Grupo Cooperativo de las Indias

Dicen que somos pocos

Al principio nos decían que lo que pasaba es que éramos jóvenes y la empresa era joven. Un sistema de remuneraciones como el nuestro nunca funcionaría, nos decían. Si cada cual cobra lo que juzga necesita, aseguraban, las envidias nos matarían en pocos meses. Pero pasó el tiempo. Eramos menos jóvenes y si alguna vez tuvimos disputas entre nosotros, al menos no fueron por dinero.

Luego nos decían que podíamos ser como éramos porque ganábamos poco. Cuando llegara el dinero de verdad nos sacaríamos los ojos. Pero llegó Nat y multiplicó la facturación. Y no nos sacamos los ojos, no, al revés aprendimos más, pudimos hacer más cosas y aún pagarle el intento de hacer cosas similares a más de uno y una.

Luego empezaron a decirnos que nuestro sistema, la filé, no podía dar solución a los pobres ajenos, los que fabrica el estado (pobre estado y sus amigos, que tanto nos necesitan), pero entonces sacamos las cuentas y resultaba que con un décimo de lo que gastaba la ONG más austera hacíamos más, por más gente, más lejos y más cerca, simplemente porque estábamos acostumbrados a no considerar a nadie incapaz de hacer nada que nosotros pudieramos hacer.

Ahora nos dicen que es que somos pocos. Y ya se que algún día seremos muchos (¿Cuántos quieren? Seguro que lo centuplicaremos), pero merece la pena enunciar un argumento, un sencillo argumento que simplemente quiere recordar por qué esta aseveración es un poquito más odiosa que las anteriores.

El estado tiene horror vacui, no quiere nada fuera de él. Los que le lleven corderos serán recompensados. Tanto encuadras, tanto representas, tanto vales. Da igual cómo: encuadra, sé más, pide más, negocia más duro y consigue un poco más para poder aumentar tu red clientelar y volver a aumentar el ciclo. Cuantos más encuadres, más te sigan, más dependan de ti y te deban favores… más verdad serás para el estado.

Ahora decidnos: ¿de verdad es éso lo que esperáis de nosotros? Porque para nosotros lo valioso no está en ser muchos ni en ser pocos, sino en hacer las cosas bien, desarrollar algo que no produzca miseria sino una vida cabal y valiosa a los que tomen parte en ello y dejar un legado de conocimiento, un registro que, en todo caso, sirva a otros. ¿Creceremos? Seguro, mucho, pero no nos hará mejores ni más útiles, como no nos lo hizo ser más viejos, ni producir más, ni repartir más. Y mejores -más útiles, más sabios, más fraternos- es lo único que estamos juramentados a ser.

Guardado por en maxiposts el 5 octubre, 2009 a las 19:51 (HI) | Comentar post (11)
  1. cuánta razón Ugarte… y es que la web es tan clásica la mayor parte… aún te juzgan no por lo que eres sino por lo que pareces… no es ya eso de no solo ser inteligente sino parecerlo, sino que puedes ser tonto mientras no se note y tengas buen karma de puntos… hay un chiste (“Qué amarillo está usted, le veo muy pero que muy mal” dice el médico; y contesta el paciente “Es qué soy chino”; y le dice el médico “Ah pues eso le va a salvar”) pues hoy aún en la red es lo mismo

    Nadie se molesta en conocer a nadie y eso hace un trato desigual entre personas… Y hay gente con tanto valor que no fueron incentivados en la red… yo me fijo en la gente con dotes literarios me encantaría tener una editorial como tú tienes, para sacar a gente que escribe muy bien pero por diferentes razones (para no hacerlo largo) nadie apostó por ellas y no se saben listas ;) listas… porque creo que las chicas muestran más sus inseguridades y entonces me entero más de por dónde va el asunto de ser o no ser…

  2. Y es que en los negros que escriben libros de otros… encierra todo el mundo sobre la apariencia y las nociones del ser… pero el negro podría convertirse en una figura blanca si fuera una entidad colaborativa.

  3. ¿Vas a dedicarle un post al “cómo”? Debieras ;-)

  4. Al cómo ser mejores le tenemos dedicado todo un blog al cómo crear unos cuantos centenares de puestos de trabajo “libre”, para gente que quedó en paro ahora, formando pequeños artes unidos… le voy a dedicar más de un post :)

  5. La típica pirámide de mando en las empresas, lo mismo pero dependiente de papá estado. Así van las cosas.
    :-(

  6. Este es uno de los mejores posts que he leído en mucho tiempo.

    Parece mentira pero, hoy en día, el transgresor es el que construye su vida pensando en el bienestar de su comunidad, en el crecimiento del saber que esta posee, en el bienestar personal de las personas que la forman, en una vida austera pero rica en experiencias físicas e intelectuales.

    Son tiempos difíciles, pero llenos de esperanza.

  7. ¡Hola!

    Es un post muy interesante, como muchos de los que leo sobre este tema. Y siempre que leo sobre ésto, me corroe una duda a nivel personal que no se por donde enfrentar. Yo he estudiado trabajo social, algo relacionado con trabajar para el estado con sus cosas positivas (estabilidad…) y negativas (el ejercicio de lo que se supone que es realmente esta profesión es muy complicado, cosa que daría para escribir mucho). Dejo de enrollarme y voy a la pregunta, como se puede enfocar esta profesión de forma autónoma sí la mayoría de nuestros usuarios tienen complicado pagarnos algo. Creo que tengo algunas respuestas pero os pregunto a vosotros porque veo que tenéis una gran experiencia y seguro que podríais recomendar algo interesante al respecto.

    Saludos. :)

  8. Gracias a todos!
    José Luis… tengo algunas ideas! Tenemos que hacer modelos de negocios, de micronegocios viables, innovadores, que no exijan una formación que no podamos dar… y todo tiene que estar basado en el cooperativas… ya se que suena demasiado bonito, pero tenemos algunas ideas :)

  9. Sí, suena muy bonito, pero es algo que me parece bastante realista y practicable. De hecho creo que esta perspectiva, en mi profesión que espero ejercer algún día, debería ser la predominante a la hora de afrontar la pobreza y la falta de autonomía de las personas, incluida la nuestra.

    Por cierto soy Juan Luis, es una confusión muy normal. ;)

  10. Sí se desea explotar modelos como esté nunca mejor está situación de fracaso de empresa tradicional ante los nuevos tiempos.. y la predisposición del presidente en búsqueda de nuevos modelos productivos y empresariales… supongo que tras la revolución industrial… debe venir la del proletario… y sí las cosas cambian y luego el hombre se adapta… ( o es al revés) en el fondo soy una comunista revolucionaria ;)
    Pero las grandes ciudades no parece un gran lugar para empezar nada… las ciudades no se porqué favorecen tanto las desigualdades, fabrica gente rara que no te encuentras en ningún otro lugar. Por qué en el campo la gente es mucho más homogénea? Incluso por seguro que en Roma patricios y esclavos eran mucho más parecidos.

  1. [...] This post was Twitted by perequintana [...]

Tout ce qui n'est point nouveau dans un temps d'innovation est pernicieux ~ Saint Just

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