambiarnos la vida, cuando la realidad es que en este país no se respeta la propiedad intelectual.

Ahora los números hablan, tanto de ventas como de descargas y esos mercaderes, como él nos llama ocupan espacios de debate público que hasta ahora eran privativos de él, sus amigos y los intereses del oligopolio mediático, talibán de la mal llamada propiedad intelectual y tecnófobo.

Y además y sobre todo, tenemos editados nuestros libros en varios idiomas y países (nos acaban de comunicar que la edición argentina de El poder de las redes ya agotó los 25.000 ejemplares de la primera edición) y compartimos nuestras ideas con más gente y profundidad que nunca.

Con la ropa la experiencia está siendo muy similar: ropa, en coherencia con todo nuestro discurso, con patrones en dominio público (¡¡herejía!!), que busca el equilibrio medioambiental y que transmite identidad a través de mitos y relatos. Y una vez más: aprendemos, experimentamos y -para sorpresa y envidia de siesos y reaccionarios- vendemos (¡marditos mercarderes! ¡¡orgullosos!! ¿no pueden vivir de la subvención y el quejarse como todo el mundo?), demostrando que, efectivamente, otro modo de hacer las cosas era, es y será posible.

Después… seguramente vendrán el vino natural, los caterings y no se sabe cuantas más cosas. Lo que nos apetezca y se nos ocurra. Pero siempre en la misma lógica: expresar identidad como base una manera diferente de hacer las cosas. Una manera que si bien está equilibrada financieramente y es sostenible económicamente, desde luego, en comparación con nuestro núcleo de negocio tiene rentabilidades mucho más bajas… pero que compensa precisamente porque al ser una actividad expresiva, aporta satisfacciones no monetarias que compensan beneficios más o menos magros.

Este es todo el secreto. Lo hacemos por y para nosotros y lo compartimos a través del mercado. Si haces lo que expresa tus valores y mitos siempre te compensará, porque produces de entrada para un público al que le gustará por haber formado parte de su propia elaboración: tu propia comunidad.

Y así puedes permitirte experimentar, aprender a pequeña escala y tal vez encontrar alguna vez una innovación que justifique jugar a una escala mayor en ese mercado. El mundo de los objetos es apasionante a fin de cuentas y no faltan ejemplos.

En cualquier caso, esta es la diferencia entre nuestras dos columnas. Las Indias produce para clientes innovación que estos demandan desde nuestra metodología y valores. El Arte de las cosas produce para nosotros lo que nos apetece aprender en cada momento. El crecimiento de las Indias es un objetivo para nosotros. El crecimiento de El Arte de las cosas es una expresión de la vida comunitaria, sus intereses y vivacidad en cada momento.

En el diseño de cada proyecto concreto de consultoría no tiene por qué participar cada uno de nosotros: los valores van debajo y el aporte los juzga un cliente desde la utilidad para él del resultado construido, no de la identidad.

En el diseño de las prendas, en la elección de criterios para el vino, etc. tenemos que participar cada uno porque es para cada uno de nosotros, los que en primer lugar beberemos el vino y llevaremos la ropa, que se hace el trabajo, vendiéndose el excedente en su mayoría a amigos, vecinos y externos que si lo compran es precisamente porque valoran esa identidad y ese relato en ellos. Compran ropa indiana o vino natural recomendado por los indianos (a través de los que han descubierto normalmente qué era eso del vino natural). No importa lo que sea: el adjetivo indiano está en todo ello. Se identifican con una expresión identitaria, la nuestra.

Por eso es importante que todos seamos socios de ambas columnas, pues cada una representa una dimensión de nuestra vida como filé, son nuestro ora et labora. En el labora los valores se asumen e interiorizan en el hacer para generar servicios e inteligencia. El el ora los valores se expresan de forma concreta hacia el exterior.

Guardado por David de Ugarte en Destacados a las 10:32 am | (0)

Lunes, 25 de Mayo de 2009

De la especialización a la interconexión

Las empresas de la época industrial estaban basadas en la especialización. Las palabras mágicas eran escala, expertise, etc. Por contra, la filé está basada en la interconexión y la innovación. Al fin, sabemos que la innovación aumenta cuando aumentan las interconexiones en una red haciéndola más distribuida. Y la filé es comunidad que genera valor comercializándolo a través de empresas.

La distancia entre un mundo y otro es la que existe entre el capitalismo clásico y el Capitalismo que viene descrito por Juan Urrutia.

En el primero toda innovación generaba un monopolio temporal, a veces incluso una industria estable. Había tiempo. Especializarse era el modo de mejorar dentro de un paradigma de producto, de llegar a ser más eficiente. Es el mundo de los ingenieros.

En el Capitalismo que viene en cambio, las rentas tienden a disiparse, la velocidad y facilidad de copia es tal que la única manera de mantener una cierta ventaja respecto a la competencia es dejarse arrebatar por el cambio, innovar continuamente… y de este modo, cuando muchos agentes se comportan así, completar mercados, hacer a su vez un mundo donde las rentas se disipan aún más rápidamente.

En Exploradores Electrónicos seguimos aprendiendo y remozando nuestra estructura para optimizarla a un mundo así.

  1. Hemos decidido que precisamente porque somos filé, es decir, porque somos una comunidad con empresas y no una comunidad de empresas ni una comunidad de gente que trabaja en las mismas empresas, todos seremos socios en las dos cooperativas que conforman nuestro Grupo Cooperativo de los Exploradores Electrónicos.
  2. A resultas de esto las interconexiones, las ideas, se multiplican y vuelan: podemos, como este fin de semana, aprender a catar vinos naturales como inspiración para pensar nuevas líneas de actividad o retomar nuestros mitos para relatar el por qué de una nueva oferta de ropa.

    Pero… ¿no eráis consultores especializados en innovación? Pues sí, y precisamente por eso la innovación impregna todo lo que hacemos y somos nuestros principales clientes, si no en facturación -no nos facturamos consultoría a nosotros mismos- desde luego sí en transferencia de ideas y experiencias. Somos nuestro propio piloto.

Pluriespecialistas

A vueltas con la idea de comunidad e interconexión, Sonia ayer apuntaba, relatando su propia visión con el itinerario ya prácticamente acabado, que una de las cosas para las que este periodo de lectura y convivencia le ha servido es precisamente para descubrir que al final del camino no estaba la incorporación a una empresa o una actividad concreta, sino la integración, desde la autonomía personal, en una comunidad.

Eso significa que no cabe pensar, “soy abogado, seré abogado en e4“, porque lo que seré es indiano. Si lo que surge, apetece o toca simplemente porque hay una oportunidad bonita es pescar… pescaré por una temporada. Y en cualquier caso lo más probable será que sólo puntualmente haga tareas jurídicas. Por eso la pregunta no es si quiero trabajar con los indianos como abogado o como cualquier otra cosa, la pregunta es si quiero ser indiano y vivir la vida indiana, sin poder esperar volver a definirme como un trabajador especializado mientras sea parte de la comunidad.

Y la verdad es que esa es una idea importante a transmitir a quien se acerca a una filé. No se trata de que un trabajo o un modo de trabajo vinculado a una tarea concreta te atraiga y quieras entrar para desarrollarlo. Te integras en una comunidad y la pregunta debería ser, si nunca más vuelve a surgir en ella aquello que a mi me gusta hacer, ¿querría integrarme con las mismas ganas aunque fuera para hacer algo completamente distinto?

Está claro que mirado estáticamente unos somos mejores consultores que otros, mejores diseñadores que otros o mejores gestores que otros, pero en un mundo como el descrito arriba la teoría de la especialización de Ricardo no aplica. Hoy para ser un buen consultor hay que aprender a gestionar, diseñar, vender o probar vinos… e igual con cualquier otra actividad. El valor está en los cruces inesperados, en las aplicaciones nuevas, en el reciclaje y el mestizaje de saberes. Este no es un mundo de ingenieros sino de hackers.

La creatividad no es un don, es una práctica, una experiencia que se gana explorando campos nuevos, desespecializándose para llegar a ser, lo que Juan Urrutia llama pluriespecialistas.

Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 8:25 am | (0)

Sábado, 16 de Mayo de 2009

Deliberación, decisión y ejecución

Hablando primero con Julen, luego con nuestros amigos de los kibbutz e incluso a preguntas de dos chicas del público en Tarragona, descubro que nuestra forma de madurar decisiones no es ni mucho menos obvia. Para nosotros lo era, y de hecho ni siquiera las formas están explicadas en la e4pedia.

La idea de base es que las decisiones colectivas no se toman, se maduran. Es decir, para que cada decisión no sea una crisis, es preciso mantener una deliberación permanente.

La deliberación se articula a varios niveles:

  1. Mediante un grupo de news propio y restringido a los miembros del demos donde se abren conversaciones sobre los temas más diversos continuamente.
  2. Mediante un grupo de news que incorpora a todo nuestro Consejo de panadería donde se discuten posibilidades y oportunidades de futuro con el contraste de otros miembros de la comunidad indiana.
  3. A través de las reflexiones y debates en nuestros propios blogs (que son públicas y abiertas)
  4. A través de la conversación informal de mesa (de trabajo o de almuerzo). Si en ellas se dice algo que alguien considera valioso o que debería incorporarse al debate basta que lo diga para que se traslade al grupo de news inmediatamente.

La deliberación no se produce en el vacío. Se da en el contexto de un juego de valores y en un acerbo de discusiones pasadas que están en repaso y crítica continuas. De hecho el proceso de integración de un nuevo miembro al demos consiste en buena parte y precisamente en revivir y criticar todas esas discusiones.

La deliberación es una máquina social de creación de contextos comunes que genera por si misma muchos consensos y elimina buena parte del riesgo inhibidor de la toma de decisiones en escasez.

Pero no debemos equivocarnos: aunque un proceso deliberativo permanente genera muchos consensos y hace más fácil y compartidas las decisiones sobre la escasez, la deliberación atiende a la lógica de la abundancia y produce diversidad, no homogeneidad. Es decir se delibera en común sobre todo, sobre cualquier cosa sin esperanza ni necesidad de consenso sobre la mayoría de ellas. Sólo se decide en común sobre lo escaso -fundamentalmente lo económico- que por lo mismo exige una deliberación aún más documentada y potente.

Se delibera juntos como signo y materialización de ese gusto por estar juntos entre los que comparten una identidad que llamamos fraternidad y que delimita una comunidad.

No se delibera para no tener que decidir, se delibera para reducir el ámbito de la decisión democrática -y por tanto de la imposición en la gestión de lo económico- al mínimo, manteniendo lo más amplias posibles las fronteras de la decisión individual, fomentando la diversidad y al mismo tiempo fomentando la cohesión. Es a este equilibrio que llamamos política.

Las instituciones de la decisión

Los Exploradores Electrónicos pensamos que han cambiado muchas cosas desde los orígenes del cooperativismo hasta hoy. Si en un momento histórico determinado pudo parecer sensato separar la administración de una empresa de su control político, hoy ya no.

El nivel cultural, las posibilidades de interacción y los sistemas de gestión han evolucionado y se han abierto tanto que no cabe pensar en que los gestores sean una casta especializada y separada a la que los trabajadores controlen democraticamente desde fuera porque no pueden compartir sus conocimientos especializados.

Por el contrario, pensamos que la condición para ser socio, para entrar en el demos, ha de ser precisamente que quien se una sea sentido como un igual y que por tanto nos resulte indiferente si es quién queda encargado de la administración económica o no. Es a esto que llamamos principio de indiferencia. Si pensamos de alguien que está bien pero que no querríamos verle como representante de nuestro nodo o que simplemente no confiamos en él para tomar decisiones ejecutivas, es o bien porque no comparte nuestros valores o bien porque aún precisa ganar conocimientos. En el primer caso hay poco que hacer, en el segundo es claro que hay que invertir en herramientas de conocimiento. Pero en ninguno de los dos deberíamos admitirle por el momento en el demos.

Al volver a unir demos y gestión económica por un lado y al sostener la vida comunitaria sobre un continuo esfuerzo deliberativo las instituciones para la toma de decisiones se vuelven más sencillas y líquidas:

  1. Asambleas de metales: se convocan para coordinar tareas prácticas como proyectos, eventos, etc. y en general distribuir trabajo. Están abiertas a no socios y sirven también para plantear ideas nuevas y comenzar su deliberación.
  2. Asambleas de plata: son las asambleas propias de los socios, están en principio restringidas al demos y en ellas se consolidan los grandes consensos y decisiones; desde las inversiones o las estrategias de largo plazo (como convertirnos en grupo cooperativo) al estatuto del aprendiz pasando por la estructura financiera o la aceptación de nuevos miembros.
  3. Las gobernadoras. Administran la cotidianidad y su función específica consiste en dar coherencia a la gestión en una estrategia de desarrollo que es sana e inevitablemente personal. Tienen autonomía para decidir gastos corrientes, aceptar aprendices o contratar colaboradores y empresas externas. Juegan además el papel de una voz de comando en situaciones de crisis: sus decisiones no se discuten cuando son necesarias respuestas rápidas, sino en todo caso después e iniciando un proceso de deliberación sobre aquello que puede haber generado diferencias.

Un balance

En toda mi vida como indiano sólo recuerdo haber votado una vez. Y el resultado fue la unanimidad. La deliberación está muy bien. Recuerdo también más de una ocasión de desacuerdo con mi gobernadora, algunas muy documentadas y otras con reacciones tal vez más emocionales de lo que hubiera sido óptimo. Creo, visto desde ahora, que seguramente ella tuvo más visión que yo la mayoría de las veces. Supongo que tiene que ver con que cuando no estás como gobernador tienes menos aversión al riesgo.

En conjunto creo que el éxito de todos estos años se ha basado en un 90% en mantener y alimentar un buen proceso deliberativo, cuyos resultados y riqueza se ven bastante bien en la e4pedia y que estamos ampliando a amigos y colaboradores. El 10% restante requiere confianza en aquello que el dicho indiano resume muy bien como la mano de Dios y la cabeza de nuestras gobernadoras. Confianza que personalmente, cada día refuerzo más. De hecho más que confianza es ya agradecimiento.

Guardado por David de Ugarte en Destacados a las 9:08 am | (2)

Domingo, 10 de Mayo de 2009

Mitopoiesis: algunos principios

La mitopoiesis, el proceso de creación colectiva de mitos, es un viejo tema ciberpunk.

Construir mitos, historias que generan un contexto y un mapa de valores destilables en símbolos que se encajan de modo coherente con los ya existentes en una comunidad, no es un proceso inmediato, no es un listo para llevar. Tiene una cierta metodología y una profunda lógica interna.

Crear mitos es muy muy importante y es la parte central de la generación de contexto que da valor a las cosas: las que se hacen y las que nos mantienen unidos.

Esos mitos no son bromas particulares ni ocurrencias, son cuentos en los que cada oyente se puede ver e identificar (las Indias como metáfora de una actitud ante el clasismo, la enredadera como una alternativa a los grandes tochos corporativos, Sión como la libertad lejana…)

Por eso es importante su elaboración colectiva y pausada. Los mitos no vienen en 5 minutos y los simbolos que los condensan tampoco.

El objeto o el motivo que condensa un mito (su símbolo) debe referir a ese cuento, generar el mito al modo en que un icono abre una ventana… o el simbolo será uno más, algo bonito pero al fin vacio para el que escucha, no porque en realidad lo sea, sino porque hace a una historia en la que no se puede identificar. Al fin los mitos, como los de nuestros ancestros antiguos, tienen que ser universales o no cohesionarán.

El proceso mitopoietico

  1. Los valores: un mito es una historia que comienza desde los valores que se quieren integrar o relatar. ¿Cual es la idea a transmitir? ¿Cúal es el espíritu que nos identifica? ¿Dónde está aquello a lo que no queremos renunciar en la historia de nuestra propia comunidad?
  2. Basado en hechos reales. Los mitos, aunque no son relatos históricos, se documentan, se discuten y se argumentan. Su verdad está en el campo de los valores, es cierto, pero se construyen con ladrillos de realidad estilizada. No es que los vayamos a medir por su viabilidad como explicación histórica, pero si que necesitamos basarlos en un contexto cultural básico común que sirva de cimiento.
  3. Una buena historia. Un mito que funcione debe recrear cada vez que se cuente un conjunto de valores que permitan al tiempo la proyección de la comunidad y sus fundamentos y la identificación con ellos del que escucha. No es un conjunto de analogías ni una interpretación simbólica más o menos acertada, es un cuento que apela al oyente y revive en el relator el por qué de la comunidad que proyecta en su relato.
  4. Inserción en un conjunto coherente. Una comunidad a lo largo de su historia va destilando una serie de mitos que recogen los valores en los que se funda y los que van definiéndola a lo largo del tiempo. Sus mitos han de ser complementarios, si no hay complementariedad la mitología comunitaria no se sostendrá.
  5. El nombre. Todos los buenos mitos tienen un nombre, es la fase previa a la condensación en símbolos.
  6. Los símbolos. Un símbolo es un icono, una representación gráfica relativamente sencilla capaz de abrir la ventana del mito a quien participa de él. Los símbolos han de explicarse completamente en el relato, no tener aristas extra que difuminen su campo de valores.
  7. Las palabras y los nombres de la cotidianidad. El mito y sus símbolos generan un campo de significado irremediablemente. Surgirán palabras, relatos derivados y conexiones con otros mitos ajenos con los que exista una cierta interoperabilidad. Esto es parte del proceso social normal.

El ejemplo de los mitos indianos

  • El lobo y la Osa
    1. Los valores: surge como mito del ciberpunk ya en crisis de finales de los 90. Un momento en el que hay que hacer balance de lo que ha pasado en el Este de Europa, recogerse, transmitir y llevar los valores libertarios y de diversidad que impulsaron los movimientos antitotalitarios en Europa Central y Oriental y llevarlos hacia Occidente, aún desde la consciencia, ya entonces clara, de que la dominante no es una nueva primavera de los pueblos, sino la emergencia del etnicismo, el nacionalismo más oscuro y el primer yihadismo.
    2. Basado en hechos reales. Descubrimos entonces que una serie de restos arqueológicos en Asturias y Cantabria permitían a algunos historiadores defender que el politeismo había perdurado más en la cornisa cantábrica que en el resto del Imperio romano y que incluso algunos templos paganos tardíos, como el de la Isla, podían haber llegado como resultado de una importación.
    3. Una buena historia. La historia de unos politeistas que se refugian de la reforma religiosa de Constantino y la imposición teodosiana huyendo del Este hacia Occidente, llegando a la península ibérica y portando con ellos la diversidad de los dioses del Imperio, era preciosa y reflejaba como ningún otro relato el momento en el que viviamos y el análisis de la situación histórica que nos sostenía.
    4. Inserción en un conjunto coherente. El mito rompía con toda nuestra iconografía y con el universo mítico del que habíamos bebido (el ciberpunk anglosajón). Nos hizo ser más conscientes de que viviamos un momento de ruptura y que esta llegaría incluso al lenguaje. Pasamos del universo de Sterling y Gibson a uno propio. Desde aquel momento habría una línea, no seríamos lo mismo. Se empezó a hablar entonces del ciberpunk español en vez de los españoles ciberpunks.
    5. El nombre. La estela del lobo caminando de Oriente a Occidente bajo dos estrellas parecía resumir este relato de refundación mejor que ninguna otra cosa. Espontáneamente, empezamos a referirnos a ella como el lobo y la Osa
    6. Los símbolos. El símbolo en el principio fue la misma estela original asturiana. Con la creación de los Exploradores Electrónicos han ido apareciendo distintas versiones que mantienen la simbología original.
    7. Las palabras y los nombres de la cotidianidad. El lobo a veces se ha convertido en loba romana, representando o induciendo a ampliar el campo de valores a una cierta identificación con el ideal republicano romano. En general el símbolo y sus valores nos permitió un lazo simbólico desde el que vivir con más naturalidad que la que nuestro origen permitía la reapropiación y la inserción en la agenda social española y hacerlo además desde un discurso de la postmodernidad que se contaba desde una historia local, antigua y hermosa.
  • Las Indias Electrónicas
    1. Los valores. La fundación de las Indias viene en un momento de crisis. Caen las puntocom e Internet es presentado una y otra vez como un bluff, como una burbuja moribunda. Por un lado señalábamos que lo que había muerto era una concepción instrumental, de centro comercial, nacida desde los grandes grupos mediáticos y económicos y protagonizado -muchas veces literalmente- por los hijos del stablishment. Queríamos contar que la Internet por explorar, por mapear, era la gran oportunidad generacional para romper el tapón generacional de la Transición que se solidificaba con la tradicional estratificación de clases y el arraigadísimo nepotismo ibérico. Queríamos hablar de una actitud que tenía que ver además con la cultura que había nacido ligada a la internet misma (la ética del hacker) y que se basaba en el conocimiento y el reconocimiento antes que en la extracción a toda costa de beneficios.
    2. Basado en hechos reales. Es el momento en que Juan Urrutia comienza a hablar de la lógica de la abundancia. Las Indias en el siglo XVI, la idea de haber descubierto el paraiso, su cierre para los marranos y moriscos… daban el espacio mítico que nos permitía contar las expectativas, aún sin definir, de esa abundancia, el mundo que después vendría con la explosión de la blogsfera y las identidades virtuales. Al tiempo nos permitía afirmarnos como los nuevos exploradores, los marranos que esta vez, llegarían primero que los barcos de los reyes y el poder.
    3. Una buena historia. La historia del ansia de los cristianos nuevos por salir de los reinos ibéricos y escapar de la Inquisición transmitía la angustia que la situación social española y portuguesa nos producía. El mito de que hubo quien llegó antes, se fundió en la población indígena y luego se convirtió en los relatos de encuentros con la tribu perdida de Israel (un relato recurrente en crónicas de la conquista de América), transmitía al mismo tiempo un espíritu y una invitación a unírsenos. Internet era la tierra de abundancia y nosotros, al tiempo, sus aborígenes y exploradores.
    4. Inserción en un conjunto coherente. El mito de las indias encajaba perfectamente con el lobo y la Osa, que sin embargo pasó entonces por una época de menor uso. El sentido de Oriente a Occidente se mantenía aunque en una nueva fase que además se remarcaba el cambio de etapa. Saltábamos -simbólicamente- el Océano. Nos permitía recuperar incluso viejas referencias del primer ciberpunk como el mito de Croatán que utilizara Hakim Bey para fundamentar las ZTA. Encajaba, dando continuidad y al tiempo incorporando las señas propias de la nueva etapa.
    5. El nombre. Las Indias Electrónicas vino también solo, evocaba la historia completa y dio nombre a nuestra sociedad, la Sociedad de las Indias Electrónicas, a la que la gente sigue llamando, sencillamente, las Indias.
    6. Los símbolos. La esfera armillar, primera representación geográfica del mundo sin territorios (relación con Internet), símbolo del conocimiento técnico/científico en el Barroco (enlace con la ética hacker) y señal de los exploradores marítimos de la era de los grandes descubrimientos, que además sirve para localizarse a uno mismo en función de las estrellas (nueva referencia a la Osa) tenía tal potencia contextual y tal sencillez gráfica que encajaba perfectamente con el mito y con nosotros. De hecho es un símbolo que hemos explicado poco precisamente por eso.
    7. Las palabras y los nombres de la cotidianidad. Pronto mucha gente empezó a llamarnos indianos. Abría un universo complementario que volvía a ligar con el origen asturiano de nuestro primer símbolo y nos enlazaba además con una idea de migración, de ida y vuelta (del mundo físico al virtual y de este con nuevos conocimientos al presencial/territorial/material). La vuelta a las cosas estaba aún lejos, pero no deja de ser curioso cómo de alguna manera los símbolos insinúan profecías más o menos autocumplidas
  • La enredadera
    1. Los valores. Seguramente el aporte más importante del ciberpunk de esta década fue fundamentar la lógica de la abundancia en la topología de redes. La idea de que el grado de diversidad posible en una sociedad/comunidad tenía que ver con la forma de la estructura de comunicación/producción, era realmente tan revolucionaria como iluminadora.
    2. Basado en hechos reales. El mito de la enredadera es en realidad una historia de los grandes episodios de la ética hacker y su papel en el progresivo advenimiento de la sociedad red. Se elaboró colectivamente desde un plan original que era en realidad más amplio que el que finalmente fue.
    3. Una buena historia. El mito de la enredadera es, en si mismo, un conjunto de cuentos, desarrollados conscientemente como un mito-rompecabezas en Como una enredadera y no como un árbol (2003). La idea de todos ellos es transmitir como se entrelazaban y apoyaban sin perder viabilidad por si mismos el conjunto de fenómenos que definían la sociedad red: desde la ética del hacker a la primera netocracia, pero sobre todo hacer una parábola sobre la entonces naciente experiencia de la plurarquía y la vida en redes distribuidas. El mito funcionó hasta fundirse completamente con el símbolo porque la metáfora de la enredadera es tan intuitiva que generaba practicamente sola el mito de que Internet y las formas sociales nacidas de él se comportan como una de ellas.
    4. Inserción en un conjunto coherente. Aunque el tipo de relato es diferente del de los símbolos anteriores, la enredadera encajaba, hablaba de nosotros como proyecto de crecimiento, de la forma en que ese crecimiento habría de tener lugar y del mundo que prefiguraba. La enredadera además es parte del imaginario occidental y mediterráneo desde época romana.
    5. El nombre. Una de las constantes a partir del nacimiento de las Indias fue la voluntad de volver a la transnacionalización en la que el ciberpunk había surgido. No habíamos hecho aún la crítica del anglocentrismo ni definido el espacio latoc como una frontera de red conversacional, así que hasta 2007 el inglés y el francés eran lenguas utilizadas con asiduidad. El eslogan Feed the Ivy, alimenta la enredadera, contraído feevy, se convirtió en la bandera del conflicto entre las tendencias recentralizadoras de la red (rankismo, facebook, twitters, etc…) y la defensa de la lógica distribuida y el horizonte de la plurarquía.
    6. Los símbolos. Cuando hicimos por primera vez la metáfora de la enredadera no conocíamos el rizoma de Guattari. La enredadera ideal podía ser cortada en cualquier punto sin matar a la planta en su conjunto. Es más, cada trozo podría dar lugar a una nueva enredadera e incluso reunirse, reconectarse con otros trozos de la gran maraña vegetal. Evidentemente sólo algunas especies de enredadera funcionan así, aunque popularmente se atribuya este tipo de crecimiento distribuido a casi todas las variedades. El mito de la enredadera se funde, por su propia sencillez en su representación, pocos casos como este donde el símbolo emerja del mito tan facilmente… aunque hay que pensar que si lo hace es también porque se trata de un mito muy difuso, demasiado cercano o tendente todavía a la metáfora. Pocos recuerdan ya el relato original del libro o mejor dicho los relatos originales, por eso, como mito, la enredadera va cayendo en desuso y convirtiéndose sin embargo en símbolo, algo parecido a lo que algunas plantas, como el laurel, eran para las mitologías clásicas.
    7. Las palabras y los nombres de la cotidianidad. De feevy a la enredadera digital, pasando por las infinitas referencias a la enredadera, el mito creado en el libro original ha permanecido a través del símbolo. De hecho fueron muchos los que lo incorporaron fuera del mundo indiano: desde Enredadera, la asociación aragonesa de empresas tecnológicas, al BBVA pasando por conocidos blogueros como Julio Alonso, cuyo blog Merodeando por la enredadera se llama así en honor del libro original. Esta difusión externa en contraposición al poco recuerdo interno del cuento fundacional refuerza esta idea de la fusión símbolo y mito
  • Sión
    1. Los valores. Tras el 11M España vive al borde de la ruptura social, al mismo tiempo que aparece, más allá incluso de la ciberturba del 13M, los primeros síntomas del paso a una sociedad red. Una nueva generación se incorpora a ciberpunk: María Rodríguez, Arnau Fuentes, Pere Quintana o Enrique Gomez entran entoces en nuestra conversación a través de la Bitácora de las Indias. Nuestro contacto y acciones en otras partes del mundo (de Ucrania a Argentina) se retoman. La idea de tener un espacio de trabajo y seguridad al margen de los debates y conflictos en los que hacemos activismo va tomando cuerpo, en principio y aún por tiempo, confundido con la propia red. La reflexión va madurando y finalmente, en la digestión del debate sobre la Wikipedia, Pere Quintana enuncia por primera vez el concepto del Sionismo digital. Según esta idea, estaríamos viviendo -no sólo nosotros, sino tantas otras comunidades virtuales- el nacimiento de una identidad transnacional, no territorial, sino basada en conocimiento y conversaciones.
    2. Basado en hechos reales. Más allá de los posteriores conflictos y las disputas políticas con sus vecinos, el origen del estado de Israel y la historia del sionismo moderno, territorialista, es la historia de como una comunidad no definida por un territorio es capaz de convertirse en un sujeto político y levantar las bases de una identidad nueva con su propia agenda y su propia dinámica social y económica.
    3. Una buena historia. La historia de los primeros kibbutzim, la idea de refugio y separación del gran drama europeo, la voluntad de independencia sobre una bases nuevas y comunitarias (el kibbutz), es en si, una historia bonita, siquiera sea la más conflictiva y se ubique en un espacio cultural que sin dejar de ser mediterráneo y occidental, no ofrece una continuidad directa como los anteriores ofrecen entre si.
    4. Inserción en un conjunto coherente. El mito de Sión es uno de los mitos más arraigados en el universo mediterráneo y en el mundo judeocristiano del que el mundo latoc y nosotros mismos somos parte. Evoca la idea de un espacio de abundancia hacia el que se va, al que se migra. Encaja por tanto en la tradición de nuestros mitos y símbolos anteriores. La pirueta en este mito está en el cambio de la historia del sionismo hertzeliano y kibbutzim definido por la territorialidad a su reinterpretación y reapropiación eliminando precisamente la territorialidad. Desde mi punto de vista personal es el mito más difícil de todos los nuestros y seguramente el menos satisfactorio en la medida en que es el que más ha tardado en arraigar, seguramente por su dificultad.
    5. El nombre. Del mito del Sión digital, del espacio conversacional desterritorializado, surgió espontáneamente hablar de Sión sin más refiriéndose a la transnacionalización, a las bases que algún día tendríamos y finalmente, ya en la época e4 a la red de casas y bases indianas.
    6. Los símbolos. Sión era el mito seguramente más difícil de representar mediante símbolos gráficos y el que más ha tardado en hacerlo. De hecho todavía no aparece como símbolo… aunque personalmente apostaría a que la identificación con la Casa de Indias llevará a consolidación simbólica más temprano que tarde.
    7. Las palabras y los nombres de la cotidianidad. Sión es ahora el nombre de nuestra red de casas y bases, de alguna manera se ha materializado una vez más la profecía que iba implícita en el mito.

El Arte de las Cosas: Un nuevo mito en formación

Los valores. Desde noviembre de 2008 vivimos en una crisis económica global cuyas proporciones asustan. En el mundo indiano esto ha coincidido con el nacimiento de nuestra filé, los Exploradores Electrónicos y con la aparición de todo un conocimiento que tiene que ver con la organización como Democracia económica, y la definición de la comunidad sobre su demos.

Es un nuevo momento de salto de etapa que clama por un nuevo mito, mito que ha de alimentar tanto la transformación en Grupo Cooperativo de los Exploradores Electrónicos como la aparición de un nuevo nodo dedicado a una nueva línea de trabajo, la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas.

La recuperación y reivindicación del pasado gremial, la institución veneciana del passagium (que enlaza con el mito de Sión), la increible historia del Arte de la Calimala (enlace entre nuestro orgullo de mercader del mito de las Indias y la vindicación gremial) y la recuperación del modelo genovés/veneciano para explicar la filé (que a su vez enlaza con el mito de la enredadera), constituyen un denso entramado simbólico que profundamente enlazado con los mitos anteriores, dan sentido al nombre mismo de Arte (osea gremio, pero también particular relación con lo producido) de las Cosas. Arte como la mítica Calimala.

Aún no tenemos símbolo, el mito está cuajando. Pero lo que es un hecho es que la mitología indiana explica ya nuestra historia tanto como traza mapas de futuro.

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Viernes, 27 de Marzo de 2009

De la comunidad al demos

La historia neoveneciana es un proceso abierto. No hay mes en el que no ampliemos nuestros contextos, en que no aprendamos una nueva distinción, en que a partir de las necesidades prácticas no elaboremos un nuevo concepto.

El último avance ha venido de la discusión del Estatuto del aprendiz. Queriamos cumplir el mandato de nuestra Constitución:

Las empresas de la red deben establecer normas claras y públicas que hagan efectivo el derecho a ser miembro pleno de cada una de ellas y por tanto el acceso de las personas que en ellas trabajen al pleno disfrute de los derechos explicitados en esta constitución y en la constitución de cada una de ellas.

En realidad no es tan fácil como pudiera parecer. ¿Dónde se pone la frontera? ¿Debe ser aceptado como socio cualquier colaborador que quiera integrarse de manera permanente al trabajo? ¿Basta con hacer el itinerario de formación? ¿Es una mera cuestión de tiempo? La clave está en la distinción entre ser parte de una comunidad y ser parte de su demos.

A partir de que existe una identidad mutua reconocida es obvio que alguien es parte de la comunidad. Eso es lo que en e4 simbolizamos cuando, tras acabar su itinerario formativo, entregamos al aprendiz una moneda de cobre: compartir contextos y voluntad de trabajar juntos, compartir espacio y proyecto, reconocernos como parte de lo mismo, nos confiere identidad y por tanto confianza mutua. La moneda de cobre simboliza ese crédito que te otorga el conocimiento y los contextos compartidos y por lo mismo permite asistir y participar en las asambleas de gestión cotidiana del Grupo Cooperativo de los Exploradores Electrónicos, asambleas que llamamos asambleas de metal precisamente por ello.

Pero el demos es otra cosa. Comienza precisamente allá donde hace falta mucho más que identidad. Donde la fraternidad se convierte en igualdad real. El demos es el subconjunto de la comunidad donde opera el principio de indiferencia, es decir, aquellos de nosotros que nos reconocemos en un grado tal que nos hace indiferentes a la hora de elegir quién hace qué o qué responsabilidad ocupa. En el demos los cargos y las responsabilidades bien podrían repartirse al azar, al modo de la democracia clásica.

Eso es lo que simbolizamos con la moneda de plata y materializamos con la aceptación de alguien como socio del Grupo Cooperativo de los Exploradores Electrónicos.

Hacer la distinción entre miembros/partícipes de la comunidad y su demos, es decir, entre la mera identidad de la fraternidad y la igualdad democrática plena, nos ha permitido entender el empoderamiento de los aprendices como un proceso cuyo reverso es el empoderamiento de la comunidad misma. Algo por cierto, muy similar a los procesos de integración de los viejos estatutos gremiales medievales… un tema que merece ser estudiado con un poco más de atención.

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Domingo, 22 de Marzo de 2009

Encuentro sobre Democracia Económica: balance personal

El viernes celebramos el Encuentro de emprendedores y empresas sobre Democracia Económica. Fue muy emocionante ver aparecer puntualmente a 38 personas cargadas de ganas e ideas nuevas, de experiencias innovadoras desde los spimes de SomosEne y Gorka al software especializado de Luis Pérez y los proyectos de cooperativa de software libre de Ramón Ramón pasando por el nuevo periódico barrial de los Intrópicos.

Aunque tuvimos que acabar antes de lo previsto en la sala porque el dueño del restaurante hizo un overbooking que no venía al caso, la conversación prosiguió con una inauguración espontánea de la nueva sede indiana en Madrid y disfrutando luego de la primavera en las terrazas (y hubo quienes prosiguieron hasta la mañana).

Los ponentes -Vicente, Julen y Andrés- fueron todo un lujo y personalmente puedo decir que sólo lo aprendido con ellos ya mereció de sobra todo el esfuerzo organizativo.

Y lo mejor: la interacción, los comentarios en las ch,arlas de tantos de los asistentes, las conversaciones en la mesa y en el paseo, el café, las cañas… realmente enriquecedor, de sobra para levantar el ánimo a cualquiera. A todos: gracias.

Todo está grabado en vídeo gracias a Malena y lo colgaremos en la Bitácora de las Indias, pero me gustaria, hoy, como cierre a este balance personal, compartir con vosotros el discurso de Nat que abrió el acto:

El 1 de octubre de 2008 aquellos que habíamos fundado la Sociedad de las Indias Electrónicas en 2002 -Juan, David y yo- firmamos la Carta de las Indias.

Para poder respetar la legislación de sociedades, tenía la forma una Carta otorgada, al estilo de las cartas de derechos que los reyes dieron en su día a los comunes.

El sabor que personalmente me quedó al firmarla fue agridulce.

Nadie puede sentirse bien otorgando a sus iguales sus propios derechos como si estos emanaran de uno mismo.

Haber llegado antes, haber aportado un euro ante el notario, ser formalmente accionista, puede otorgar derechos legales, pero no puede cambiar aquello en lo que creo.

No puede doblar una convicción fundamental: mis compañeros, aquellos con los que aprendo, discuto y trabajo, aquellos con los que llevo años construyendo un denso contexto de ideas, argumentos y valores, son mis iguales.

Casi un mes después de firmar la Carta de Indias, en el día de la Enredadera, firmamos todos, simultáneamente desde Montevideo y Madrid, la Constitución de los Exploradores Electrónicos.

Exploradores Electrónicos es nuestra comunidad, el grupo real de personas que continúa lo que desde 1989 había sido Ciberpunk. No tiene acciones, no tiene participaciones, no ha declarado un patrimonio ni ha ido jamás al notario o a los registros del estado. Jamás se ha votado o elegido nada en su seno. Jamás ha tenido un representante, un portavoz o un cargo.

Tiene un contexto, ha generado significados, creado conocimiento, abierto conversaciones y si me apuran hasta desarrollado una cultura propia. Pero no está formado por empresas. Es aquello a lo que las empresas sirven.

Es importante esta distinción: Exploradores es la comunidad, Las Indias y El Arte de las Cosas son empresas, herramientas que sirven y están supeditadas a los objetivos de esa comunidad y a las necesidades de sus miembros.

Esa comunidad, heredera de casi veinte años de acción y reflexión, está fundada sobre los sencillos principios que abren la Constitución:

“Una persona solamente es libre si es dueña de las bases de su propia subsistencia, cuando no tiene obligación alguna de rendir pleitesía a nadie y puede abandonar su red de un modo efectivo si entiende que ya no atiende a las necesidades de su propia felicidad, felicidad que sólo ella misma puede juzgar.

La posibilidad del acceso a la propiedad por cada uno y el desarrollo general del comercio, son pues las bases económicas de cualquier ciudadanía que no consista en una mera representación. Es a esta sencilla verdad a la que llamamos neovenecianismo.”

Así que la Constitución de nuestra comunidad nos comprometía a ir más lejos: nos emplazaba a organizar empresas que aseguraran nuestra independencia, tanto personal como de grupo.

La Constitución no creaba Exploradores Electrónicos sólo como comunidad. Ya habíamos sido comunidad durante casi 20 años. Nos constituía como filé. Es decir, como una comunidad con un sustento económico propio.

Pero no decía nada de cómo organizarlo, mucho menos de como encajarlo en las formas jurídicas de cada uno de los países en los que trabajamos.

Nosotros somos pluriarquistas: creemos que donde reina la abundancia, como en las comunidades virtuales o los grupos dedicados a generar conocimiento a través del debate o los movimientos de derechos civiles -y todas esas cosas habíamos sido durante veinte años- no cabe votar nada, elegir nada o tener dirigentes de nada. Pueden ser, han de ser, una red distribuida de personas sin más estructura que su interacción: exactamente lo que es Exploradores Electrónicos como comunidad.

Pero una estructura económica, una empresa, es algo distinto. Es el territorio de la escasez: en muchas ocasiones, aunque en menos de las que se piensa, hay que tomar unas decisiones a costa de otras. Hay que elegir y decidir.

Y para elegir y decidir colectivamente sin fabricar artificialmente aún más escasez hay que tener una organización extremadamente, radicalmente democrática.

Teníamos que ir más allá de repartir acciones, más allá incluso de los controles y restricciones a los administradores y socios que imponía la Carta de las Indias.

¿Por qué democracia económica?

Porque nuestras empresas están para servirnos a nosotros y ser útiles a nuestro entorno. No al revés.

¿Por qué dar el salto y convertir nuestras empresas en cooperativas agrupadas en un grupo cooperativo?

Porque es la forma legal que nos permite ser maś democráticos, más transparentes frente a nuestra propia comunidad y más abiertos, porosos y útiles a nuestro entorno, en España, en Uruguay o en Cabo Verde.

¿Por qué plantearnos estas cosas?

Porque si creamos empresas, si alentamos una pequeña economía es para ser más libres nosotros y poder compartir mejor las herramientas y los frutos de la libertad con los demás.
Porque si construimos relaciones sociales y de trabajo que generen significado para todos estaremos construyendo una hermosa comunidad y sobre todo, cada uno, podrá apoyar en su trabajo y en los demás, la construcción de una hermosa vida.

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Martes, 17 de Marzo de 2009

A la manera en que los panaderos prueban el pan

Hoy es el primer día de trabajo en la base de Panadería. Llego el primero, subo las persianas de metal del escaparate y la puerta. Conecto los plomos. Hago café. Me siento de cara a la puerta por si llega alguien. Instalo mi ordenador.

Descubro que que olvide las gafas y tengo que hacer todo un numerito para conectar el teléfono a costa de Internet y llamar a María para que me las traiga de la ya vieja oficina de Fuencarral. Sólo hay conexión en el punto de entrada, algo va mal con la red interna en su escaso metro y medio de recorrido.

La pila de la cocina aún no tiene el desagüe puesto, así que friego la taza de café en el baño. Es la única taza por el momento. La traje en la mochila junto al libro de pinturas clásicas japonesas que Nat quiere en la sala de reuniones para no sentirse en una emisión de blanco y negro. Traje también dos kilos de mate, bombilla y mi calabaza uruguaya favorita.

Un automatismo me pide poner la pava para el mate. Pero aún no hay pava. La traerá también María. Me doy cuenta de que tal vez el lavabo minúsculo del baño no de para llenarla.

Me gusta la luz blanca de la bombilla de bajo consumo sobre el ordenador. Las lámparas que las cubren son guapas. Aluminio con un punto industrial. El otro foco estaba fundido. 18000 horas prometen. Maki y yo compramos ayer una bombilla para sustituirla pero en la ferretería sólo tenían las de luz cálida, osea amarilla. Estoy por quitarla. Mejor oscuro que tristón.

Miro alrededor aún un poco perdido. Madrid-Panadería, con sus suelos de barro y sus paredes de ladrillo y vigas vistas es realmente bonita. La mampostería huele a cava y evoca barricada. Los grandes cristales que dividen el espacio de la mesa de trabajo de la tienda pajaruhs fueron una gran idea: unen, comunican, no separan.

Tengo ganas de que lleguen el resto de indianos. Una casa nueva, una nueva base, no es cosa para contemplar en soledad. Más bien al contrario, como en el verso de González, es más bien para probarlo a la manera en que los panaderos prueban el pan… compartiéndolo.

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Lunes, 16 de Marzo de 2009

¿Indianos e indianas?

El otro día a Sonia le llamó la atención que yo dijera espontáneamente que “los indianos somos mayoría de chicas“. Evidentemente no era un error de género, es el otro lado de una vieja discusión con Carmen sobre el uso de la tercer persona del plural en español.

Mi argumento siempre fue que la forma plural es neutra aunque coincida con el plural de la forma masculina. Carmen argumentaba que eso invisibilizaba a las mujeres de un colectivo y que por ello había que hacer neolingua más inclusiva, al fin, decir ambas formas. Ya saben indianos e indianas.

Hasta aquí todo muy trillado. Pero con Sonia el otro día, precisamente por lo espontáneamente que me surgió decir que “los indianos somos mayoría de chicas” me di cuenta del verdadero fondo de mi negación.

La cotidianidad indiana en comparación con el resto del mundo ya haría sospechar de que se tratara por nuestra parte, como sostenía Carmen, de una negativa a cuestionarse el sistema patriarcal convergente con la misoginia y la violencia de género.

Era algo mucho más sensato y sencillo: no somos dos comunidades que hay que nombrar separadamente. No somos indianos e indianas. Formamos una única comunidad: somos indianos.

Y por cierto, los indianos somos mayoría de chicas.

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Viernes, 20 de Febrero de 2009

El primer grupo cooperativo

Hoy estuvimos en UCTMA y finalmente aclaramos nuestro destino con Vicente. Exploradores Electrónicos será un grupo cooperativo. Seguramente el primero al amparo de la Ley de 1999… lo que de paso implicará una cierta conversación con el registro de cooperativas, etc. No será inmediato, puede que no sea fácil, pero nunca lo es para el que abre un camino nuevo. Innovar requiere esfuerzo, requiere asumir incertidumbres, pero genera externalidades positivas para todos.

En el próximo Encuentro de emprendedores y empresas sobre Democracia Económica os contaremos con detalle. Hoy, por fin, aclaramos nuestro futuro. Y estamos celebrando…

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Martes, 17 de Febrero de 2009

El atractivo idealista del kibbutz

David Ben Gurion, Golda Meir y Moshe Dayan formaron parte de mi panteón de héroes de infancia y adolescencia de un modo que dificilmente podrían ocupar políticos de la generación pasada en la inevitable idealización de los chavales de hoy. Documentando estos días sobre el movimiento cooperativo los he recordado: Ben Gurion fue uno de los creadores del propio movimiento kibbutzim, Meir llegó a Israel a unirse a un kibbutz y Dayan nació en uno, Dagania. Cuando Dayan y Ben Gurion acabaron sus carreras públicas, volvieron de nuevo a la sencilla vida comunitaria de un kibbutz agrario.

Durante años los kibbutz habían representado un ideal y un tipo humano, valiente y generoso en el servicio público y modesto en su aspiraciones personales. Habían provisto de líderes a la izquierda israelí y habían generado simpatías en miles de jóvenes de todo el mundo.

Y entonces me pregunté, si los que hoy nos juntamos para construir nuevos caminos, los que hablamos de democracia económica y experimentamos nuevas formas de vivir, construir y generar abundancia, sabremos ser algo así para los chavales de hoy. Haría falta.

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Sábado, 14 de Febrero de 2009

El derecho a segregarse en e4

Uno de los valores centrales de la Declaración de Montevideo es el derecho de segregación. Nace de una paradoja. Nuestra crítica central al Sionismo Digital residía en que las comunidades conversacionales, por definición, no podían generar identidades que explicaran la relación entre las personas y el espacio económico que sustentaba su vida. Las comunidades conversacionales tendrían por tanto siempre, identidades delegadas, subsumidas en el viejo mundo y serían desgarradas por sus conflictos.

Por otro lado, cualquier relación de dependencia económica esteriliza el debate y la conversación. Si salir o separarnos de una comunidad nos lleva nuestro bienestar por delante, ¿cabe el debate libre?

Se trataba de tirar el agua sucia de la bañera, salvando al niño. Se trataba de imaginar cómo nuestra comunidad podía generar una economía sin que esa misma economía la sometiera. Y así llegamos al derecho a segregación como eslabón fundamental entre los dos planos (comunidad pluriárquica y economía democrática) que definen a nuestra filé.

El derecho de segregación tiene dos significados concretos distintos:

  • En nuestra Constitución se garantiza a las personas frente a los nodos, el derecho de todo indiano a separarse del nodo en el que trabaje para formar otro nodo dentro de e4
  • En los estatutos y cartas de los nodos se ha de garantizar además el derecho de los miembros a abandonar e4, buscándose modos que hagan posible que se constituyan en empresa independiente

El sistema cooperativo

El debate sobre la democracia económica nos ha abierto una forma de materializar y regular estos derechos de un modo efectivo, pues como intuía Dronte en su post del otro día, tal cual está en la Constitución de los Exploradores Electrónicos podría dar lugar a todo tipo de interpretaciones.

  • Por un lado, la evolución de nuestros nodos para formar un grupo cooperativo nos permite instituir un fondo anual, alimentado por los nodos y destinado a generar nuevos nodos. Si no sientes que lo que haces como trabajo te hace aprender cosas nuevas o simplemente sientes la presión homogeneizadora de tu entorno directo -tu nodo- siempre puedes emprender la formación de un nuevo nodo acorde con tus necesidades (eso sí, tienes que encontrar al menos a dos personas más que quieran emprender contigo porque si no la ley no te deja formar cooperativa). De este modo, la segregación hacia dentro estaría garantizada -e incluso fomentada- por el conjunto de comunidad, consciente de que cuanto mayor sea la diversidad de nuestras actividades económicas mayores serán las posibilidades de la red en su conjunto En otras palabras: el conjunto de nodos ahorra en el grupo cooperativo para garantizar la libertad de segregación que dará lugar a nuevas iniciativas.
  • Por otro lado, la conversión de cada nodo en cooperativa, nos permite fijar una aportación individual suficiente como para que cuando alguien quiera marchar de la red en su conjunto, dejar e4, se vaya con un pequeño capital suficiente como para establecerse. El derecho de llevarte tu participación original cuando abandonas una coperativa es un derecho legal reconocido en practicamente todo el mundo. En España además, esta aportación no tiene por qué ser hecha de una vez, el cooperativista puede ir pagándola a lo largo del tiempo con lo que cobra de la propia cooperativa. Es decir, los miembros ahorran en sus nodos como forma de asegurar de forma efectiva su derecho a la segregación hacia fuera de la red.

¿Qué hemos conseguido?

La segregación hacia dentro, la formación de nuevos nodos, se convierte en el hecho articulador de nuestros nodos, y por tanto del conjunto de nuestra vida económica. Segregarse para formar otra empresa del grupo no sólo no está mal visto, sino que está incentivado y es visto como un aporte. Segregarse es una forma de construir y aumentar la diversidad.

Pero sobre todo, salvamos al niño. Nadie tiene miedo a cuestionar nada en e4 (y de hecho puedo asegurar que nuestras sobremesas y asambleas son de lo más entretenido). Nuestra vida comunitaria, conversacional, sigue siendo una plurarquía, entre otras cosas porque los modos de vida de cada cual y la libertad de elección personal para mantenerlos, están garantizados.

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Miércoles, 24 de Diciembre de 2008

Un cuento indiano de Navidad

2002, 2003, 2004, 2005, 2006 y 2007… la historia indiana está escrita en sus editoriales de Navidad.

Me gusta en los días como hoy, 24 de diciembre, el día de la Nochebuena, releerlos como un Scrooge que recibiera la visita de los fantasmas de navidades pasadas. Recordar cómo y dónde escribimos cada uno, la lectura previa de aprobación de Nat, las reacciones, a veces destempladas e incluso violentas, que llegaron a suscitar en otros.

Es un viaje en el tiempo que nos recuerda cuanto hemos cambiado y por qué. De dónde partíamos, el tremendo golpe del 11M, la esperanza del 13M, la sinrazón que le siguió, nuestras primeras exploraciones, nuestros pequeños grandes logros… y cómo, poco a poco, paciente, perseverantemente, hemos ido explorando y creando no una empresa, sino un modo de vida que merece ser vivido.

Esta noche soñaremos navidades futuras. Aventuraremos nuevos proyectos, nuevos viajes, nuevas ideas… y mañana publicaremos nuestro editorial de este año. Un editorial para el que hemos cultivado una sorpresa, un regalo que espera ya a ser colocado bajo el árbol.


Actualización 25/12. Ya ha sido publicado el editorial de este año, escrito por Arnau: Las navidades de los perseverantes.

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Miércoles, 17 de Diciembre de 2008

Questi xe monsignor el Doxe, se ve piaxe

El sistema político veneciano evolucionó a lo largo de los siglos hasta hacerse más y más colectivo y anónimo, encontrando una distribución de poder que no permitía a ningún grupo una hegemonía, siquiera temporal, clara. Esta búsqueda se resumió en la evolución de la figura del Doxe (Dogo) desde el siglo XII, de un caudillaje no hereditario con contrapesos, hacia una mera representación del estado en un sistema de complejos equilibrios entre cámaras y órganos colectivos.

Durante el año que ahora se cierra, los indianos hemos avanzado siglos. El primer gran éxito ha sido la Carta de las Indias. Hemos conseguido convertir nuestra pequeña nube de empresas, asociaciones y emprendimientos en instrumentos de nuestra comunidad, sometidas a un sistema de gestión y control colectivo con garantía de derechos individuales que toma como horizonte la plurarquía.

Primera constación: funciona.
Segunda constación: Sigue estando basada en la buena voluntad de algunos indianos, que como yo mismo, fuimos fundadores de la red y accionistas de las empresas. Nos falta una pieza para engarzar completamente en el sistema legal de los países por las que nos movemos: la redefinición de la propiedad.

Al final, las empresas siguen teniendo propietarios formales que en cualquier momento pueden hacer valer frente a las leyes nacionales de cada país los derechos de la legislaciones estatales. Derechos que para cada estado están por encima de la ordenación interna de la que nos hemos dotado.

Superar esa fragilidad es, para mi, el gran reto del año que viene.

Existen distintas formas que atiende a distintas tradiciones, desde el modelo de corporación cooperativa de Mondragón al modelo suizo de la fundación-empresa (relativamente parecido al de las Cajas de Ahorro), pasando por la opción de que una fundación con unos fines propios, ajenos a la gestión empresarial, sea la propietaria de las acciones de nuestros negocios y que como tal les garantice el funcionamiento autónomo.

Curiosamente en un modelo así, acabaríamos teniendo, al modo veneciano, un patronato que ejercería como Tribunal de conflictos de último recurso y representación exterior de la red. Una especie de senado sin poderes ejecutivos (salvo en caso de desastre), un Consiglio Maggior conformado por todos los indianos o cuando menos por un grupo revocable que lo recibiera a modo de reconocimiento, con un Doxe electo por consenso e igualmente desprovisto de control ejecutivo, una figura representativa, una referencia moral como hoy es Juan Urrutia para nosotros.

Como se decía frente a la asamblea ciudadana cuando alguien era elegido Doxe y formalmente convertido en prisionero de la República:

Questi xe monsignor el Doxe, se ve piaxe

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Lunes, 1 de Diciembre de 2008

Base Baires: Zona catastrófica

[No se ha encontrado la foto]El fin de semana de Fer y Leti había sido especial. Días de sol y celebraciones en Montevideo, la emocionante firma de nuestra Constitución. En el viaje de vuelta a Buenos Aires en el Buquebús habían comenzado los planes. En tres meses la nueva Casa de Indias estaría disponible.

- ¿Te das cuenta de que nos toca el rol de los protagonistas de “Islas en la red“?

Y antes de la mudanza al otro lado del Río de la Plata, unos días de trabajo en Europa, aprovechando las ofertas de la temporada baja, servirían de nueva recarga emocional y gastronómica. Lo mejor de la vida indiana: cambiar de continente, encontrarse con la file en algún lugar, viajar, charlar, dar esos paseos infinitos que dejaban muertos a las visitas…

Eran ya las 21:00 HI. De momento, casa de nuevo, descansar de las tres horas en barco, hacer un poco de cena. En Montevideo Nat y Mary estarían yendo a cenar gnochi con Sandra. En Madrid, estarían preparando el último mate de la semana…

Pero al abrir la puerta una baharada de agua les empapó los piés. Llovía en casa. Las lluvias de verano del finde en Baires habían tirado el techo nuevo con el que este año se cubrió la terraza para crear la sala de trabajo. El techo era una piscina que filtraba cortinas de agua por media casa. Uma, la gata, aterida, maullaba escondida bajo una cama.

De repente, un ruido. El techo del baño cayó dejando la viga vista. Y un miedo: el sistema eléctrico, los ordenadores… Al menos funcionaba la wifi todavía. Había quedado algo seco, menos mal.

Evacuación

Leti conectó el portatil a la wifi. En menos de una hora, en tres mares diferentes la indianada entera estaba al trabajo. Pidiendo presupuestos de billetes a Madrid, organizando el envío inmediato de las cajas con los efectos personales a Montevideo, buscando lugares donde dejar las cajas a buen recaudo durante tres meses, estudiando los trámites de expatriación de gatos a Europa… Próxima reunión: lunes 8:00 HI. A ejecutar.

Somos una filé. Trabajamos como una filé. Y nos cuidamos unos a otros como una filé con la misma velocidad y eficiencia con la que intentamos dar respuesta a nuestros clientes. Hasta los desastres sirven para tensar y hacer músculo y probar cómo la lógica de las bases y casas distribuídas por el mundo aporta seguridad a cada uno.

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Domingo, 30 de Noviembre de 2008

La Constitución de la Enredadera

Página de firmas de la Constitución de e4Hoy fue el Día de la enredadera, una de las dos fiestas mayores de los Exploradores Electrónicos. Este año además, teníamos la firma de nuestra Constitución. Se trataba de un momento muy importante tras la aprobación de la Carta de las Indias.

Si las Cartas hacen trascender a las empresas fundadoras de meras empresas a nodos neovenecianos, es decir, las transforman en espacios políticos y económicos basados en la plurarquía, la Constitución da paso a la red. Es la herramienta que nos permite construir eso que Sterling llamaba democracias económicas en Islas en la Red y Neal Stephenson files (retomando el griego φυλή) en La era del diamante.

Firmábamos Fernando Díaz, Leticia Bonetti, María Rodríguez y Natalia Fernández desde Montevideo y Marcos Menéndez, Meri Rosés, Arnau Fuentes, Mercedes Egido y yo mismo desde Madrid.

Se declamó desde Montevideo y fue escuchada en Madrid. Entre los momentos más emocionantes, Leticia leyendo la Declaración de Montevideo y los derechos indianos, Natalia riendiendo el justo tributo a los precedesores ciberpunk, Fernando enunciando los símbolos indianos y María leyendo las disposiciones sobre la Biblioteca de las Indias Electrónicas. Se procedió después a la firma física, sobre un libro electrónico, por los presentes en Montevideo. Después se envió el archivo electrónico con las primeras firmas a Madrid donde fue firmada por los cinco indianos restantes.

Cada firma era seguida de su proclamación a la voz de “-La gobernadora ha firmado!” – o “-Arnau ha firmado” y seguida de una ráfaga de golpes con el puño sobre la mesa de trabajo.

Cuando todas las firmas estaban ya sobre el primer ejemplar electrónico, Natalia Fernández, gobernadora de la Sociedad de las Indias Electrónicas gritó:

Exploradores, ya tenéis Constitución!

Había comenzando una nueva etapa de la historia neoveneciana.
(más…)

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Viernes, 3 de Octubre de 2008

Una empresa pluriárquica

Páginas finales de la Carta de las IndiasNat acaba de publicar un comunicado en la Bitácora de las Indias:

Ayer celebramos el día de las Indias, era nuestro sexto aniversario y hay mucho que celebrar y de lo que sentirse orgulloso. Pero lo realmente importante siempre está en tiempo presente, así es la lírica.

Ayer los socios de la Sociedad de las Indias Electrónicas dimos un paso fundamental en nuestra pequeña historia: firmamos una carta que regula el funcionamiento de la Sociedad orientándola hacia la plurarquía y dejándola por tanto en manos de los indianos para siempre.

Podéis descargar el original firmado desde aquí

Poco más hay que decir. La Carta de las Indias es ya una realidad. No es un papelito creado de la nada, resume la experiencia, tradiciones y valores destilados en estos seis años (y en los casi 19 ya de ciberpunk) y le da forma organizativa. Nos ha costado muchas cicatrices. Lírica sin una pizca de utopismo ni frivolidad.

Juan antes de firmarla dijo:

Me parece preciosa, estoy de acuerdo con ella y me rejuvenece.

Y a mi con él.

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Viernes, 30 de Noviembre de 2007

El sueño comienza ahora

Hoy es un día más que especial para todos los indianos. El día en que el sueño empieza a dejar de ser sueño y se hace tangible. Pequeño, ambicioso y generoso. Pero sobre todo tangible.

Hoy Arnau y Meri, con Nat, fueron a la notaría del padre de Paco y fundaron Orlantrix, la empresa que lanzará Orlandooo-things.

Las Indias y sobre todo Nat han tenido que soportar muchos ninguneos y mezquindades en estos años. Muchos no llevan bien que una enfermera de 25 años cambie el mundo, cambie ella misma, funde con 3001 euros y ni un contacto en la agenda una consultora de innovación y en 5 años de trabajo constante, sin pelotazos, sin enchufes, a pura inteligencia, imaginación y jornadas interminables, con una generosidad a prueba de cualquier miseria, llegue a facturar números de siete cifras. Si además esa empresa atiende a un proyecto intelectual e ideológico, serán muchos los que no perdonen.

Pero ahí está. Miren la foto de la derecha. Miren a Meri y a Nat. Mírenlas de nuevo. Miren que joven y hermosa es la felicidad del que no se cansa de dar, de ofrecer y sentir que su trabajo es un gran regalo que ha de servir a todos.

Tal vez algún día caigamos. De hecho no faltaron caídas hasta hoy. Aprendimos de cada una. De cada una salimos más sabios, fuertes y generosos. Si alguna vez dudan de que la próxima vez sea también así, miren esa foto de nuevo. Recuerden a Meri y a Nat hoy y sabrán que nos volveremos a levantar una y otra vez, porque aquello por lo que luchamos y en lo que vivimos, realmente merece la pena. Porque sólo el que ha probado a darse y ser feliz, el que ha cantado en medio de lo terrible y nunca ha dudado en tender la mano, sólo el que no teme contaminarse de los otros, el que, no importa cuanto prejuicio o desprecio reciba, mantiene el alma limpia y la mente abierta, puede construir mundos que merezcan ser vividos.

Y el nuestro, nuestra pequeña y ágil enredadera ha crecido con la tenacidad y perseverancia de la vida. A su celebración nos dedicamos. Construimos y cantamos. Creemos. Damos. Continuaremos. El sueño comienza ahora.

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Jueves, 30 de Agosto de 2007

Exploradores de un mundo sin nombres

Leyendo el aporte a la conceptualización de Exploradores Electrónicos que ayer hacía Lore me doy cuenta de que me faltan palabras… Me viene a la memoria Cien Años de Soledad: Las cosas eran tan nuevas que no tenían nombre.

Las Indias, no es ningún secreto, es hija del movimiento ciberpunk, una rara avis del ciberespacio en cuyo marco se desarrolló durante años más que una teoría, un lenguaje que se ha demostrado una herramienta fundamental para entender el mundo de las redes distribuidas. Lo comentaba anteayer al respecto de la esterilidad comparativa del debate de la web 2.0 en la blogsfera anglófona. Fuimos pescadores de nombres y en nuestras redes se quedaron algunos conceptos (lógica de la abundancia, generación de artificial de escasez, pluriarquía…) sin los que la crítica de la web 2.0 o la perspectiva sobre nuevo y lo porvenir serían casi imposibles…

De hecho la mutación de la lógica indiana a la de Exploradores Electrónicos, no sólo representa el paso de un momento a otro en el desarrollo e internacionalización del trabajo de las Indias. De fondo está el fin de la etapa ciberpunk y la aparición del sionismo digital precisamente a raíz de los debates con y sobre la Wikipedia que hace algo más de un año condesaron nuestra crítica de la web 2.0. Crítica que se materializó por cierto no sólo en la conceptualización de las contextopedias sino en feevy tal como es hoy.

Y resulta sorprendente descubrir cómo el sionismo digital va abriendo espacios en distintos blogs más allá de nuestro círculo al tiempo que en las Indias se plantea la necesidad material de nuevos conceptos.

Estoy convencido de que sería un error intentar crearlos ex-novo. Hemos de partir del sionismo digital como enfoque (transnacionalidad, antinacionalismo, inversión de la logica de pertenencia, lógica de red distribuida…) y como vocabulario. Y hemos, creo yo, de comenzar también a fundamentar una especie de constitución, un conjunto de principios que articulen los distintos nodos para asegurar que el espacio transnacional generado sea una base material capaz de asegurar esa ubicuidad desnacionalizada y creativa para cada uno de los exploradores de hoy y de mañana…

En mi próximo post prometo remangarme y empezar con ello…

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Lunes, 20 de Agosto de 2007

Por un manifiesto de los Exploradores Electrónicos

Dentro de poco, el primero de octubre, hará cinco años que Juan, Nat y yo mismo fundamos la Sociedad de las Indias Electrónicas. Nos habíamos gastado la mitad de nuestro capital fundacional (3001 euros) en el papeleo, no teníamos otras fuentes de ingreso, ni un sólo cliente ni forma de promoción alguna. Pero teníamos años de experiencia en la red y muchas ganas de apostar por el resurgimiento civil que la incipientísima blogsfera anunciaba tras el desastre del boom puntocom. Menos de una semana después abríamos el primer blog de empresa del que tenemos constancia, heredero de todo un trabajo desarrollado tanto en el mundo empresa a través de Piensa en Red, como del movimiento ciberactivista que siempre estuvimos ligados desde el nodo ciberpunk español.

En uno de los capítulos de su libro, Pedro Martín juega con la hipótesis de que Colón salió hacia América desde Palos porque conocía los textos de Al-Masuri, muy conocidos aún en la Andalucía renacentista, sobre el viaje de exploración del cordobés Jashjash Ibn Said Ibn Aswad, que salió de Delba (Palos) en el año 889 y cruzó el Atlántico trayendo lo que se supone fueron los primeros mapas sudeuropeos de la costa americana. El cordobés, explorador y comerciante, definitivamente nos atraía más como modelo que el genovés, conquistador y extractor. Por eso nos fundamos un primero de octubre… aunque no pudo ser en Palos, sino en Madrid. En una entrevista que me hizo Marcos Taracido en aquella época decía:

En la Sociedad de las Indias Electrónicas hoy mismo discutíamos nuestra “misión”. El concepto de “misión” es algo que va mucho más allá de los productos que ofreces o de la calidad con que piensas ofrecerlos. La misión te da el Norte a la hora de plantearte qué cosas hacer y qué no. Es el por qué del trabajo de cada día más allá de las tareas o los proyectos. Y cuando discutíamos llegamos curiosamente a que nuestra misión giraría en torno a tres ejes: desarrollo de la cultura tecnológica; independencia de las personas, las pequeñas empresas y las comunidades para organizarse, comunicarse y prosperar y desarrollo del sentido comunitario y cooperativo de la tecnología en general y de Internet en particular. Esos tres ejes, en realidad forman parte de un mismo universo ideológico, el de los que vemos Internet y la tecnología como un intrumento al servicio de las libertades y la independencia personal de los miembros de la comunidad en todos los campos de la vida.

Y fue desde ése espíritu desde el que nos acercamos y comenzamos a aportar a la formación de redes en otros continentes. Un movimiento espontáneo, natural, producto de las afinidades de la red y del ansia por aprender, compartir y explorar nuevos territorios de libertades electrónicas.

Así, hoy, cinco años después de comenzar la travesía, cuando los indianos y su proyección van mucho más allá de las Indias, cuando nuestra capacidad humana, creativa y financiera es muchas veces mayor de la que entonces teníamos, creo que conviene hacer un alto y replantear el rumbo.

Hemos conocido e incorporado a nuestro trabajo a exploradores electrónicos de primera línea. Estamos trabajando y animando a otros hermanos a unirse a la red creando nuevos nodos… Ya no podemos ser sólo las Indias. Ha llegado el momento de responder al crecimiento de nuestra red al modo en que crecen las enredaderas, no ensanchando el tronco, sino sumando brotes y multiplicando enlaces.

Las Indias ha propiciado algo más grande y no creo que deba intentar contenerlo, mantenerlo en su seno, sino alimentarlo aún más, reconocerse parte de la red naciente y manteniendo su identidad en ella, disfrutar de no navegar y construir ya solos, sino en diversidad.

Quiero invitar a la red indiana de hoy a tomar la palabra para constituir un espacio transnacional en el que los Exploradores Electrónicos de cualquier lado del mundo puedan colaborar y hacer proyectos juntos. Un espacio que se identifique y proyecte ante nuestros clientes desde lo cercano, desde su espacio físico, pero al tiempo que les ofrezca las potencialidades de trabajar con una red que piensa, crea y experimenta desde, para y en tres continentes distintos.

Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 8:12 am | (2)

Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just

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