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Miércoles, 25 de Febrero de 2009

Identidad, comunidad y empleo

Una de las ideas más potentes de El capitalismo que viene es que el homo posteconomicus piensa desde una racionalidad social en la que la identidad y la pertenencia distorsionan sustancialmente lo que la racionalidad maximizadora de los modelos económicos clásicos predice.

Hoy aparecía la noticia de que las cooperativas de trabajo en Madrid habían aumentado el número de personas empleadas en pleno chaparrón de despidos. Vicente Pérez, de UCTMA comentaba que:

Los números, una vez más, vienen a dar la razón al mundo cooperativo y de la economía social. No es sólo una frase, sino que es una realidad: las empresas cooperativas representan una fórmula eficaz de creación de empleo, al tiempo que significan otra forma de abordar la actividad económica, centrada antes en las personas que en el capital.

¿Por qué? La respuesta obvia es que en un régimen autoritario y burocrático como es la empresa tradicional, es relativamente fácil ajustar en empleo, mientras que en una comunidad democrática es la última opción. Es más fácil reinventarse, innovar, echar más horas, mejorar el desempeño, que condenar a alguien al ostracismo.

Claro que eso explicaría una menor destrucción de empleo, pero no el claro anómalo de una creación neta de puestos de trabajo.

El que las cooperativas madrileñas creen trabajo neto tiene que ver con la relación principal-agente y con los incentivos de los gestores. Ya sabemos lo que pasa en la empresa tradicional. En la empresa democrática en cambio, como en toda democracia, el objetivo a maximizar por los administradores tiene más que ver con el sentido de seguridad que la comunidad tenga respecto a su futuro que con el retorno inmediato del capital o sus propias posiciones como gestor.

Los gestores electos y sus electores trabajan en las empresas democráticas para un nosotros concreto, para una comunidad real que como cualquier demos, piensa en términos de bienestar, libertades y seguridad. Un demos que, gracias a serlo y compartir una identidad, será capaz de aceptar sacrificios temporales para crecer, relocalizando recursos humanos de forma efectiva y rápida.

La empresa democrática concurre en el mercado como una guerrilla dirigida por el viejo maestro Sun Tsu: ampliando el campo de batalla continuamente, poniendo las irregularidades del terreno a su favor. La empresa burocrática se nos presenta como Clausewitz, organizando sobre el papel grandiosos y pesados planes de batalla. Pero a la hora de la verdad actúa como Lee o como Zhukov, como si el número de las propias bajas no importara en absoluto y el valor humano destruido no puntuara en los balances.

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Domingo, 22 de Febrero de 2009

7 tesis sobre la crisis de la empresa y cómo superarla

Encuentro de Emprendedores y Empresas sobre Democracia Económica

  1. No se puede mantener ya la vieja definición de empresa. La maximización del valor del accionista es un mito increible, desmentido por cada uno de los comportamientos empresariales que han llevado a esta crisis y por cada una de sus respuestas públicas. La clase directiva ha demostrado que su único objetivo real es mantenerse en el poder corporativo, en el ejercicio nominal y vacío de la representación de un accionariado que hace mucho que no puede considerarse un sujeto social activo.
  2. El ONGismo y el RSCismo son dos muertos discretos más de esta crisis. Obedecen a la misma concepción de organización, ámbito, institución y sistema de profesionalización que se está implosionando con centro en el sistema financiero. Son viejo mundo y como todo el viejo mundo de este lado del muro, están viviendo ahora su particular 1989.
  3. Ni la actual forma de gobierno de las empresas (la tan cacareada gobernanza corporativa), ni la RSC, ni el tejido de ONGs pueden aportar nada a la reorganización del sistema de incentivos, que articulados por el mercado, dan forma institucional al capitalismo.
  4. Para tener un qué alternativo, antes hay que construir quienes alternativos. Tenemos que replantear y definir la empresa del capitalismo que viene.
  5. El ethos de la empresa debe cambiar. El sistema financiero nos ha enseñado cómo se puede ser innovador hasta la temeridad con el terreno de juego común y conservador hasta la fosilización con la estructura interna de poder. Hay que cambiar el paso. Existe la posibilidad material de redefinir la empresa desde el concepto de comunidad introduciendo distintas formas de democracia económica. El resultado previsible de esta reforma es que las empresas, entre sus fines principales tendrían el sostenimiento de su entorno social directo, no como una actividad separada, sino como elemento central de su discurso y guía de sus negocios.
  6. Además, en un marco en el que las empresas no pueden definirse ya en términos exclusivamente nacionales, ningún estado o grupo de estados pueden hacer un control efectivo mejor del que harían los propios trabajadores, colaboradores y entorno social de la organización. Las empresas han de empezar a pensar en términos de ciudadanía frente a sus colaboradores y trabajadores en cualquier lugar del mundo.
  7. En épocas de crisis la innovación tiene un carácter fundamentalmente organizativo, más que tecnológico. Los pequeños, las micropymes, han de convertirse en laboratorios de esta profundización económica del concepto democrático de ciudadanía. Somos los colonos del capitalismo que viene, los puestos avanzados de la frontera entre un pasado que se cae a pedazos y un futuro que no acaba de perfilarse. Hoy más que nunca, la vía para hacer utopía, para innovar y para construir alternativas, pasa por constituir empresas democráticas que vivan y sean red. Si tienes algo que aportar, algo que experimentar ¡haz filé! Tienes de tu lado, el poder de las redes.
Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 9:23 am | (8)

Sábado, 21 de Febrero de 2009

Conocimiento social, comunidad y estado

Los relatos del conocer

Entendemos que conocemos algo cuando somos capaces de elaborar un relato, un cuento sobre él. Pero igual que no se cose sin tela ni hilo, no se puede relatar sin un contexto de relatos previos (historia) ni un contexto de reglas que hagan aceptable el relato para quién lo elaboramos. Este contexto de reglas es en si mismo un relato ontológico: un sobreentendido sobre cómo se origina la realidad relatada. Puede ser el conjunto de relaciones causa-efecto que se dan en una cosmogonía mítica, el de un sistema filosófico o el de un modelo económico.

Conocer es dotar de sentido, siguiendo las reglas preaceptadas, a esa sucesión o superposición de hechos que tratan de ser explicados.

¿Qué es conocimiento social?

Es decir, conocer es generar sentido, dotar de significado a un contexto previamente delimitado. Por eso el conocimiento sólo emerge en comunidad. Los contextos son siempre contextos comunitarios… lo importante es como quíen conocemos. Ni siquiera para qué conocemos, porque la finalidad surge de forma espontánea de la identidad, del patrón de contextos común a la comunidad, en función del momento.

¿Existe un conocimiento genérico, desubjetivado?

La Modernidad planteaba el conocimiento social como un conocer para, el conocimiento como acción instrumental. Pero esta elusión del sujeto no lo hacía desaparecer. Una y otra vez el estado, a través de fantasmagorías -las comunidades que nos daba a imaginar (la nación, la clase, la comunidad científica, etc.)- daba por hecha que toda identidad era una identidad suya. Una cara de Jano, una identidad del estado, sustituto, patrón y molde de toda posible comunidad humana.

Se trata en realidad de una verdadera profilaxis de toda alteridad. Profilaxis que inmediatamente deriva en la pretensión de que todo conocimiento que se desarrollado su seno sería universal… por desubjetivado.

Pero el estado no es la afirmación hegeliana de la universalidad, sino su negación, sustitución de la vida social real por la máquina social, de la comunidad real por la comunidad imaginada. No sólo no hay conocimiento desubjetivado, es que cualquier acercamiento a la universalidad sólo es posible desde una ontología que comience por clarificar el quíen: Quién conoce, junto a quién se conoce, o lo que es lo mismo, en qué contexto, desde que lenguaje, se elabora el relato -más o menos causal- que llamamos conocimiento de algo.

Identidad y crisis

La provisión pública de identidades, sea a través del mercado o directamente por el estado, es en las sociedades complejas, el verdadero centro del sistema inmunológico del status quo. Una vez provisto de una identidad ilusoria, la potencia del conocimiento generado será simplemente potencia reproductora de las fantasmagorías de las que partió.

Lo interesante de la situación actual es que asistimos a una verdadera leucemia del sistema. Sus propios relatos son los que se han vuelto tóxicos para sus fines. El conocimiento establecido, los contextos incuestionados hasta ahora, no le sirven ya para su reproducción, al contrario, alimentan su envenenamiento en círculo vicioso.

La alteridad, que en situaciones así pasaría de anómica a funcional, está tan definida en los marcos identitarios que colapsan que a penas puede llegar a elevarse como gesto escénico. El incendio del escenario se integra en el final wagneriano de la representación una y otra vez, función tras función y teatro tras teatro. Pero no plantea nada más allá porque desde los quienes de los que parte no puede generar ningún tipo de conocimiento útil fuera de la función. Menos aún una nueva obra. Recuerden: Francia, Grecia, Islandia y Guadalupe. Mucha walkiria para no salir del cuento.

Para tener un qué alternativo, antes hay que construir quienes alternativos.

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Martes, 17 de Febrero de 2009

1989 a este lado

Santander empieza a mandar malas señales. Muy malas.

Son muchas las grandes organizaciones en crisis. No es una crisis sólo financiera. Es una crisis profunda, de modo de organización, sistémica, de valores. Durante casi veinte años, este lado del muro ha disfrutado de una carencia. Lo que pagan ahora las grandes empresas es el precio del no hacer acumulado durante 20 años. No hemos faltado los que hemos tocado a la puerta de los grandes con conceptos como comunidad o democracia ni aquí ni en otros países. No faltaron discursos ni ideas. Pero era más fácil el sueño autoritario, la banalidad, la vagancia y la arrogancia.

Ahora tras las murallas de las ciudades parque temático cada día más abandonadas y disciplinarias, a las puertas de los centros empresariales, comienza a sentirse el rumor. Los nuevos bárbaros pronto comenzarán a quemar cuatroporcuatros, a aplicarse con las cristaleras, a desahogar la rabia… los nuevos bárbaros, esta vez, aprendieron en Grecia.

Y es ahora o nunca. O las grandes empresas escuchan y cambian o nos viene una crisis social, una fractura sin precedentes. Me veo contemplando las llamas desde la Casa Escardó y se me encoge el corazón. Todos seríamos las víctimas. No hay triunfador posible de tamaña insensatez. Pero si habría responsables: cuantos siguen apalancados en el no hacer, no replantearse, no cambiar, huir de las reponsabilidades…

Asúmanlo por favor, toca esa cosa tan trabajosa de los valores. Democracia y compromiso social. Y empieza a pasar de urgente aquello que siempre se pidió para el perdón: sincero arrepentimiento y voluntad de enmienda.

Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 7:22 pm | (0)

Sábado, 7 de Febrero de 2009

Cooperativas, democracia económica y filés

Investigando sobre la historia del cooperativismo emerge inevitablemente la idea de que el sistema cooperativo crece hasta convertirse en un referente económico-social allá donde se identifica como la base de democracia económica de un proyecto de concepción más amplia.

Así cabe entender al menos el auge y decadencia del cooperativismo en Bélgica y Alemania. Mientras, la socialdemocracia se constituía como un poder social alternativo, las cooperativas de todo tipo fueron el esqueleto de su autonomía política. Cuando, tras la gran guerra, la socialdemocracia y los socialcristianos se convirtieron en los pilares refundacionales del estado, las cooperativas en ambos países entraron en decadencia. Incluso en Francia, donde Gide había aportado al movimiento cooperativo una perspectiva política propia, la segunda postguerra marco una tendencia a la baja que sólo se invirtió con el auge del discurso autogestionario en los sindicatos de finales de los 60 y principios de los 70 (cuando se forman cooperativas sindicales tan potentes como FNAC). Otro ejemplo que refuerza esta asociación son los kibutz israelíes a pesar de que han sabido reorientarse desde la comunidad campesina a los servicios, la industria y la tecnología. Y en la América de lengua latoc las diferencias nacionales y los ciclos de auge y decadencia también parecen estar a cierto punto correlacionados con los de grandes causas como la reforma agraria o movimientos políticos (como la socialdemocracia costaricense).

Pero una vez más MCC, el mayor grupo cooperativo del mundo, representa un anómalo. Algunos amigos que han trabajado con ellos me comentan que es porque hasta cierto punto han desarrollado una cierta conciencia de filé, una identidad colectiva que orienta un sentido de causa común. E inevitablemente hago el link con el neovenecianismo y la construcción de nuevas identidades transnacionales.

Durante las últimas dos décadas hemos vivido los primeros síntomas del paso de una sociedad de redes descentralizadas a una sociedad de redes distribuidas cuyos arietes eran las TIC y la globalización. Hemos descubierto el poder de las redes y visto emerger las primeras señales del paso de las naciones a las redes.

Todo parece indicar que la crisis actual, con los casi inevitables rebrotes de proteccionismo, estatalismo y nacionalismo económico frenará y retrasará el horizonte de una movilidad total de personas y mercancias por el mundo. Las grandes crisis son centralizadoras y sin duda el neovenecianismo, incluso el de los desheredados se resentirá. Pero sobre una base de redes sociales ya muy distribuidas, los mecanismos de solidaridad y cohesión social cobrarán mayor espontaneidad e importancia. Se abre un tiempo para la democracia económica que sin negar las tendencias históricas de fondo, seguramente tome protagonismo. Pero igual que en el cooperativismo obrero del XIX la corriente de fondo era el socialismo y en el kibbutz el sionismo, en esta etapa la clave sigue y seguirá estando en la transnacionalización de la identidad. Si no construyen filés, los nuevos cooperativismos y los discursos demócrata-económicos sufrirán a medio plazo un destino similar al del viejo cooperativismo social-democrata-cristiano o sionista. La democracia económica es un medio, una herramienta democrática, no una identidad y es desde la identidad, desde el quién y el para quién que se construyen cosas sólidas.

Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 10:39 am | (1)

Martes, 3 de Febrero de 2009

Obama, la crisis y el Monopoly de Ganímedes

Juego de Guerra (PK Dick, 1954) es un cuento interesante en estos días. Se desarrolla en la aduana de la Tierra en vísperas de Navidad. El protagonista se dedica a revisar con especial cuidado una partida de juguetes de Ganímedes. Los ganimedianos tienen la costumbre de someter planetas civilizados y teme nuestro protagonista que los juguetes puedan actuar a modo de caballo de Troya.

Pronto descubre uno que llama su atención. Un juguete de piezas animadas controladas por un pequeño ordenador que representa el asalto a una fortaleza. Tras cada combate, falta una miniatura de soldado más. Intenta descubrir por qué. Cuál es el mensaje real del juguete… para al final darle el visto bueno. No había nada malo con él. Era pedagogicamente perfecto. Vuelve por fin más relajado a casa donde sus hijos están como locos con un Monopoly ganimediano. Se une a la partida y cuando piensa que ha ganado sus hijos se ríen de él. El objetivo del juego era justamente el contrario: perderlo todo y librarse de las piezas más valiosas cuanto antes.

Que el epicentro de esta crisis es el sistema financiero del mundo anglófono creo que no ofrece dudas. Pero no se si han observado que los bancos más afectados de modo directo fuera de EEUU y GB son aquellos que se pensaban más internacionales y modernos por ser tributarios en mayor medida que otros de la cultura anglo en todas sus formas.

¿Qué hizo comprar a bancos tan serios y agresivos como Santander activos que no entendían sus propios analistas? ¿Por qué lo hicieron en mucha mayor medida que otros como el BBVA?

Mi impresión es que hay ciertos discursos que funcionan como el Monopoly de Ganímedes. Desde el que te dice que el español es un idioma importante porque crece entre los trabajadores no cualificados de EEUU (y no por lo que articula), a esa educación en el hype y el caso, que dan las escuelas de negocios madrileñas y sus pretendidos gurús, pasando por la irracional obamanía del progresismo que no parece entender que el POTUS está ahí para defender unos intereses nacionales concretos (frente a los del resto del mundo), no una ética universal.

¿No sería hora de revisarlos?

Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 7:48 am | (6)

Domingo, 1 de Febrero de 2009

Cómo sobrevivir a la crisis

Mi paisano y amigo Ramón Ramón cuenta que:

Nos encontramos con empresas que tienen proyectos, tienen personas, grandes profesionales y grandes ideas, con incluso proyectos adjudicados, pero… sin dinero líquido. Por otro lado, nos encontramos con que los gobiernos y sus planes para afrontar las crisis lo tienen presente, pero en lugar de dar el dinero directamente a las pymes, se lo dan a las entidades financieras, y éstas, en lugar de repartirlo, siguen denegando los préstamos, créditos o como quieran llamarlo.

Si pensamos que Citigroup vale en bolsa poco más de una tercera parte de las ayudas que ha recibido, tenemos una idea de por qué es así. El sistema financiero global está tocado gravemente aún a pesar de las ayudas. Si ustedes fueran Citi… ¿prestarían o asegurarían su propia liquidez ante ese panorama? Ahora imaginen que ustedes son de los que lo han hecho bien: sus cuentas están sanas y quieren que siga siendo así, de modo que se lo piensan mucho antes de prestar nada a Citi o a ningún otro banco o gran empresa que huela de forma similar. El resultado global es que se restringe el juego financiero… y no llega nada abajo. El sistema parece un agujero negro capaz de tragarse todas las inyecciones de dinero público del mundo sin volver a ponerse en marcha. Estamos en un modelo de libro de trampa de liquidez.

Cómo y cuándo se sale de esto

La base del problema es que los activos de bancos y empresas no valen aquello que se decía o esperaba que valieran. Y lo peor: es difícil discernir los buenos de los malos (recuerden el modelo de los limones de Akerlof). Cada cual intenta ser el último en achatarrar sus activos insolventes, nadie quiere ser el primero en inmolarse porque seguramente pagaría un alto sobreprecio, mientras el último en hacerlo podría salir incluso de rositas.

El instrumento tradicional para salir de esto es una serie de devaluaciones de la moneda que bajara por igual el valor de todo. En otras palabras: aumar todos los muebles, tengan o no termitas. Es posiblemente una de las cosas que de facto genererá el plan de Obama indirectamente. Y no poder hacerlo en países como España, uno de los principales costes de haber optado por el euro. Por eso Soros ve el sistema monetario europeo saltando por los aires.

Mientras, lo que intentarán los gobiernos es avivar como puedan la demanda: presionando a los bancos sanos para que presten a las PYMEs y aumentando el gasto público a base de endeudarse, lo que a su vez hará peligrar el euro sin ofrecer tampoco efectos demasiado convincentes… aunque sólo sea porque incluso la inyección del plan Obama respresenta tan sólo un tercio de la pérdida ya sufrida por la demanda.

Viene una travesía difícil, oscura, larga y fría, de la que sólo se saldrá tras haber limpiado la sentina del sistema entero.

¿Qué hacer si eres una PYME?

Las empresas con malas cuentas de resultados están muertas. De entre las que tienen buenos, el 2009 verá sufrir a las que tengan una tesorería más frágil o comprometida. Muchas de ellas cerrarán. Durante los próximos meses la clave de la supervivencia estará en la gestión más que en la comercialización. Mientras las empresas se readaptan nadie va a meterse a negociar o firmar un contrato que a día de hoy no esté ya más que encaminado. Incluso es posible que muchos de esos se pierdan.

Así que si tuviera que hacer un manualito de claves para la supervivencia diría:

  1. Para aplicar hoy mismo:
    • Si tu tesorería es buena analiza por qué lo es y persevera en aquello que siga aplicando. En las Indias todo el mundo nos pregunta siempre cómo es eso de que la empresa funcione como una caja común, si no se producen desigualdades en el gasto personal, envidias, etc. que a su vez generen una espiral de reclamaciones de aumentos. Siempre respondemos que es al revés. Nuestro peculiar sistema ha servido durante estos años para centralizar el ahorro en la empresa (en vez de en las cuentas de los miembros). Ha sido nuestro sistema cooperativo el que nos ha traido hasta aquí con una tesorería más saneada que la de las demás empresas de actividad e ingresos similares. Nos ha traido hasta aquí y ahora será más útil que nunca.
    • No desmotives a tu gente. Una tentación común es recortar gastos a lo bruto, sin tino. No lo hagas. No es época para abusar de las comidas de empresa ni para comprar gadgets sin ton si son. Pero celebrar es importante. Salid todo el equipo a comer juntos cuando haya algo que celebrar. Y en el día a día, lo digo por experiencia indiana, nada mejor que cocinar en la propia empresa y comer juntos. Es barato, relajante, sano, crea complicidades y aumenta los ánimos.
    • Cuida a tus proveedores de confianza. Internaliza cuanto puedas, pero no renuncies a tus proveedores estratégicos. Cuidales bien y págales pronto. No pretendas que ellos te financien lo que el banco no te da. Si quieres seguir dando calidad, asegúralos, cuidalos y aprovecha la crisis para mejorar tu relación con ellos demostrando que apuestas por ellos.
    • Ni mientas ni llores, la supervivencia hoy por hoy depende de la confianza que los miembros y el entorno de la empresa tengan en ella. No se trata ni de vender triunfalismo ni de poner cara de sieso. Son tiempos duros para todos. Di la verdad: hay gastos que hace seis meses eran aceptables y hoy ya no. Perderás a gente valiosa del equipo y algún cliente que esté pasando por apuros graves. No lo ocultes. También venderás y conseguirás contratos nuevos. No tires cohetes tampoco. Simplemente se transparente dentro de lo cabal. Y nunca, nunca, abandones la fe ni la perseverancia, son como la sonrisa telefónica, no se ven, pero todos la sienten.
  2. Para los próximos meses:
    • Invierte según el modelo chino: métete en cosas que generen caja rápidamente, que no requieran inversiones fuertes y que el trabajo duro de tu gente pueda hacer sostenibles en el primer año. Financialas sin pedir nada al banco. Se trata de que den lo justo para pagar el crédito interno, generen caja y cubran los gastos de los que estén a cargo de ellas. Cuando la economía salga del agujero estarás el primero en la línea de salida con inversiones amortizadas y capaces de crecer.
    • Renegocia con tu casero. La deflación hace que todas las rentas estables sean en realidad más caras. La caída del sector inmobiliario hará que en unos meses, para finales de año, estés pagando por encima del precio de mercado. En ciudades como Madrid, especialmente en el sector comercial, el casero es, a la hora de repartir, un socio más cuyo único riesgo es que te vayas. Él también necesita mantener su tesorería y difícilmente tendrá un cliente alternativo dispuesto a pagarle lo mismo que tú, por lo menos durante los próximos dos años. 2009 es un buen año para conocerse y hablar tranquilamente. Tal vez a finales de año pueda ser bueno mandar alguna señal que haga más fluida la negociación en 2010.
    • Democratiza tu empresa y apuesta por la innovación más que nunca, da ejemplo, no me digas que tu producto o tu empresa no tuvieron nada que ver en la crisis. A nadie le aporta ni le interesa. Todos queremos ver modelos alternativos, testar posibles soluciones, nuevas formas de organización y un nuevo espíritu. Cosas que construyan, que nos hagan más productivos, más transparentes. ¿Estás en ello? ¿Cuál es tu apuesta y cúal tu aporte? ¿Quieres cerrar los ojos y esperas que cuando los abras de nuevo todo haya pasado? ¿O te atreves, mientras a tu alrededor muchos pierden patrimonio y cabeza, a fletar nuevos buques para ser el primero en avistar tierra?
Guardado por David de Ugarte en Destacados a las 5:17 pm | (2)

Viernes, 30 de Enero de 2009

La democracia es productiva

Las cooperativas mantuvieron en España durante 2007 317.542 empleos. En 6 años han creado más de 40.000 puestos de trabajo. Aunque muy heterogéneas, las cifras de productividad media son impresionantes.

No es sólo España. En Portugal, la economía social representa el 5% del PIB y en Francia el 11.7%. En el Mediterráneo e Iberoamérica los datos muestran un tejido social en crecimiento.

Mi lectura de las cifras no es sólo que la democracia económica cree empleo más estable y más distribuido, desarrollando muchas zonas donde son prácticamente el único agente industrial. La cuestión de fondo que las cifras nos revelan es que cuanto más avanzadas y democráticas son las relaciones y la gestión en el seno de la empresa, mayor es su productividad.

La democracia económica no es sólo el cooperativismo y no puede serlo. El culto del gurú jeta, la exaltación del empresario individualista que jamás dió beneficios pero levantó capitales y vendió caro el chiringuito antes de salir corriendo (aunque luego valiera mucho menos), las moles autoritarias como cubos de hormigón con parking, las escuelas de negocios, el liderazgo carismático del jefe que cree ser una discontinuidad histórica, el complejo de inferioridad frente al anglomundo, sus valores empresariales, sus carencias éticas y sus pretensiones estéticas… todo ese imaginario que la secta del management nos ha vendido durante años… pasará a los anales como el colapso moral previo al desastre de la crisis.

De la crisis económica habrá que salir con una nueva cultura, con un verdadero rearme moral en la empresa. No es ya transparencia. Es democracia.

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Jueves, 29 de Enero de 2009

Autarpymes

- En diez años trabajando en banca nunca me había pasado algo así. Se ha puesto a llorar. Me dijo que si no renovaba el crédito quebraría… y lo peor es que yo sé que es sólo tesorería, que los ingresos están y que su empresa está tan sana como en los últimos tres años. Pero son las instrucciones que tenemos…

La que habla es una gestora de cuentas de una sucursal madrileña de un banco inglés. Por la noche, en uno de nuestros restaurantes favoritos, los dueños me cuentan historias parecedas. Vaya por dónde vaya, la conversación es la misma: bancos y cajas no están renovando las líneas de crédito que permiten a las PYMEs mantener la liquidez y hacer frente a sus pagos mientras ejecutan las facturas a sus clientes… que suelen ser otras PYMEs en la misma situación.

Es un ejemplo de libro de por qué y cómo la política monetaria puede enfrentar la crisis… pero al revés, claro. Si cortas el crédito de repente, si deja de fluir el dinero, serán muchos los que entren en impago y acaben cerrando por pura asfixia. Llegados a este punto sólo puede constatarse que la política monetaria no funciona y estamos ante una trampa de liquidez de libro.

Cuando fundamos las Indias otro era el panorama. Los créditos y las líneas de crédito se daban con alegría… contra garantía hipotecaria, claro. Osea que quedamos fuera del mercado. Durante más de seis años Nat construyó como una hormiguita un pequeño fondo interno que es el que hoy nos está permitiendo financiar Orlantrix, arreglar una nueva oficina y tienda y emprender la compra de la primera Casa de Indias. Como nunca nos dejaron jugar, hoy no nos afectan de modo directo el cambio repentino de las reglas de juego. Claro que durante todos estos años, ha tenido coste. Eramos los patitos feos y tuvimos que retrasar o simplemente dejar en el cajón muchos proyectos por falta de pulmón financiero.

No éramos los únicos. En los comentarios de estos días dos son las salidas que se escuchan en la calle: guardar el dinero colchón (más trampa de liquidez) y montar nuestros propios grupos de crédito. Creo que a estas alturas no somos la única pyme pensando en convertirse en cooperativa…

Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 9:18 am | (1)

Martes, 27 de Enero de 2009

Salario bajo, amargo frío

Anuncio de trabajo de ShackletonLas Indias nació en y de la última crisis. Recuerdo que tomamos entonces como bandera el mítico anuncio de Shackleton:

Se buscan hombres para viaje peligroso. Salario bajo, amargo frío, largos meses en la más completa oscuridad, peligro constante, y escasas posibilidades de regresar con vida. Honores y reconocimiento en caso de éxito.

Nos lo repetíamos a nosotros mismos cada día. Nunca nos hemos arrepentido. Hemos aprendido a ser libres en escasez y generosos en abundancia. Creo que a nadie se le puede aconsejar o desear nada mejor.

Trampa de liquidez sobre el mar helado

Seis años y pico después hiela de nuevo ahí fuera. Es la vuelta de la trampa de liquidez keynesiana: los tipos de interés ya eran muy bajos y bajarlos aún más no recuperará la actividad económica. La política monetaria no funciona. Bajan los precios, bajan los salarios… pero no lo suficientemente rápido como para evitar un desempleo creciente: con los tipos de interés rígidos y bajos, la inversión no se recupera y nada tira de la demanda agregada. Bienvenidos a 1929 ochenta años después.

Inevitablemente saldrán muchos economistas a decirnos que para salir del agujero necesitamos más flexibilidad en el mercado de trabajo. La verdad es que necesitamos más flexibilidad. Lo que no es verdad es que sea la receta que vaya a sacarnos de la crisis. Además, en el marco actual, flexibilidad se traduce en bajada de salarios y precarizacion y sería normal, de hecho sanísimo, que produjera resistencia social.

Crisis y cultura emprendedora

Crecimos en una cultura antiemprendedora. Cuando conocías a los padres de tu pareja y te preguntaban en qué trabajabas, si respondías que estabas montando una empresita o que trabajabas por tu cuenta, la respuesta normal era la desconfianza, cuando no la duda moral. Los padres, de ella, los tuyos, todos, te preferían trabajando en un banco, modelo del funcionariado privado. Con lo que vales….

Con las reconversiones y las prejubilaciones la cosa resquebrajó un poco. La reestructuración de las grandes empresas, el tener que pagar seguridad social por su cuenta, hizo a una generación sentirse traicionada por las instituciones que daban estabilidad a su visión del mundo. Con todo, el modelo se mantuvo: trabajar para otro, sobre todo si era grande, se consideraba más seguro. Y desde luego te permitía jugar al juego de las personas respetables: hipotecarse.

La democracia económica es flexible

Crear empresa no es más inseguro, tal vez hasta lo sea menos. No es que dependa sólo de ti, pero al menos estás al mando y no tienes intereses y estrategias invisibles por encima. Nadie te sacrificará aunque el mercado te maltrate. Estás tú y si juegas en democracia económica tus pares.

Y desde luego, lo que dicen las cifras de sociedades laborales y cooperativas de trabajo es que, pequeños o grandes, los nodos de la democracia económica en España son mucho más estables y perseverantes en la creación y el mantenimiento del empleo que ningún otro modelo de empresa.

¿Por qué? Porque el significado social de la flexibilidad, depende de la estructura de gestión. Flexibilidad en e4 quiere decir ser mutantes, reinventarnos conforme aprendemos, apretarnos un poquito cuando toca, apostar por cosas nuevas, buscar nuevos mercados, convertirnos todos en comerciales si hace falta…

La mayor aventura de sus vidas

Estamos en tiempo de crisis. Mi consejo: cobren de una tacada su seguro de desempleo y monten una cooperativa con sus pares, con los contertulios de su comunidad virtual. Den el salto del sionismo digital al movimiento neovenecianista. Entren en la mayor aventura de su vida: Aprender a ser mutantes, a vivir arrebatados por el cambio

Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 9:03 am | (3)

Lunes, 19 de Enero de 2009

Eroski, Juan Pablo II, la fraternidad y el capitalismo que viene

El paso de Eroski a cooperativa es una noticia histórica, un gran paso para la democracia económica. No viene sola, el que la habitual frivolidad conceptual anglo apunte a convertirla en moda consultora, sería ya una señal por si misma. Que visiones filosófico-económicas como las de El capitalismo que viene aparezcan como centrales en el debate sobre el futuro del sistema económico, no es algo menor.

Pertenezco a una generación que creció políticamente con la idea de que el desarrollo del mercado impulsaba las libertades políticas en una especie de círculo virtuoso -concepto de moda en la época- que acabaría generando democracia tanto como desarrollo. Los modelos, obviamente eran Corea del Sur y Taiwan.

No ha sido verdad. El modelo económico aparentemente triunfador tras la caída del muro de Berlín ha sido el capitalismo autoritario. Su modelo: China.

Pero políticamente autoritario o democrático, el sistema falla. Falla por su institución menos cuestionada: la empresa. Las nuevas tecnologías distribuidas imponían nuevas formas de organización social. Y con ellas, como ya defendíamos hace un lustro, aparecía un problema fundamental en la organización de la empresa capitalista que se manifestaba con crudeza en las primeras batallas de la sociedad red, cuando los hackers empezaron a sacar ventaja a aquello que constituía la justificación central del control de la investigación por la gran empresa jerárquica y el estado:

¿Cómo podía haber llegado a pasar? ¿Cómo quince años antes de caer el muro de Berlín pudo escapársele al sistema burocratico científico más paranoide de la Historia algo tan importante como la posibilidad del cifrado asimétrico seguro? ¿Cómo pudieron colárseles unos cuantos hippies y desmontar el poder de las hasta entonces todopoderosas agencias? ¿Cómo se le escapó a la IBM?. Lo que había pasado, era sólo un anuncio del mundo por venir. La respuesta es sencilla: la lógica del sistema de incentivos. Como diría cualquier economista, simplemente los incentivos que el viejo sistema cerrado podía producir no se alineaban con los nuevos objetivos a conseguir. Era cuestión de tiempo que apareciera un Diffie.

Las irónicas Leyes de Parkinson, una humorada del Economist de los 50 contra el Civil Service británico resultan mero cinismo, es decir realistas y amargas, hoy en cualquier gran empresa privada. Y si era costoso antes de la crisis, con crisis es claramente insostenible.

Al fin, las dos principales vías de agua estructurales del sistema, son la misma. Toda reestructuración del sistema de incentivos acaba modificando la estructura de propiedad. En principio y drásticamente, la propiedad intelectual, un lastre inaceptable y contraproducente a la innovación y el bricolage permanente.

Ahora, y la noticia sobre Eroski con la que abría este post, es claramente un avance de lo que viene, se replantea la relación entre stockholders y shareholders. La empresa ha de crear valor… pero no sólo para el accionista, sino para el entorno y sobre todo el entorno interno. No como algo marginal, como la RSC, sino como algo central. La empresa ha de ser valiosa para la vida de los que trabajan, conviven y comercian con ella. Y ese valor es ante todo valor derivado de un modo de vida y no tanto de bonuses e incentivos.

El nunca suficientemente comprendido Juan Pablo II dijo una vez que si el siglo XIX fue el siglo de la libertad y el XX el de igualdad, el XXI sería el de la fraternidad. Y fue precisamente Juan Urrutia en El capitalismo que viene quién analizó por qué. La fraternidad, qué es la base, más allá de libertad e igualdad, de la democracia económica aporta precisamente aquello que las organizaciones empresariales precisan para sobrevivir en un mercado global en crisis y condenado además a vivir arrebatado por el cambio:

La idea de Fraternidad me ha llevado a distinguir distintas nociones de la misma, nociones éstas que, para recordatorio y facilidad de referencia, se ordenan en el cuadro adjunto en el que se ha añadido además la noción de “solidaridad humana”.

NOMBRE RELACIÓN CON EL FUNCIONAMIENTO DEL MERCADO
1. Aseguramiento mutuo Lo proporciona el mercado
2. Confianza mutua Ahorra recursos para solucionar ineficiencias del mercado
3. Reconocimiento mutuo Permite alcanzar asignaciones inalcanzables en su ausencia
4. Gusto por estar juntos Facilita existencia de equilibrio
5. Solidaridad humana Alivia inequidades del mercado
6. Igualdad de oportunidades Alivia inequidades del mercado

Y como remarca Urrutia:

La solidaridad humana y la igualdad de oportunidades tienen en común que inciden en la propiedad individual. Ambas exigen, en efecto, que se reasigne la propiedad

O al menos que se redefina desde los procesos mismos de gestión… y como vemos no se trata ya de una admonición moral, sino de algo por lo que las propias empresas están cada vez más dispuestas a pagar. Enseñar, preparar y organizar la democracia económica como camino y como experiencia, será la mercancía estrella de los próximos años.

Por cierto, que si lo unen a la irremediable transnacionalización de las empresas, verán que el camino de la fraternidad, confluye con eso que llamamos neovenecianismo.

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Miércoles, 7 de Enero de 2009

Un sordo rumor

Antes de seguir dándole vueltas a la perversa lógica del territorio me gustaría abrir al debate con los amigos algunas cosas sentidas, escuchadas durante estas navidades. Y que creo preocupantes.

La crisis ya es real para mucha gente y está aquí. Lo que se sabe de ella es que la causaron los bancos y que luego los estados han tenido que ponerles fondos para evitar males mayores. Si la primera impresión era que las víctimas de Madoff o Lehman eran de un perfil distinto al de la gente normal, los encuentros navideños han mostrado a muchos que no era así. Durante los últimos años, la lógica comercial y de incentivos de los bancos ha llevado a vender con fruición fondos complicadísimos a mucha señora María que entendía poco o nada de ellos. Y da la casualidad que esas señoras María son nuestras madres y tías que hasta entonces tenían un fondo a plazo. El hecho es que la lógica comercial de los bancos ha socializado la crisis y no son pocos los que se sienten engañados.

En España además, el centro de la inversión familiar es la propia vivienda. El tono a corto del país tiene mucho que ver con el Euribor. No es sólo que el consumo sea muy sensible al tipo de interés porque después de pagar la letra de la hipoteca sea poco lo que quede para gastar. Es que la sensación de progreso, de construcción familiar de patrimonio, tiene que ver con la relación entre lo que queda por pagar de la casa y lo que la casa vale en cada momento en el mercado. Y empieza a sentirse cerca el fantasma de ese momento en el que por la bajada irremediable de precios y la previsible subida tipos, las familias se encuentren con que lo que aún queda por pagar -después de haber pagado muchos meses ya- es más de lo que se puede obtener por su venta en el mercado inmobiliario.

Por otro lado la sensación de que el mercado laboral no va a ofrecer vidas interesantes o cuando menos confortables a las generaciones más formadas de la Historia del país, se ha tornado abrumadora. Hacía muchas navidades que no escuchaba tanto la palabra oposición… con todo el contexto que le rodea.

El resultado: un sordo rumor de rabia y oscuridad. Un rencor creciente que se alimenta de la soberbia de unos discursos corporativos pensados bajo el modelo anglosajón y que siguen sin entender que el mundo mediterráneo y católico, cuando la cagas, o cuando los demás sienten que la cagas, lo primero que hay que hacer es mostrar modestia y pedir disculpas publicamente.

En este marco, la pasión pública por la guerra en Gaza, creo que expresa más, mucho más que simpatía por las víctimas y rechazo moral a los costes humanos de la guerra. Hay transferencia, identidad imaginada entre Israel (que en la imagen pública española es el poderoso que causa daño a indefensos con su política soberbia, egocéntrica y desproporcionada) y ese incomprensible tejido financiero de señores que lejos de haber sido castigados tras el desastre han encontrado ascensos profesionales en consultoras y consejos de administración. Entre la impotente reacción internacional y las rebajas fiscales del gobierno a los impuestos personales de los banqueros y sus altos ejecutivos.

En una palabra, hay hartera. Y es una hartera peligrosa, porque nace de la sensación de burla y engaño sin ir acompañada de alternativas, de nuevos movimientos políticos o sociales. De hecho, cuando en estos días intentabas hablar de alternativas, te miraban mal. No es tiempo para utópicos ni para reformistas.

Antes de invitar a pensar en positivo hay que restañar urgentemente heridas. Hay que cambiar de actitud en la comunicación pública de las empresas, en especial de las financieras. Luego, seguimos hablando del hacer.

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Jueves, 20 de Noviembre de 2008

Y que sepas que todos mis balances fueron fingidos

Sector automovilístico: Oiga, que yo vendí -por decir algo- coches a quién sabía que no podía pagarlos, el dinero me lo gasté en hacer una réplica en edificio y a lo Swarovski del Halcón Milenario para meter mis cuatro por cuatro y falseé los balances para cobrar los bonos de venta. Peeeeeeeeeeero, la culpa fue del banco, que vestía los créditos al consumo como gangas… Ahora que venga el estado y nos pague las pérdidas, no? Que somos una bendición para el país y un modelo empresarial para las nuevas generaciones.

Banco de Santander: Innovar es absurdo y eso de la transparencia no es para bancos machotes de verdad. Por supuesto que no se sepa si me puso dinero el estado que así puedo dedicarme a ir de compras con dinero ajeno… Ah! Uy! Que me caiiiiiiiigo.

Gobierno: Somos un ejemplo de buen hacer, un espejo para las naciones! Como aquí el sistema financiero no ha arriesgado nada jamás y se daban los créditos contra la primera vivienda y poco más, la gente prefería morir de hambre que dejar de pagar. Morosidad nula. Que subprimen ellos!! ¿Qué sin créditos a las nuevas empresas tampoco hay innovación? Da igual, ya hacen la tecnología fuera. Si subriman ellos, que inventen ellos también!! Que siempre podremos pillar una subvención europea para ponerle intenné a la hormigonera!!

Sí, es una parodia. A veces hay que reir por no enfadarse. Llegan tiempos de crisis y descubrimos -por si no nos habíamos dado cuenta- que estábamos casados con una clase empresarial y política que son un íncubo.

Sinceramente, lo que más me ofende no es que ahora que la cosa va mal nos pidan el divorcio -con lo que hemos tragao para llegar aquí- sino que los emprensarios se estén yendo al grito despechado de que sus balances fueron fingidos y el gobierno nos afee que tengamos la innovación corta.

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Viernes, 14 de Noviembre de 2008

Por qué le llaman refundación cuando quieren decir…

Cada vez está más claro lo que entienden por deseable los partidarios de refundar el capitalismo: tener a disposición un estado que les mantenga sus negocios cuando ya no son negocio… haciéndoselo pagar a otros.

Hoy mismo los propietarios de diarios piden ayudas para salvarse del fin de ciclo de su producto, cuando los mercados hace tiempo que saben que no son otra cosa que empresas de internet que aún no lo han asumido. Pero desde el canon de la SGAE a las discográficas, pasando por los editores, no faltan ejemplos cercanos en cualquier sector. La cultura es un clásico en esto de sacar de los impuestos ajenos los ingresos que no consiguió obtener en el mercado, pero hasta los inmobiliarios se acuerdan del dinero público cuando las cosas van mal. La cultura de ya que no conseguí vender, dámelo por la cara está tan extendida que da de sobra para la ironía y la parodia.

No hay que escarbar demasiado bajo el discurso sensible de este neoestatalismo que auna a Público y a Sarkozy, a Cuatro y a Merkel, para encontrar una cínica captura de rentas:

¿Cuales son esos “cambios de verdad”? ¿Por qué se pide “limitar la libre circulación de capitales, de modo que la riqueza permanezca en los lugares donde se está creando”?
¿Por que no se habla en ningún momento de la supresión para ayer de la PAC? ¿Por que no se habla en ningún momento sobre las subvenciones a la agricultura europea, que lleva a inundar los mercados de Asia, Africa y Latinoamérica con excedentes europeos, destruye las economías locales y limita la circulación de capitales de forma que la riqueza permanece… allá dónde cae la subvención (que por cierto siempre cae en Europa)?

Más alla de que como dice Juan Urrutia, el capitalismo no es un humanismo ni puede serlo, está claro que capturar el estado para obtener rentas que aseguren el mantenimiento de los negocios y las empresas, no sólo no es solución sino que destruiría el motor de la innovación sólo para transferir fondos a través del estado desde los particulares a las empresas a las que estos no quisieron comprar sus ofertas, manteniéndolas artificialmente.

Pero no olvidemos: cuando los agricultores, los sindicatos mineros, los empresarios, los cineastas, los bancos o la prensa capturan al estado para asegurarse rentas de los demás a través de este, también son a su vez capturados por un estado cada vez más poderoso, un estado que apunta su deseo de convertirse en total, congelando precisamente aquello que lleva al fin de los privilegios, a la disipación de rentas: la libertad de movimiento, financiación y comercio por el mundo -la globalización- y el desarrollo, en libertad, de las tecnologías de la información. Cuando alguien captura al estado, nuestras libertades tanto como las posibilidades de desarrollo de la periferia capitalista son también capturadas.

Así que… por qué le llaman refundación cuando quieren decir apropiación?

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Martes, 14 de Octubre de 2008

Crisis, redes y umbral de rebeldía

Mucha gente me pide que escriba una explicación de la crisis financiera -y ahora bursatil- desde desde la perspectiva de redes. Parece que la nueva moda es combinar la palabra crisis con todas las que se nos ocurran. Se me antoja que en esta pasión por la crisis hay mucho de voluntad de castigo, como en la supuesta crisis ecológica. Una voluntad de castigo que produce profecías autocumplidas, un tema en si precioso que el recien nobelizado Paul Krugman trató en muchísimos artículos.

Pero la clave de esta crisis está en la Economía de la Información. Es la opacidad de los fondos la que creó la llamada burbuja subprime y la que hizo que los bancos no se prestaran entre si ya desde finales del segundo trimestre del año pasado, haciendo más que previsible -como contábamos en el editorial de Navidad de las Indias- lo que ahora está pasando. El modelo de los limones que relataba hace años en Microeconomía del Amor es una descripción exacta de por qué los bancos no se fiaban unos a otros.

¿Y las bolsas? No hacen falta redes para explicarlo. Juan lo cuenta muy bien en la misma lógica:

La Bolsa cayó la semana pasada básicamente por el lag entre el anuncio de las diferentes formas de resacate y su puesta en práctica.

Sabemos que ese rescate va a poner en evidencia a los bancos malos y premiar a los buenos. Pero como no sabemos cuales son unos y otros, los inversores venden bancos para estar posicionados para cuando se disipe la falta de información y comprar bancos.

Pero si los bancos caen, los inversores piensan que todos están mal y que las medidas tomadas para que funcione el crédito y se rehagan las demás empresa de la economía real, no van aser suficientes. En consecuencia venden también los demás valores.

Y como hace notar, lo que sigue haciendo falta es ese strip-tease de los (anglo)bancos, ahora ya forzado por la misma lógica de los rescates que reclama desde el verano de 2007:

todo se debe a la falta de información sobre la situación de los bancos. Si esta se disipa, tal como parece que puede ser el caso , todo comenzará a fluir razonablemente otra vez.

Y la verdad, es que la teoría de redes sociales podría explicar por qué los bancos no comenzaron por si mismos a hacer ese strip-tease y confesar sus estados reales mientras aún estaban a tiempo. Es sencillo y estaba precisamente en los modelos de Chew y Urrutia. Se llama umbral de rebeldía…

Explicar porqué no ocurrió y se hizo en cambio necesario entrar en el mundo de los planes de rescate, no parece aportar en exceso ahora, pero precisamente puede ser la clave para el rediseño de las reglas del juego financiero. Claves infinitamente más útiles que el mero regular por regular en la esperanza banal de que un mundo financier cuasi reestatalizado sea una balsa de aceite.

La moraleja final es que de haber existido conocimiento mutuo entre los bancos, de haber sido una red realmente distribuida, la crisis no hubiera llegado a estallar. Es la topología de red de las relaciones entre los bancos la que ha de reformarse y no tanto la innovación -por otro lado imparable e indomeñable- de los productos financieros

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Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just

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