Salario bajo, amargo frío
Las Indias nació en y de la última crisis. Recuerdo que tomamos entonces como bandera el mítico anuncio de Shackleton:
Se buscan hombres para viaje peligroso. Salario bajo, amargo frío, largos meses en la más completa oscuridad, peligro constante, y escasas posibilidades de regresar con vida. Honores y reconocimiento en caso de éxito.
Nos lo repetíamos a nosotros mismos cada día. Nunca nos hemos arrepentido. Hemos aprendido a ser libres en escasez y generosos en abundancia. Creo que a nadie se le puede aconsejar o desear nada mejor.
Trampa de liquidez sobre el mar helado
Seis años y pico después hiela de nuevo ahí fuera. Es la vuelta de la trampa de liquidez keynesiana: los tipos de interés ya eran muy bajos y bajarlos aún más no recuperará la actividad económica. La política monetaria no funciona. Bajan los precios, bajan los salarios… pero no lo suficientemente rápido como para evitar un desempleo creciente: con los tipos de interés rígidos y bajos, la inversión no se recupera y nada tira de la demanda agregada. Bienvenidos a 1929 ochenta años después.
Inevitablemente saldrán muchos economistas a decirnos que para salir del agujero necesitamos más flexibilidad en el mercado de trabajo. La verdad es que necesitamos más flexibilidad. Lo que no es verdad es que sea la receta que vaya a sacarnos de la crisis. Además, en el marco actual, flexibilidad se traduce en bajada de salarios y precarizacion y sería normal, de hecho sanísimo, que produjera resistencia social.
Crisis y cultura emprendedora
Crecimos en una cultura antiemprendedora. Cuando conocías a los padres de tu pareja y te preguntaban en qué trabajabas, si respondías que estabas montando una empresita o que trabajabas por tu cuenta, la respuesta normal era la desconfianza, cuando no la duda moral. Los padres, de ella, los tuyos, todos, te preferían trabajando en un banco, modelo del funcionariado privado. Con lo que vales….
Con las reconversiones y las prejubilaciones la cosa resquebrajó un poco. La reestructuración de las grandes empresas, el tener que pagar seguridad social por su cuenta, hizo a una generación sentirse traicionada por las instituciones que daban estabilidad a su visión del mundo. Con todo, el modelo se mantuvo: trabajar para otro, sobre todo si era grande, se consideraba más seguro. Y desde luego te permitía jugar al juego de las personas respetables: hipotecarse.
La democracia económica es flexible
Crear empresa no es más inseguro, tal vez hasta lo sea menos. No es que dependa sólo de ti, pero al menos estás al mando y no tienes intereses y estrategias invisibles por encima. Nadie te sacrificará aunque el mercado te maltrate. Estás tú y si juegas en democracia económica tus pares.
Y desde luego, lo que dicen las cifras de sociedades laborales y cooperativas de trabajo es que, pequeños o grandes, los nodos de la democracia económica en España son mucho más estables y perseverantes en la creación y el mantenimiento del empleo que ningún otro modelo de empresa.
¿Por qué? Porque el significado social de la flexibilidad, depende de la estructura de gestión. Flexibilidad en e4 quiere decir ser mutantes, reinventarnos conforme aprendemos, apretarnos un poquito cuando toca, apostar por cosas nuevas, buscar nuevos mercados, convertirnos todos en comerciales si hace falta…
La mayor aventura de sus vidas
Estamos en tiempo de crisis. Mi consejo: cobren de una tacada su seguro de desempleo y monten una cooperativa con sus pares, con los contertulios de su comunidad virtual. Den el salto del sionismo digital al movimiento neovenecianista. Entren en la mayor aventura de su vida: Aprender a ser mutantes, a vivir arrebatados por el cambio…

Releyendo El crash del 29 de Galbraith hace poco me hizo gracia que en el prólogo (a la edición del noventa y pico) contaba que ese libro nunca había sido descatalogado por una razón muy sencilla: cada vez que había estado a punto de dejar de ser editado un episodio de crisis financiera de base similar a aquella había revivido su actualidad.
Estoy en buena medida de acuerdo con tu post, incluso en que hace falta flexibilizar el mercado laboral de acuerdo a las nuevas necesidades de un trabajo que ya no es el del siglo XX, lo que me temo, como bien dices, es que en el discurso público la palabra se asocia irremediablemente (y razones sobran) a pérdida de derechos, de capacidad adquisitiva y en definitiva pauperización de lsa clases media y trabajadora, lo cual creo se ha producido en la última década y está en la base también de la actual crisis (en su faceta de crisis de consumo con cada vez menos cobertura social, inflación e hipotecas altas no correspondidas con una subida salarial acorde).
Cada caso es un mundo pero desde luego ser dueño de tu vida, con sus cimas y sus abismos, es un horizonte vital de veras apetecible
Luis de la Cruz el 27/01/09 a las 10:00 | Permalink } else {?>Este artículo me viene que ni pintado. A pesar de que yo tengo la suerte de conservar un trabajo de los de toda la vida, en mi entorno la situación es distinta.
A día de hoy estoy colaborando con unos amigos/as en el nacimiento de una empresa. Lo hago por tres motivos: porque me gusta y creo en el proyecto, porque son mis amigos y por propio interés: quién sabe si un día mi trabajo deja de ser de “los de toda la vida”, quién sabe si un día me aburre, quién sabe si un día me cago en mi jefe, etc.
En su día, hace 6 años también emprendí un negocio “propio” que salió bastante mal. Pero me ha servido para espabilar (así se dice en mi pueblo). Aquel negocio no era propio, si no que era una pseudo-franquicia, donde los objetivos no los marcaba yo,si no un Gran Jefe Externo…y en función de eso objetivos cobraba una u otra cantidad por unidad vendida. Creo que con esto basta explicar lo expuesto que estuve al abuso de ese Gran Dueño y Señor (Amena, se llamaba entonces)Con estó lo que aprendí es que, si un día me montaba otro negocio, antes me montaría una carnicería que una tienda de móviles (o cualquier otro negocio en el el objetivo te lo marque un ente exterior).
Así que ello estamos, creo que en el plazo de dos tres meses harmos parir la idea Os tendremos informados.
pakogracia.myopenid.com/ el 27/01/09 a las 12:38 | Permalink } else {?>De momento les voy a enviar este artículo a mis “pares”.
Luis, completamente de acuerdo, la era Greenspan, con sus tipos de interés bajos y el intercambio implícito entre un mayor acceso al consumo a cambio de mayor inseguridad ha demostrado ser la base de esta crisis. ¿Creían que los bancos podían ganar dinero al modo tradicional con tipos tan bajos durante tanto tiempo? No… el tiro iba a salir por la culata y salió.
Y desde luego ahora creo que toca explicar y discutir mucho sobre qué significa realmente flexibilidad, que no es lo mismo, más bien lo contrario, de poner gente en la calle masivamente y sin alternativas… o convertirlos en pseudofuncionarios, claro.
Felicidades Pako!!
David de Ugarte el 28/01/09 a las 9:10 | Permalink } else {?>Para lo que sea menester, acá estamos, siempre abiertos a echar una mano!!