Correo de las Indias

Rumbo a la Antártida informacional

El ciclo de exploraciones de la Internet social se está cerrando. No porque vaya a dejar de existir o haya dejado de ser cool. Sino porque es ya una realidad consolidada, tan socialmente aceptada e inculturada como fue en su día la prensa de papel. Los nuevos servicios son regurgitados cada vez más barrocos de viejos conceptos, cuando no un intento de subvertir la estructura distribuida y abierta de la red social. En ese terreno, ya no somos exploradores sino burgueses bien establecidos cuyas verdades, ayer provocativas, se han convertido en material escolar.

Y mientras tanto, quedan territorios de innovación más que amplios por explorar. En un mundo donde hasta los cuece arroces llevan sistema operativo y la consola de videojuegos tiene wifi, es más fácil encontrar a quién fuera compañero de pupitre del parvulario durante dos meses, que tus propias gafas en casa.

El mundo que toca explorar ahora es el mundo de los objetos, de las cosas, de sus redes y metabolismos. Un mundo que habla sobre el reciclaje, la ubicuidad, la movilidad y ciertas formas de posicionamiento que poco tienen que ver con Google Maps. Es un mundo de muchas aristas, desde el fabbing y sus problemas medioambientales al control social que se intuye tras la extensión de los árfidos. Es un mundo tangible e hipersignificado informacionalmente. Un mundo etiquetado automáticamente. Un mundo de neveras inteligentes, ropas parlantes y microondas con buscador.

Un mundo que siempre estuvo ahí, aparentemente inerte. La Antártida de la sociedad de la información. La próxima frontera.

Guardado por en maxiposts el 26 noviembre, 2008 a las 13:41 (HI) | Comentar post (5)
  1. Bueno, hay otra manera de hacer la web que sí es interesante. Lo que no quita que tengas razón en que, incluso en esa forma de hacer la web que sí es interesante, quedarse sin avanzar nos aburguesa :)

    Personalmente, creo que el fabbing es una revolución pendiente, y eso sí será importante (no que todo lo anterior no lo haya sido, sino que los actores implicados serán realmente grandes ahora): cuando puedas fabricar en casa objetos patentados por GM, GE, IBM, HP, … entonces se descubrirá que no era la música ni el copyright de las películas, sino el sistema entero de monopolios estatales el que ya no funciona.

  2. Y entonces la guerra será aún más encarnizada, porque hasta ahora nos hemos enfrentado con los pequeños, con los menos poderosos entre los poderosos. En realidad, acabamos de empezar.

  1. [...] Las fuentes de datos usadas en el ejemplo son una mezcla entre los primeros resultados de Google para las búsquedas asociadas a lo dicho por el interlocutor humano y los resultados previsibles que ofrecería la red de objetos de una casa normal -como los registros de la báscula- centralizada en el ordenador de la nevera. Hoy Google -entre otros muchos buscadores- escanea y unifica la internet de las redes sociales, la blogsfera, tanto como la web de los grandes repositorios corporativos. Falta la Internet de las cosas. [...]

  2. [...] objetos tendrán historias y a través de un uso sensato de la tecnología a través de chips RFID se podrán comunicar entre ellos. Pero cuidado que los tiros no van por donde dicen en Le mond. La internet distribuída de los [...]

  3. [...] Las redes sociales están de capa caída, de eso no hay duda. Ahrora lo que toca es la internet de los objetos. Feisbuk o Maiespeis ya están lo suficientemente consolidadas como para que, después del pico de [...]

Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just

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